Entrevista. Stuart Bloom se convierte en el héroe que nadie esperó: llega el spin-off más loco de The Big Bang Theory
HBO Max estrena Stuart no logra salvar el universo, con el dueño de la tienda de cómics como protagonista absoluto. La Voz dialogó con Lauren Lapkus, Brian Posehn, John Ross Bowie y Kevin Sussman sobre este giro inesperado.
Después de 12 temporadas dedicadas a Sheldon Cooper y su séquito de físicos brillantes, la franquicia de The Big Bang Theory decide mirar para otro lado.
El nuevo spin-off, titulado Stuart no logra salvar el universo (Stuart Fails to Save the Universe), pone el foco en uno de los personajes más queridos por el público aunque menos explorados por los guionistas: Stuart Bloom, el ansioso dueño de la tienda de cómics que durante años funcionó como paisaje de fondo para las peripecias del grupo protagónico.
La serie se estrena a nivel global en HBO Max el próximo 23 de julio de 2026 y representa una ruptura total con el tono que la franquicia venía sosteniendo en sus derivaciones más recientes, Young Sheldon y Georgie & Mandy's First Marriage.
Ahí donde esos títulos apostaron por la comedia familiar y el costado nostálgico del universo Cooper, esta nueva producción elige el terreno de la comedia de acción y ciencia ficción, con una premisa que dispara todo hacia una escala cósmica.
El punto de partida retoma un elemento clave del legado original: Stuart rompe por accidente un dispositivo de tecnología cuántica construido en su momento por Sheldon Cooper y Leonard Hofstadter.
Ese error, aparentemente menor, desata un Armagedón multiversal que fractura las líneas temporales y pone en jaque la realidad misma. De la noche a la mañana, Stuart pasa de vender cómics a convertirse en el "elegido", obligado a viajar por universos paralelos para reparar el desastre y cruzarse en el camino con versiones alternativas y bizarras de viejos conocidos de la franquicia.
Para este relanzamiento, Chuck Lorre, el productor detrás de toda la saga, sumó a un socio de peso: Zak Penn, guionista con recorrido en el universo Marvel, responsable de títulos como The Avengers.
La combinación entre ambos nombres funciona como declaración de intenciones. La franquicia deja atrás las risas grabadas propias de la sitcom tradicional para adoptar un formato de comedia cinematográfica de ciencia ficción, con fuerte apoyo en CGI y efectos especiales.
De comiquero a elegido: la ciencia ficción que reivindica a los personajes secundarios
Uno de los grandes atractivos de esta nueva etapa pasa por el rescate de los personajes secundarios más recordados del show original: el propio Stuart Bloom (Kevin Sussman), Denise (Lauren Lapkus), Bert Kibbler (Brian Posehn) y Barry Kripke (John Ross Bowie). Todos ellos, en distintas proporciones, quedaron relegados a un rol de acompañamiento durante los años en los que Sheldon y Leonard concentraban el protagonismo.
En diálogo con La Voz, Lauren Lapkus explicó por qué esta serie resultaba necesaria para terminar de construir a Denise como un personaje con vida propia. "Necesitábamos que Denise estuviera en esta nueva serie porque, durante todo este tiempo, vivió una vida completamente distinta lejos de Stuart. Ahora podemos ver ese costado suyo tan fuerte y tan audaz, y fue muy divertido interpretarlo. La vemos como un personaje totalmente independiente", contó la actriz.
La relación entre Denise y Stuart también atraviesa cambios sustanciales respecto de lo que el público conocía. "En el primer episodio, ellos no están juntos, así que volver con él es una decisión que ella toma por voluntad propia. Eso me pareció muy interesante. La historia comienza en mundos completamente diferentes, así que Denise tuvo otro novio, pasó por experiencias buenas y malas, y construyó su propia vida", agregó Lapkus.
Consultada sobre si este spin-off funciona como una reivindicación de los personajes "outsiders" de la franquicia, la actriz eligió otra palabra para definir el momento: "Más que una reivindicación, se siente como un regalo. Nunca imaginé que algo así pudiera pasar, así que jamás tuve la expectativa de que nuestros personajes tuvieran su propia serie. Fue una sorpresa muy linda tomar personajes que estaban en un segundo plano y convertirlos en los protagonistas".
Brian Posehn, que le pone el cuerpo a Bert Kibbler desde los primeros años de la saga, matizó ese concepto de reivindicación desde su propia experiencia actoral. "Yo lo veo como la posibilidad de seguir desarrollando un personaje que ya disfrutaba interpretar. Ahora podemos conocer mucho más de ellos. Y eso, para un actor, es el sueño: tener más cosas para hacer y más profundidad para explorar", señaló.

Bert había construido, a lo largo de la serie original, un arco emocional particularmente sensible. Su soledad, su costado poético y una relación casi espiritual con la geología marcaron a un personaje que, según adelantó Posehn, conserva esa profundidad en la nueva historia.
"Sigue siendo Bert y sigue siendo amigo de Stuart. Una de las cosas más divertidas de esta nueva historia es que ahora realmente somos amigos y Bert pasa mucho tiempo en la tienda de cómics", explicó el actor, quien encontró paralelismos con su propia vida: "Eso conecta mucho con mi vida real porque yo también paso muchísimo tiempo, probablemente demasiado, en tiendas de cómics".
Kripke, el villano que también hace reír, y una química construida a base de física cuántica real
John Ross Bowie también atravesó una evolución de peso con Barry Kripke, el eterno rival profesional de Sheldon dentro del universo original.
Consultado sobre si su personaje necesita ahora un nuevo adversario para funcionar dramáticamente, el actor fue contundente al señalar que en esta etapa Kripke choca contra todo su entorno.
"Nunca fue solo una rivalidad profesional con Sheldon; lo que pasa es que Kripke es, por naturaleza, un contreras. En esta nueva serie se dedica a presionar los botones de todos, y eso siempre es muy divertido de interpretar. Es un papel soñado y todavía no puedo creer que siga teniendo la oportunidad de hacerlo", expresó Bowie.
En la rueda de prensa con medios de Latinoamérica, ambos actores profundizaron sobre cómo cambió la dinámica de trabajo entre los cuatro personajes.
"Ahora Kripke tiene que trabajar con otras personas. Tiene que colaborar, en lugar de ser simplemente un dolor de cabeza para todos. A lo largo de la temporada, hay un cambio muy interesante en la dinámica: Kripke necesita mejorar sus habilidades sociales para ayudar a salvar el universo", explicó Ross Bowie.
Los actores coincidieron en que, en la serie original, sus personajes casi no compartían pantalla. "Kripke, Bert y Stuart prácticamente nunca interactuaban entre sí. Pero de alguna manera Chuck Lorre sabía que esta combinación de personajes iba a funcionar perfectamente. Cuando ves el episodio piloto, todo tiene sentido. Estos personajes simplemente hacen clic", señaló Sussman.
Sobre el tono disparatado de la nueva historia, Ross Bowie remarcó el cambio en la manera de actuar que exige la serie: "Ahora tenemos muchísimo más a lo que reaccionar. Ya no se trata solamente de poner los ojos en blanco por algo que hizo Sheldon. Ahora tengo que reaccionar a cambios constantes en mi propia realidad".
Sussman completó la idea: "Los personajes son mucho más activos. Tanto Kripke como Stuart atraviesan un arco durante la temporada: Kripke se vuelve una persona un poco más tolerable y Stuart empieza a asumir cierto liderazgo. Lo que realmente se expande son los universos".

Consultados sobre quién complica más la misión de salvar el universo, Ross Bowie no dudó: "La respuesta es la misma para ambas preguntas: yo. Soy quien más complica las cosas, pero también soy el único físico del grupo".
Sussman aprovechó para revelar un dato curioso sobre el trasfondo científico del guion: "Toda la física cuántica teórica que aparece en esta temporada no fue inventada. Todo está basado en teorías reales. Muy seguido iba corriendo a buscar a Bill Prady, que sabe muchísimo del tema, para que me explicara esos conceptos tan complejos".
Ross Bowie coincidió con la anécdota: "A mí me pasó exactamente lo mismo. Hubo un par de días durante el rodaje en los que realmente entendía la teoría de cuerdas... y después se evaporó por completo".
Sobre qué sorprenderá más a los fanáticos, Posehn resumió: "Todo. Pero al mismo tiempo sigue estando esa familiaridad con estos cuatro personajes que la gente ya conocía y quería. La diferencia es que ahora los vemos intentando salvar el mundo... o mejor dicho, el universo".
Lapkus coincidió en el volumen de acción: "Todo en esta serie es bastante sorprendente. Hay muchísima acción. Es una comedia de ciencia ficción, pero también tiene algo de película de acción: corremos de cosas aterradoras, hay explosiones, persecuciones... pasan muchísimas cosas".
Para Lapkus, lo más desafiante fueron las secuencias físicas: "Todos nos sorprendimos por la cantidad de acrobacias que tuvimos que hacer. Aprendimos coreografías, volábamos por el aire, corríamos de los villanos, esquivábamos explosiones".
Posehn eligió el humor para describir su propio desafío: "Lo más difícil fue que ya estoy grande. Había mucha exigencia física y, sinceramente, no estoy en la mejor forma de mi vida. Tener que correr ya era un desafío... yo solo corro cuando alguien me persigue".
La amistad entre los cuatro actores en la vida real terminó de sellar la química del elenco. "Todos somos amigos en la vida real, así que venir a trabajar todos los días era una alegría. La química surgió de forma muy natural", contó Lapkus, mientras Posehn recordó la reacción inicial del grupo al enterarse del proyecto: "Cuando nos enteramos, todos reaccionamos igual: '¡Dios mío, vamos a volver a trabajar juntos! Va a ser increíble'. Y esa sensación nunca cambió. Nos divertimos durante todo el rodaje".
Kevin Sussman, protagonista absoluto de esta historia, remarcó que la esencia de los personajes se mantiene intacta pese al giro de género, aunque aclaró que la serie está pensada para llegar también a espectadores que jamás vieron un episodio de la saga original.
"Ni siquiera hace falta haber visto The Big Bang Theory para disfrutar esta serie. Los fanáticos van a encontrar muchísimos guiños y referencias que seguramente van a apreciar, pero también funciona perfectamente como una historia independiente", dijo.
Sobre su propio proceso para volver a meterse en la piel de Stuart después de siete años, el actor compartió una reflexión personal: "Lo primero que hice fue volver a ver algunos episodios para recordarme quién era Stuart. Esta nueva serie tiene un tono completamente distinto. Me llevó tiempo adaptarme. En realidad, no sé si me adapté del todo".
Stuart Bloom aparece como el candidato ideal para encabezar este spin-off. A diferencia de Sheldon o Leonard, que a lo largo de la saga original alcanzaron el éxito profesional, el reconocimiento y la estabilidad amorosa, Stuart quedó rezagado en casi todos esos frentes. Su historia estuvo marcada por la mala suerte, la precariedad económica y la soledad, ingredientes que ahora funcionan a favor del relato: ver a un personaje tan golpeado por el destino convertirse en el "elegido" encargado de salvar el universo genera una empatía inmediata y habilita un arco de redención con un potencial narrativo mayor al de cualquier protagonista ya exitoso de entrada.
Su rol como dueño de la tienda de cómics tampoco es un detalle menor. Ese local funcionó durante años como el centro neurálgico donde el grupo original debatía sobre superhéroes, multiversos y ciencia ficción, lo que convierte a Stuart en la figura más adecuada para encabezar una trama que homenajea y parodia al mismo tiempo los grandes tropos de Marvel y DC.

La vida de Sheldon quedó sobreexpuesta a lo largo de 12 temporadas de la serie original y siete más de Young Sheldon. La historia de Stuart, en cambio, permaneció en la periferia durante todo ese tiempo, lo que ahora le otorga a los guionistas una libertad creativa prácticamente absoluta para experimentar con un género completamente nuevo dentro de la franquicia: la ciencia ficción pura.
El legado de The Big Bang Theory sigue siendo monumental. La serie transformó la cultura pop al convertir el nicho geek en un fenómeno de masas a escala global, sumó múltiples premios Emmy a lo largo de sus 12 temporadas y terminó redefiniendo los códigos de la sitcom moderna.
El estreno de Stuart no logra salvar el universo, el próximo 23 de julio de 2026 en HBO Max, marca ahora un punto de inflexión histórico para toda la franquicia, con un comiquero ansioso como flamante rostro de esta nueva era.
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