Yanina Latorre celebró sus 57 años con un evento que, fiel a su estilo, no pasó desapercibido y combinó sofisticación, brillo y mucha diversión.
La conductora de SQP aprovechó el feriado del 24 de marzo para organizar una velada íntima pero de alto impacto en su casa de Pilar, donde reunió a unas 40 invitadas bajo una consigna clara: una cena “solo de chicas”.

El escenario elegido fue un gazebo vidriado instalado en el jardín, decorado con una estética de jardín nocturno que incluía luces cálidas, arreglos florales multicolores en tonos rosas, amarillos y lilas, y mesas imperiales con mantelería a cuadros y rayas verdes.

La atención al detalle fue tal que hasta el café servido durante la noche contaba con la frase “noche de chicas” grabada en la espuma.

La sorpresa de Carlos Baute
Para una noche tan especial, la cumpleañera apostó por dos looks impactantes. En el inicio de la velada, lució un vestido largo dorado, ajustado al cuerpo y cubierto totalmente de brillos con escote recto.

Avanzada la madrugada, y para disfrutar de la pista, Yanina optó por un cambio más cómodo y "canchero": una minifalda plateada, botas de caña alta blancas y accesorios de cotillón como sombreros de cowboy y boas de plumas.
El momento más alto de la noche llegó con la aparición de Carlos Baute. El cantante venezolano sorprendió a la anfitriona con un ramo de flores y brindó un show en vivo donde interpretó éxitos como Colgando en tus manos.
El clima de fiesta se potenció con una sesión de karaoke en la que participaron varias figuras, entre ellas Carolina Molinari, que se animó a cantar a dúo con el artista. Pía Shaw, Pepe Ochoa y las abogadas Elba Marcovecchio y Lara Piro también estuvieron entre las invitadas destacadas.
Fiesta solo de chicas, pero con Diego
A pesar de ser una reunión mayoritariamente femenina, hubo lugar para los afectos más cercanos. Diego Latorre y su hijo Dieguito aparecieron para el momento de la torta (una Rogel gigante con bengalas) para cantarle el feliz cumpleaños junto a Baute.

Yanina también estuvo acompañada por su madre, Dora Caamaño, aunque lamentó la ausencia de su hermana Maite, quien se encontraba enferma, y de su hija Lola, que está de viaje en Tailandia.

La celebración se extendió hasta la madrugada con una barra libre, una mesa dulce que incluyó minis pavlovas y mucha música. En sus redes, la conductora expresó su gratitud: "Las 40 son mis amigas de todo el tiempo... estoy feliz de tenerlas todas en casa disfrutando mis 57".


