Viaje al pasado. Nicole Neumann se emocionó al escuchar Déjame soñar, el tema que escribió a los 13 años
En la última emisión de Solo con Niki, su sobrina Helena y el grupo Los power langers versionaron el clásico de Amigovios y le regalaron además el CD original de su adolescencia.
Un momento cargado de nostalgia y emoción marcó la última emisión de Solo con Niki, el programa de streaming que encabezan Nicole Neumann y su hermana Geraldine.
Lo que comenzó como una jornada distendida se transformó en un reencuentro inesperado con una etapa fundamental de la historia artística de la conductora, cuando Helena, hija de Geraldine, se sumó al estudio junto al grupo de covers Los power langers para interpretar una renovada versión de Déjame soñar.
La canción tiene un valor singular para Nicole: la compuso cuando tenía apenas 13 años y fue seleccionada como cortina musical de la serie televisiva Amigovios, convirtiéndose en un hito de su adolescencia.
Al escuchar la versión en vivo, la conductora no pudo evitar conmoverse. "Tocado y cantado por ellos hasta parece un temón, ¿entendés? Y lo escribí yo con trece años", expresó con una mezcla de asombro y gratitud que contagió a todos en el estudio.
Un CD, un radiograbador y una marea de recuerdos
El clima emotivo se profundizó cuando los presentes sorprendieron a Nicole con un regalo inesperado: un CD original de aquella época con las canciones que grabó en su adolescencia.
Para completar la experiencia, acercaron un radiograbador y pusieron en marcha el disco, desatando una ola de recuerdos en la conductora.
Nicole recordó con detalle cómo fue el proceso de creación: "Yo estaba fascinada. Primero arranqué con un miedo de locos y después moría por ir. Imaginate el flash para una chica de trece años ir al estudio, grabar los coros, encima eran letras mías".
También reveló un dato poco conocido sobre el álbum: "De las trece canciones, estoy casi segura que las escribí todas yo, salvo un cover de OBK, El príncipe de mis sueños, que lo hicimos como La princesa de mis sueños". El arte del disco, por su parte, estuvo a cargo de la reconocida fotógrafa Gaby Herbstein.
¿Una versión nueva en el futuro?
La propuesta no tardó en aparecer. Geraldine, entre risas, imaginó un futuro posible para el clásico: "Y después la mandamos a remixar y olvidate, en el boliche lo damos todo".
La idea de una versión bailable generó entusiasmo, aunque Nicole prefirió mostrarse cauta ante la posibilidad de volver a interpretarla: "Arruino la versión, pero otro día, con preparación, puede ser, un día me puedo sumar quizás", dejando abierta la puerta a un reencuentro con aquella canción que, décadas después, sigue despertando emociones intactas.