Pura emoción. Claudia Villafañe le deseó éxitos a la selección argentina con una camiseta que usó Diego en el 86
En el inicio del Mundial 2026, la exesposa del "Diez" sacó a relucir una reliquia y conmovió a todos.
En un clima de profunda nostalgia y con el fervor de un nuevo Mundial 2026 a flor de piel, Claudia Villafañe sorprendió a los televidentes al presentar un objeto que trasciende lo material para convertirse en un símbolo de la mística argentina
Invitada al programa La cocina rebelde, conducido por Jimena Monteverde, la empresaria llevó consigo lo que ella misma denominó una "reliquia": la camiseta original que Diego Armando Maradona vistió durante la gesta de 1986.
“Tiene 40 años, la usamos en el Mundial del 86”, relató Claudia mientras desplegaba la prenda ante la mirada atónita del equipo de cocina
La camiseta, que conserva detalles únicos de una época donde el fútbol se vivía de otra manera, presenta particularidades que la distinguen de cualquier réplica moderna. Según explicó Villafañe, en aquel entonces las casacas no llevaban el apellido de los jugadores y contaban con una ventilación especial: “Tiene agujeritos. Es la única que en ese Mundial los tuvo”, señaló sobre la prenda que hoy funciona como un amuleto para la actual Selección.
Claudia también reveló detalles íntimos de la logística familiar de aquellos años, mencionando que sus propios padres colaboraban anotando detalles identificatorios dentro de la indumentaria para evitar confusiones.
Debido a la escasez de ejemplares en 1986, los jugadores rara vez podían conservar sus camisetas, salvo piezas excepcionales como las que ella aún custodia.
Cábalas y sus tesoros
El homenaje no solo fue visual, sino que disparó recuerdos sobre cómo se vivía la pasión mundialista puertas adentro de la familia Maradona. Claudia recordó que, durante México 86, seguía los partidos desde España junto a la madre y las hermanas de Diego.
“Veíamos los partidos sentados en el piso”, confesó, añadiendo que el rigor de la cábala era absoluto: si alguien no había estado presente en el primer partido, tenía prohibido el ingreso para el segundo.
La charla también viajó hacia el Mundial de Italia 90, específicamente a la tensa semifinal contra el seleccionado local en Nápoles. Villafañe recordó que, por pedido de Diego para garantizar su tranquilidad y seguridad, no asistió al estadio San Paolo.
La definición por penales la encontró en la soledad de su garaje: “Caminé con los oídos tapados de punta a punta. No quería escuchar los penales”.
Solo el grito de su vecina, la esposa del jugador italiano Ciro Ferrara, le devolvió la respiración al confirmarle el pase de Argentina a la final.
Con este gesto, Claudia Villafañe no solo honró la memoria del capitán eterno, sino que reafirmó que, a pesar del paso del tiempo y las nuevas competencias, el legado de Maradona sigue siendo el combustible espiritual de los hinchas argentinos.


