Ninguneo. Timothée Chalamet dijo que la ópera y el ballet “no le interesan a nadie” y fue repudiado

El actor, nominado al Oscar por su trabajo en “Marty Supreme”, llegó a esa conclusión en una conversación pública con su colega Matthew McConaughey.

09 de marzo de 2026 a las 10:16 a. m.
Redacción La Voz
Timothée Chalamet dijo que la ópera y el ballet “no le interesan a nadie” y fue repudiado
Timothée Chalamet posa con el premio a la mejor interpretación masculina en una película, musical o de comedia por "Marty Supreme", durante la 83ª edición de los Globos de Oro. Fue el pasado domingo 11 de enero, en el Beverly Hilton de Beverly Hills, California.

Durante una conversación pública con su colega Matthew McConaughey, organizada por Variety y la CNN en la Universidad de Texas, Timothée Chalamet hizo comentarios sobre la ópera y el ballet como expresiones artísticas que “a nadie le importan”. Y como era de esperar, fue repudiado.

En rigor, esas consideraciones del actor franco – estadounidense, nominado al Oscar a mejor actor por su trabajo en Marty Supreme (Josh Safdie), derivaron de un análisis de por qué la gente ya no asiste a salas de cine y de por qué su capacidad de atención es cada vez menor, lo que obliga a realizadores a una captación desde las primeras escenas.

Primero, el también protagonista de Dune respondió que si la gente realmente quiere ver una película, acudirá de forma natural, sin importar el contexto en cuanto consumos culturales. Y citó los casos de Barbie y Oppenheimer.

Y luego pasó a la ya señalada subestimación del ballet la ópera. Puntualmente, Chalamet dijo que algunas artes viven principalmente de la lógica de la conservación institucional, y añadió que admiraba a los que luchaban por salvar el cine o un género artístico concreto, aunque con reservas. “No quisiera trabajar en el ballet o la ópera, o en algo que no le importa a la gente… Eh, que esto siga adelante, aunque, en realidad, ya no le importe a nadie. Con el debido respeto a la gente del ballet y de la ópera”, despachó.

Pese a que verbalizó un “debido” respeto, Timothée Chalamet fue muy criticado en la conversación social por teatros de ópera, bailarines e incluso por algunos colegas suyos.

Las reacciones en contra de los dichos de Timothée Chalamet sobre la ópera y el ballet

En la Ópera de París (institución que gestiona y programa el Palais Garnier y la Bastilla) repasaron la filmografía de Timothée Chalamet y se centraron en el rol que lo tiene aspirando al Oscar: la interpretación de Marty Reisman (1930 - 2012), quien buscó por todos los medios convertirse en el mejor jugador de ping pong de la historia.

“Giro argumental: el ping pong también existe en la ópera", bromeó la institución parisina, publicando un vídeo de una escena de Nixon en China, de John Adams.

Es que en esa ópera se muestra un partido de tenis de mesa, símbolo del acercamiento entre Estados Unidos y China a principios de los años 70, en plena Guerra Fría.

“Querido Timothée, sólo queríamos tranquilizarte: los cantantes, bailarines y orquestas siguen emocionando y sorprendiendo, y, curiosamente, las salas siguen llenándose”, fue la reacción de la Opéra Grand Avignon.

Pero esa institución del sur de Francia fue mucho más allá: "Incluso parece que la gente viene a escuchar voces sin micrófonos, a ver cuerpos que cuentan historias sin efectos especiales y a llorar sobre músicas compuestas hace 200 años. Tiempos extraños”.

La Ópera de Viena ha optado por invitar al actor para que corrobore que sus dichos no se corresponden con la realidad, mientras que La Scala de Milán, uno de los teatros más famosos del mundo, tiró un lacónico “¿A alguien le importa esto?”.

En su cuenta de X, la Ópera de Roma, fue más amigables: “Sabemos que sos fan de la Roma, pero creemos que deberías ampliar tus horizontes y venir a visitarnos: descubrirás otras pasiones”.

Antes los comentarios de Chalamet, la Ópera de Lyon ha reaccionado compartiendo datos de asistencia masiva, y el Gran Teatro del Liceo de Barcelona imitó el gesto para para anunciar el estreno digital de La Gioconda de Ponchielli.

Pero ninguna institución fue tan creativa que la Ópera de Seattle, que presentó en Instagram un código promocional del 14% durante todo el fin de semana para ver a Carmen, en alusión a los 14 céntimos que Timothée Chalamet consideraba que había perdido en términos de espectadores tras sus comentarios sobre la ópera y el ballet.

Si bien estas reacciones setearon la idea de que Chalamet dinamitó las posibilidades de ganar un Oscar con estas declaraciones, hubo voces calificadas que llamaron a “no equivocarse de enemigo”. En este caso, la idea era reaccionar contra los gobiernos que desfinancian a la cultura y no contra un actor que, quizás, se expresa desde el desconocimiento.