Crisis energética. Tras cacerolazos por apagones masivos en Cuba, el Gobierno aceptaría una ayuda de U$S 100 millones de EE.UU.
Tras una ola de protestas por la falta de energía, el canciller Bruno Rodríguez confirmó que están dispuestos a analizar la propuesta humanitaria de Washington.
Cuba atraviesa una situación energética crítica con apagones que superan las 19 horas diarias, lo que derivó en protestas en diversos barrios de La Habana. En este contexto, el gobierno cubano anunció su disposición a escuchar los términos de una oferta de asistencia humanitaria de U$S 100 millones realizada por Estados Unidos.
El este de la isla sufrió un apagón masivo este jueves, mientras que en la capital los vecinos salieron a las calles para protestar con golpes de ollas y sartenes. Según cifras oficiales, el 65% del territorio nacional se vio afectado por cortes simultáneos de electricidad durante la última jornada.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en la televisión estatal que las reservas de combustible del país "se agotaron". Esta situación afecta incluso a la central Antonio Guiteras, la termoeléctrica más importante del país, que quedó fuera de servicio.
En barrios como Playa y San Miguel del Padrón, los residentes expresaron su hartazgo ante la falta de luz. Las autoridades de la empresa eléctrica UNE precisaron que siete de las quince provincias se vieron afectadas por una desconexión total del sistema.
La propuesta de asistencia de Washington
Ante el agravamiento de la crisis, el canciller Bruno Rodríguez afirmó que Cuba está dispuesta a "escuchar las características" de la ayuda de U$S 100 millones ofrecida por EE.UU.. El jefe de la diplomacia reconoció que es la primera vez que Washington formaliza de manera pública este ofrecimiento.
El Departamento de Estado especificó que la asistencia humanitaria sería distribuida en coordinación con la Iglesia Católica y otras organizaciones independientes. El gobierno cubano señaló que no tiene inconvenientes en trabajar con la Iglesia, dada la "larga y positiva" experiencia previa de cooperación.
Rodríguez aclaró que la ayuda debe estar libre de "maniobras políticas" y debe destinarse a necesidades urgentes como combustibles, alimentos y medicinas. Asimismo, subrayó que el país no tiene como práctica rechazar la asistencia extranjera en momentos de necesidad.
Tensión diplomática y gestión económica
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio calificó la economía cubana como "rota y disfuncional", atribuyendo la crisis a la gestión interna. Rubio insistió en que la decisión de recibir la ayuda recae ahora exclusivamente sobre la administración de Miguel Díaz-Canel.
Por su parte, el presidente Donald Trump declaró antes de partir hacia China que la isla "pide ayuda" y que están abiertos al diálogo. Sin embargo, la isla permanece bajo un decreto que la define como una "amenaza excepcional" para la seguridad estadounidense.
El gobierno cubano sostiene que la crisis eléctrica es consecuencia directa del bloqueo energético y las sanciones impuestas por Washington. Según el canciller Rodríguez, la mejor ayuda para el pueblo sería desescalar las medidas económicas y financieras que afectan a todos los sectores de la sociedad.
La resolución de esta crisis energética y la posible concreción del paquete de ayuda marcarán el pulso de la relación bilateral en las próximas semanas.



