Polémica. Ana Rosenfeld reveló un dato desconocido sobre Wanda Nara y Mauro Icardi
La abogada de la mediática reveló en "LAM", el ciclo de Ángel de Brito, uno de los motivos de la grieta familiar de los Icardi , que tiene que ver con su clienta.
En el complejo tablero de ajedrez que parece ser la vida de Wanda Nara y Mauro Icardi, una nueva pieza legal generó un sismo mediático. En la última emisión de LAM (América TV), la abogada Ana Rosenfeld lanzó una primicia que dejó a todos boquiabiertos y que pone el foco en la generosidad (o la falta de ella) dentro del clan Icardi.
El eje del conflicto es la propiedad donde reside actualmente Juan Carlos Icardi, padre de Mauro, en la ciudad de Rosario. Según detalló la letrada, la titularidad del inmueble no pertenece al futbolista del Galatasaray, sino a su exmujer.
“Les voy a dar una primicia. ¿Saben a nombre de quién está la casa donde vive el papá del señor Mauro Icardi? Está a nombre de Wanda”, anunció Rosenfeld ante la sorpresa de Ángel de Brito y sus angelitas.
Una compra por "necesidad"
Al ser consultada sobre los motivos de este movimiento inmobiliario, Rosenfeld no dudó en señalar que fue la conductora quien tomó la iniciativa ante la desidia económica del deportista hacia su progenitor.
“Wanda la compró porque el señor no tenía casa”, amplió la abogada, sugiriendo una supuesta falta de atención de Mauro hacia las necesidades básicas de su familia.

Ante la pregunta punzante de De Brito sobre por qué Icardi no realizó la transacción personalmente, la abogada reprodujo las palabras que, según ella, Wanda habría manifestado en aquel momento: “Yo se la voy a comprar, yo no voy a permitir que tu papá no tenga una casa propia”.
El conflicto por la titularidad y la distancia familiar
Sin embargo, lo que parecía ser un acto de buena fe se convirtió en un punto de fricción legal. La panelista Karina Iavícoli cuestionó por qué, si la intención era ayudar, la casa no quedó registrada a nombre de Juan Carlos.
Rosenfeld aclaró que esa es precisamente la gestión que está en curso, aunque el trámite depende de la firma del futbolista.
“Es lo que le está pidiendo ahora. La mitad es de Mauro y él tiene que firmar; está de acuerdo en que sea solamente del papá”, explicó Rosenfeld, refiriéndose a que, al ser un bien ganancial, requiere el consentimiento de ambas partes para cambiar la titularidad.
Para cerrar, la abogada dejó al descubierto el triste trasfondo de la relación entre padre e hijo: la falta de comunicación.
“Se dice que Mauro no tiene ni el celular del papá”, remató, pintando un panorama de distanciamiento que parece ser el principal obstáculo para que Juan Carlos Icardi finalmente sea el dueño legal del techo donde vive.



