Temas del día:

Acuerdo no frena disputas en Ucrania

Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y el gobierno interino de Kiev alcanzaron un compromiso para desarmar a los milicianos prorrusos que tomaron edificios en el este y el sur del país. A pesar del entendimiento, sigue el recelo entre Washington y Moscú.

18 de abril de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, EFE y AP
Acuerdo no frena disputas en Ucrania
Controles. Uniformados en una ruta de Izyum. El acuerdo de Ginebra abre un compás de espera en el este y sur de Ucrania (AP).

Kiev, Moscú, Washington, Bruselas. Tras dos semanas de escalada verbal y militar constante en el este de Ucrania, Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y el gobierno interino de Kiev llegaron ayer a un acuerdo en Ginebra para comenzar a solucionar la profunda crisis que vive hace meses esa exrepública soviética.

Los cancilleres de Rusia, Sergei Lavrov; de Estados Unidos, John Kerry; de la UE, Catherine Ashton; y del nuevo gobierno ucraniano, Andriy Deschytsia, se reunieron ayer en Suiza para tratar la serie de levantamientos prorrusos que tomaron sedes de gobierno en algunas ciudades del este y sur de Ucrania, y que intentan copiar a Crimea y conseguir la independencia y la anexión a Rusia.

Luego de varias horas de negociaciones a puertas cerradas, el canciller ruso habló con la prensa y anunció que habían alcanzado un acuerdo para desarmar a todos los grupos ilegales que operan en Ucrania y dar una amnistía a aquellos que participaron en los levantamientos prorrusos de los últimos días en el este del país.

Lavrov también explicó que todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados que pedían la independencia de Ucrania y el ingreso a la Federación Rusa en el este y sur del país serían desalojadas.

Además, las potencias y Kiev acordaron el envío de una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (Osce) a esa convulsionada región ucraniana. “Se acuerda que esa misión debe tener un rol preponderante en asistir a las autoridades ucranianas y a las comunidades locales en la implementación de las medidas para rebajar las tensiones allí donde más se necesiten, empezando en los próximos días”, explicó el comunicado final aprobado por las cuatro partes intervinientes.

Los observadores de la Osce ya se encuentran en Ucrania y deberán trasladarse a la convulsionada región lo antes posible para comenzar a negociar el desarme y la liberación de edificios públicos con las milicias prorrusas.

Hasta ahora, los separatistas habían desconocido la autoridad del gobierno interino ucraniano y denunciado que incluía fuerzas ultranacionalistas que representaban una amenaza para la seguridad de las comunidades rusoparlantes en el este y sur del país.

Por su parte, el gobierno interino de Ucrania, que asumió el poder a finales de febrero pasado tras el derrocamiento del presidente prorruso Viktor Yanukovich, se comprometió a comenzar un proceso de reforma constitucional que incluya “las demandas y aspiraciones de todos los ciudadanos del país”, como pedía Rusia.

Desde la caída de Yanukovich, Moscú reclama que el nuevo gobierno apruebe una constitucional federalista, que reconozca las comunidades rusoparlantes del este y sur del país, donde en algunas ciudades y distritos representan una amplia mayoría de la población.

Lavrov volvió a repetir ayer que su gobierno no tiene “ninguna intención de enviar tropas a Ucrania”, sin embargo, tras la anexión de la península de Crimea el mes pasado, Washington ya no parece confiar en las promesas de Moscú.

“Es absolutamente claro que lo importante es que las palabras se traduzcan inmediatamente en acciones”, destacó Kerry, en una conferencia de prensa posterior a la de Lavrov. Codo a codo con Ashton, el secretario de Estado norteamericano dijo que ya advirtió a Moscú: “Si no vemos avances en los esfuerzos inmediatos para implementar este acuerdo, este fin de semana, no tendremos más opción que imponer más sanciones a Rusia”.

El jefe de la diplomacia norteamericana también adelantó que no suspenderán aún sanciones impuestas en las últimas semanas a funcionarios rusos y recordó que, pese al acuerdo alcanzado ayer, la Casa Blanca sigue sin reconocer la anexión rusa de Crimea, la estratégica península sobre el mar Negro.

Blindados en retirada

La ciudad de Slaviansk, en la rebelde región ucraniana de Donetsk, recuperó la calma después de que una quincena de carros blindados del ejército enviados por Kiev se retiraran de la vecina Kramatorsk presionados por sus ciudadanos, que apuestan a federalizar el país y no confían en Kiev.