15 menores entre los 34 muertos por otro naufragio
La tragedia volvió a repetirse en el mar Egeo. Un barco con más de 100 personas colapsó. Cuatro bebés y 11 niños, entre las víctimas. Alemania controlará fronteras.
Atenas. Una nueva tragedia se cobró ayer la vida de al menos 34 personas, entre ellas cuatro bebés y 11 niños, frente a una isla griega, en otro capítulo del drama humanitario que afecta a millones de migrantes que pugnan por llegar a Europa. La noticia de este naufragio se produjo casi al mismo tiempo en que el gobierno de Alemania anunciaba que restablecería los controles fronterizos ante la oleada de personas que pugnan por alcanzar asilo en ese país.
El número de muertos en el naufragio de ayer ante las costas de la isla griega de Farmakonisi subió a 34, 15 de ellos bebés y menores, según datos de la guardia costera helena. La tragedia ocurrió en la madrugada, cuando una embarcación de madera con más de 120 migrantes a bordo volcó cerca de la costa de Farmakonisi, una pequeña isla situada a 12 kilómetros de Turquía.Hasta anoche, los equipos de salvamento habían recuperado del mar y de la bodega de la embarcación los cuerpos de 34 personas, entre ellas cuatro bebés y 11 menores (seis niños y cinco niñas), 10 mujeres y nueve hombres.La guardia costera pudo rescatar con vida a 68 personas, mientras que otras 29 lograron llegar a nado a la playa de Farmakonisi. La operación de rescate con varios helicópteros y barcos siguió ayer en curso y se temía que haya más víctimas.Según informaron los guardacostas griegos, tras recibir una alerta de auxilio a primera hora de la madrugada, se desplegó el operativo de rescate. Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados hasta la isla de Rodas, mientras que los sobrevivientes fueron llevados a la vecina Leros.Este fue el tercer naufragio con muertos durante el fin de semana pasado en esa zona marítima del Egeo oriental. El sábado cuatro menores desaparecieron al volcar una embarcación de plástico en las cercanías de Samos. Las fuerzas de rescate lograron recuperar ilesas a 24 personas, pero no pudo dar con los cuatro menores desaparecidos. En otro incidente, también el sábado al este de la isla de Lesbos, una embarcación de Frontex logró poner a salvo a 32 migrantes, cuyo bote había naufragado, pero no pudo encontrar a un joven de 20 años que desapareció en el naufragio.
Restricciones en los límites
En tanto, tras dos semanas de cálidas bienvenidas a decenas de miles de refugiados en Munich, el gobierno alemán impuso ayer controles fronterizos y movilizó a cientos de policías al límite sur con Austria “para limitar las entradas actuales y volver a los procedimientos normales”.
El primer ministro alemán, Thomas de Maiziere, anunció ayer el establecimiento de controles fronterizos y destacó que sólo podrán entrar al territorio desde Austria aquellos que tengan la documentación necesaria. En otras palabras, todos aquellos refugiados que fueron registrados en algún otro país de la Unión Europea (UE), como al desembarcar en Grecia o al pasar por Hungría o Austria, deberán volver a ese territorio, donde según el Acuerdo regional de Dublín deben pedir formalmente asilo político.
Además, se podría considerar que aquellos que no se hayan registrado ni en Grecia, ni en Hungría ni en Austria ingresaron ilegalmente a la UE y no cumplieron con el procedimiento debido para pedir asilo político.
La decisión de Berlín, que podría ser aplicada con menor o mayor rigidez, se conoció en la víspera de la cumbre de ministros del Interior de la UE que tendrá lugar hoy en Bruselas. En esa cumbre volverán a enfrentarse los estados miembros que se niegan a absorber a los refugiados recién llegados y los otros, como Alemania, que piden repartirse la responsabilidad de la actual crisis.
En la zona Schengen
Pedido austríaco. El canciller austríaco, Werner Faymann, pidió ayer que los controles fronterizos restablecidos por Alemania ante la oleada de refugiados no se hagan a expensas de los solicitantes de asilo y se desarrollen de forma "humanitaria".
Reclamo francés. Francia pidió ayer que los países de la Unión Europea (UE) muestren un respeto "escrupuloso" a las reglas del espacio Schengen, según declaró el ministro galo del Interior, Bernard Cazeneuve, tras entrevistarse con su homólogo alemán, Thomas Maiziere.
Los checos, también. También en la República Checa "la policía refuerza sus controles en la frontera con Austria", informó el titular de Interior, Milan Chovanec, en la cadena CT24.

