Furiosa. Yanina Latorre reveló por qué no perdona a Beto Casella: "Fue violento, fue horrible"
La conductora expuso en El Observador los motivos de su distanciamiento con el conductor de Bendita y recordó cómo los informes editados la afectaron personal y profesionalmente.
Yanina Latorre no tiene intenciones de enterrar el hacha con Beto Casella, y en su programa de El Observador 107.9 explicó en detalle por qué.
La conductora remontó su distanciamiento a episodios que, según ella, dejaron marcas profundas tanto en su trayectoria profesional como en su vida personal, apuntando directamente a los informes que Casella emitía sobre ella en Bendita.
"Ediciones de Beto Casella me mataron. La gente, mientras iba Bendita al aire, me bardeaba en redes porque veían el informe. Yo si quiero buscar lo peor tuyo, te hago cuarenta informes todos los días en un programa", disparó Latorre, describiendo el impacto que esas ediciones tenían sobre su imagen pública en un momento en que todavía era panelista y contaba con menos herramientas para responder.
"Tenía el concepto de la rubia tilinga que ocupa la silla de alguien"
Según relató, el hostigamiento no era ocasional sino sostenido en el tiempo. "Durante muchos años lo único que hacía todos los días era editarme, pero no sabés las cosas que ponía. Agarraba todo lo peor", aseguró.
Y fue más allá al describir la mirada que, según ella, Casella tenía sobre su figura: "Tenía como el concepto de 'para qué laburás si tu marido tiene plata, sos la típica rubia tilinga, ocupás la silla de alguien que necesita el laburo'".
Latorre subrayó que esa actitud trascendió lo profesional para convertirse en algo que rozó su dignidad: "Chicos, tengas o no tengas, el laburo dignifica y todos tenemos el mismo derecho a laburar. Eligió mal, porque justo crecí, aprendí, tengo dos programas diarios, me va bárbaro".
"Fue violento. Era otra época donde bardear a una mina no estaba mal visto"
La conductora también contextualizó los episodios en un clima cultural que, según su mirada, habilitaba ese tipo de tratos.
"Siempre digo, fue violento, fue horrible. Era otra época donde un tipo bardeaba a una mina, no estaba mal visto", afirmó, cerrando el descargo con una reflexión que deja en claro que no planea cerrar esa herida en el corto plazo.
"Cuando yo empecé a crecer, me empezaron a conocer en mis propias redes, en los vivos, en este programa, la gente se dio cuenta que yo no era esa cosa editada macabra", concluyó, reivindicando el recorrido que la llevó de panelista a conductora con perfil propio.
Por eso, según sus propias palabras: "No lo voy a soltar nunca".

