La Voz En Vivo. Vive en Venezuela y busca a su hijo argentino en los escombros tras los trágicos terremotos
Marco Gámez dialogó en exclusiva con La Voz En Vivo y contó la desesperante búsqueda que lo tiene como protagonista. "No puedo pensar en otra cosa que no sea encontrar a mi hijo", relató el hombre.
Un niño argentino de 7 años, identificado como Lucas, es buscado intensamente bajo los restos del edificio Miramar en la zona de La Guaira, Venezuela. El menor se encontraba de visita cuando se produjeron los sismos que devastaron la región, dejando miles de víctimas y desaparecidos.
En una entrevista exclusiva con La Voz En Vivo, su padre, Marco Gámez, compartió detalles de las tareas de rescate y la profunda angustia que atraviesa la familia mientras brigadas internacionales trabajan en el lugar.
El origen de la tragedia
Lucas nació en Buenos Aires en 2017 y vivió en Argentina hasta enero de este año, cuando su familia decidió regresar a Venezuela. En Buenos Aires, el pequeño jugaba en las divisiones inferiores del Club Defensores de Belgrano.
El día del desastre, el niño se encontraba pasando un día de playa junto a su tía y la pareja de ella. Al ingresar al edificio Miramar para comprar un helado, la estructura colapsó debido al fuerte movimiento telúrico.
"Fueron a la playa, compraron un helado e ingresaron al edificio; hasta ahí se supo", relató Gámez durante la entrevista. Desde ese momento, no se ha tenido contacto con Lucas ni con sus familiares acompañantes.
Tareas de rescate en La Guaira
La zona de La Guaira es una de las más afectadas por los dos sismos registrados recientemente. Según cifras estimadas, la tragedia ya suma 1.450 fallecidos y más de 3.150 heridos en todo el país.
Marco Gámez describió el escenario actual como devastador. "Esto es una zona de guerra. Aquí pareciera que hubiesen lanzado una bomba nuclear", afirmó el padre del menor sobre el estado de la ciudad.
Gámez se encuentra en el sitio colaborando activamente con los rescatistas. Aunque las brigadas internacionales lideran el mando, él coordina la logística y la remoción de escombros en el lugar del desastre.
Búsqueda incesante de sobrevivientes
Las tareas de búsqueda no se detienen durante la noche, utilizando luminarias y maquinaria pesada para remover el hormigón. Se estima que hay cerca de 50.000 personas desaparecidas tras el desastre natural.
"En algunos casos las señales han sido positivas y en otros negativas. La realidad es que hay mucha incertidumbre", explicó Gámez sobre el uso de perros y tecnología de última generación.
El padre de Lucas también señaló que, aunque hay brigadas extranjeras trabajando, espera una mayor colaboración de las autoridades argentinas. "Me gustaría que se pudiese difundir la información para que llegaran y colaboren en lo que puedan", pidió.
Solidaridad en medio del caos
A pesar de la tragedia personal, la familia de Lucas ha improvisado un puesto de comando para asistir a otros damnificados. Reparten agua, comida y combustible a quienes lo necesitan desesperadamente.
"A veces el corazón se te arruga porque dices: 'Estoy dejando de dar a una persona teniendo las cosas', pero sé que esto nos va a servir", confesó Marco sobre la administración de recursos.
La madre de Lucas también se encuentra en el sitio realizando tareas de logística mientras mantienen la esperanza de encontrar al niño con vida. El padre concluyó que, pese al dolor, su prioridad absoluta es "hacer lo que haya que hacer" para hallar a su hijo.

