Relaciones internacionales. El alineamiento incondicional de Argentina con Estados Unidos

Milei cumple a rajatabla lo que prometió en campaña de alinear la diplomacia nacional con Washington. La sociedad está planteada en todos los frentes, con la salvedad de mantener la relación con China. Aquel salvataje clave de Trump.

03 de julio de 2026 a las 02:37 p. m.
El alineamiento incondicional de Argentina con Estados Unidos
Javier Milei y Peter Lamelas, embajador de los Estados Unidos.

Si la política en Argentina es pendular, la política exterior de nuestro país lleva esas oscilaciones casi al extremo.

No sólo cada gestión va de un lado a otro en los alineamientos internacionales, sino que hay volantazos y contradicciones en la diplomacia de una misma administración.

En el caso de Javier Milei, fue claro antes de llegar a la presidencia que su política exterior tendría una definición concreta: alineamiento incondicional con Estados Unidos y con Israel.

Y lo ha cumplido. De hecho, esta semana se transformó en el primer presidente argentino en celebrar en la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires el aniversario de la independencia estadounidense.

De hecho, había analizado viajar para la celebración en Washington, lo que no se concretó.

Milei ya fue 18 veces a Estados Unidos en su mandato, lo que implica más del doble que el resto de los destinos a los que fue en giras internacionales.

El presidente libertario llegó al poder con la gestión de Joe Biden languideciendo y apostó de entrada por la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca.

Milei y Trump tienen algunas coincidencias discursivas y perfiles similares, aunque con definiciones en algunos temas económicos contrapuestos.

Lo mismom ambos se presentan como amigos y esa relación le ha rendido frutos a Milei.

El dato central fue aquel salvataje en medio de las turbulencias económicas y políticas del año pasado en plena campaña electoral.

Semanas antes de los comicios de renovación parlamentaria, La Libertad Avanza sufrió un traspié electoral en las legislativas de la provincia de Buenos Aires y se desató una fuerte inestabilidad cambiaria.

La corrida del dólar y otras turbulencias políticas abrieron una enorme incertidumbre respecto de problemas de gobernabilidad ante un resultado electoral adverso en la renovación del Congreso.

Y apareció el salvataje de Trump y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que decidió comprar pesos para sostener el dólar.

El propio presidente de Estados Unidos festejó como propio el triunfo libertario en las legislativas de medio término.

Por todos lados

El alineamiento se da en todos los frentes y casi sin fisuras.

Ejercicios militares conjuntos, votaciones en organismos internacionales, acuerdos comerciales.

En ese punto, Milei ha tensionado al máximo un deteriorado Mercosur, que lleva 40 años sin lograr convertirse en un mercado común para la región.

La única salvedad que se ha permitido el presidente argentino respecto del alineamiento comercial con los Estados Unidos es la salvedad que sigue considerando a China, el gran enemigo de Trump, como “un gran socio”.

El nuevo embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, dijo ante el Senado de su país al ser designado: “El desafío es que hay 23 provincias y cada una tiene su propio gobierno, que puede negociar con fuerzas externas, con los chinos u otros... Y eso también puede prestarse a la corrupción, a la corrupción por parte de los chinos. Uno de mis roles como embajador sería viajar a todas las provincias para tener una verdadera asociación con esos gobernadores y asegurarnos de eliminar la corrupción”.

En materia militar, Argentina fue uno de los pocos países que avalaron lo actuado por Estados Unidos en Medio Oriente.

Además, se vienen realizando operaciones militares conjuntas y se suscribieron convenios para actividades de adiestramiento, despliegues operacionales, escalas en puertos, operaciones de cooperación y compra de insumos, entre otras cuestiones.

Más que carnales

En el contexto de la llegada de Lamelas a Buenos Aires el año pasado, se conoció un informe del Departamento de Estado, que muestra que Argentina acompañó el 82% de las votaciones impulsadas por Estados Unidos en organismos internacionales.

El único país que lo supera en alineamiento es Israel.

Pero, si se tienen en cuenta los temas que Washington considera, Argentina alcanzó coincidencias en el 97%, incluso superior al de Israel, con el 92%.

Para poner en perspectiva estos porcentajes, valga citar que en la gestión de Carlos Menem, en las famosas “relaciones carnales” con los Estados Unidos, el alineamiento de los votos argentinos con los norteamericanos en esos organismos internacionales fue del 68% al 75%.

Y, en la región, las coincidencias de Chile y de Brasil con los votos de Estados Unidos fueron del 43% y del 36%, respectivamente.