Insólito. Acarició un ciervo, le transmitió una garrapata, la picó y contrajo la enfermedad de Lyme
Tras meses de diagnósticos erróneos, la joven padece graves secuelas neurológicas por la picadura de una garrapata y busca recuperarse en Alemania.
Una joven de 25 años, identificada como Cristina, atraviesa una situación de salud crítica tras contraer la enfermedad de Lyme durante un viaje a Japón realizado en noviembre de 2024.
Lo que comenzó como un gesto afectuoso hacia un ciervo derivó en la picadura de una garrapata que cambió su vida de forma irreversible. Actualmente, la paciente se encuentra en Múnich, Alemania, bajo un tratamiento especializado para intentar revertir los síntomas neurológicos.
El inicio de la infección en Japón
El incidente ocurrió a finales de 2024, cuando la joven visitó el país asiático y tuvo contacto estrecho con la fauna local. Al acariciar a un ciervo, fue picada por una garrapata que le transmitió una bacteria, desencadenando un cuadro clínico que inicialmente se manifestó con lesiones cutáneas, fiebre y un estado de fatiga extrema.
A pesar de la aparición de estos signos tempranos, Cristina no logró obtener una respuesta médica inmediata que identificara la raíz del problema. La falta de un diagnóstico certero durante los primeros meses permitió que la infección avanzara sobre su organismo, afectando progresivamente su sistema nervioso.
Meses de incertidumbre y diagnósticos erróneos
La joven relató en una entrevista para el programa *Mañaneros 360* de RTVE que durante gran parte de 2025 recorrió diversos centros médicos sin éxito.

Durante ese periodo, los profesionales de la salud le brindaron múltiples hipótesis que resultaron ser incorrectas, postergando el tratamiento adecuado para su condición.
"Me dijeron desde impétigo, sífilis, hasta un trastorno obsesivo. Fueron muchísimos diagnósticos distintos", explicó Cristina sobre el desconcierto médico que vivió hasta mediados del año pasado. Incluso, llegó a recibir el alta médica sin que se hubiera determinado fehacientemente qué afección padecía.
La confirmación de la enfermedad de Lyme
La situación cambió en junio de 2025, cuando un llamado desde Madrid alertó sobre una sospecha de infección bacteriana vinculada a garrapatas.
Tras someterse a nuevos estudios específicos, los resultados confirmaron que padecía la enfermedad de Lyme, además de haber dado positivo previamente para una rickettsia.
La enfermedad de Lyme es una infección que, de no ser tratada a tiempo, puede generar daños severos en el sistema nervioso. En el caso de la joven bailarina, el diagnóstico llegó cuando ya presentaba síntomas graves como parálisis facial, espasmos, desmayos y otras complicaciones neurológicas que requirieron internaciones de urgencia.
El impacto en su carrera profesional
Antes de contraer la enfermedad, Cristina desarrollaba su carrera como bailarina, una profesión que exige un alto rendimiento físico y entrenamiento constante. Sin embargo, el deterioro de su salud la ha dejado postrada, impidiéndole realizar cualquier tipo de actividad física o profesional.

“Soy bailarina, estoy acostumbrada a moverme todo el tiempo, a entrenar. Hoy no puedo ni levantarme de la cama. Con 25 años, no quiero vivir así”, expresó la joven sobre el profundo impacto emocional y físico que conlleva este proceso.
Tratamiento actual en Alemania
En la actualidad, la paciente se encuentra en una clínica de Múnich, donde continúa probando distintos esquemas de antibióticos. A pesar de haber pasado meses bajo diversos protocolos médicos, todavía no ha logrado alcanzar una recuperación completa que le permita retomar su vida cotidiana.
La enfermedad de Lyme es causada principalmente por la bacteria *Borrelia burgdorferi* y se transmite por la picadura de garrapatas de patas negras infectadas.
Es común en regiones de Europa, Asia y América del Norte. Los expertos suelen recomendar el uso de repelentes y ropa protectora en zonas boscosas o con presencia de animales silvestres para prevenir este tipo de zoonosis.




