Violencia de género. María Fernanda Callejón habló tras la condena a Ricky Diotto: No le puedo dejar un legado erróneo a mi hija
Luego de que la Justicia condenara al odontólogo a cuatro meses de prisión en suspenso por violencia de género, la actriz brindó un crudo testimonio sobre un episodio ocurrido en un hospital. “No le puedo dejar este legado a mi hija”, sentenció.
Tras años de denuncias y un proceso agotador, el juez Javier Alfredo Romañuk, titular del Juzgado en lo Correccional N°1 de Zárate-Campana, dictó sentencia contra Ricardo Andrés Diotto tras abusar sexualmente de su exesposa María Fernanda Callejón.
El odontólogo fue condenado a cuatro meses de prisión en suspenso tras ser hallado culpable de los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y violencia de género en grado de tentativa.
La resolución judicial no solo impone la pena privativa de la libertad condicionada, sino que obliga a Diotto a cumplir estrictas reglas de conducta: deberá fijar residencia y someterse a un tratamiento psicológico diseñado para mejorar su vínculo familiar, especialmente con la hija que tienen en común, Giovanna.
🚨 CONDENAN A RICARDO DIOTTO A CUATRO MESES DE PRISIÓN POR ATACAR A MARÍA FERNANDA CALLEJÓN
— Vía Szeta (@mauroszeta) May 22, 2026
- Fue poe el delito de lesiones leves en grado de tentativa.
- Fallo de un TOC de Zárate-Campana y acusación del fiscal Cristian Fabio. pic.twitter.com/p2gCV4SIdL
El fallo se fundamentó en la existencia de un “sometimiento y trato humillante, degradante e intimidante” por parte de Diotto hacia la actriz. Según el magistrado, Callejón atravesó un proceso de “menoscabo emocional y reducción de su autonomía profesional”.
El episodio central que derivó en esta condena ocurrió entre el 4 y 5 de junio de 2022 en su residencia de Escobar, donde, tras una discusión por motivos económicos, Diotto la tomó de los brazos y la empujó contra una pared al notar que ella lo estaba grabando con su celular.

Qué dijo María Fernanda tras el fallo contra su ex
A pesar de la condena por violencia de género, Callejón profundizó su denuncia pública con un relato en el programa La Mañana con Moria. Allí, la panelista detalló un episodio de abuso sexual ocurrido en el Hospital Austral, mientras su hija Giovanna era intervenida quirúrgicamente de urgencia.

“El habitáculo era muy chiquito. Mi hija me pedía que le agarrara la mano porque le dolía cuando le cambiaban las vías. Él pasó por al lado mío y me tocó ahí [en mis partes íntimas], como diciendo 'esto es mío'”, relató Callejón visiblemente afectada.
Según su testimonio, el hecho ocurrió por detrás, en presencia de la niña y de una pediatra, quienes no advirtieron la situación en ese momento.
“Inmediatamente la solté y empecé a decirle '¿qué hiciste?'. Fue tremendo. Cuando salí y le dije que se fuera, por primera vez en años me dijo 'perdón'. Yo quedé temblando”, concluyó la actriz.

La respuesta de Diotto y la apelación
Por su parte, Ricky Diotto utilizó sus redes sociales para realizar un extenso descargo tras conocerse la sentencia.
El odontólogo calificó el fallo como “prejuicioso y jurídicamente escandaloso”, asegurando que no se pudo probar nada y que dormía con la conciencia tranquila.
“Se me acusaba de golpes y maltratos hacia mi exesposa, hechos que jamás ocurrieron”, sostuvo en su posteo, confirmando que sus abogados apelarán la medida.
Además, Diotto vinculó el conflicto a una disputa por bienes, afirmando que todo se generó por querer tener “dos viviendas en igualdad de condiciones”. Desde el entorno de Callejón aseguran que ella intentó llegar a un acuerdo para que la casa quedara a nombre de su hija, algo a lo que él se habría negado.
"No es una actitud revanchista"
Lejos de celebrar la decisión judicial, María Fernanda Callejón manifestó que no se siente “ganadora”. “Fui por la ley, pero paralelamente tuve que hacer mi sanación. Es muy doloroso tener un fallo”, confesó en el programa de Moria.
La actriz enfatizó que su lucha es, principalmente, por el futuro de su hija: “A mi hija no le puedo dejar un legado erróneo. Algún día le puede pasar a ella y no quiero que naturalice un destrato”.
El caso continúa en el ojo de la tormenta, marcando un precedente sobre la violencia psicológica y económica que la justicia comenzó a validar bajo una perspectiva de género integral.


