Emocionada. Rocío Marengo se quebró al recordar el nacimiento de Isidro: “Nunca lloré tanto en mi vida”

La modelo visitó el piso de LAM y relató el duro proceso que vivió con su hijo en neonatología. El "cachetazo" de Pamela David y la enseñanza que le cambió la vida.

26 de febrero de 2026 a las 08:07 p. m.
Rocío Marengo se quebró al recordar el nacimiento de Isidro: “Nunca lloré tanto en mi vida”
Rocío Marengo, rota en llano en el piso de "LAM".

En una entrevista cargada de emoción en LAM, Rocío Marengo se animó a compartir los detalles del que define como el momento más intenso y transformador de su existencia: el nacimiento de su hijo, Isidro.

La modelo recordó conmovida los miedos y la montaña rusa de sentimientos que atravesó durante los días de internación y el posterior regreso a su hogar.

El pequeño Isidro debió permanecer en neonatología durante 20 días, una experiencia que marcó a Rocío a fuego. Durante ese tiempo, la modelo intentó no despegarse de la clínica bajo ningún concepto.

“Fueron 20 días en Neo, yo estiré mi internación lo más posible, porque claramente si me podía hacer la muerta, me hacía. Yo no me quería ir”, confesó.

El dolor de Rocío Marengo al volver a casa con los brazos vacíos

Uno de los momentos más desgarradores del relato fue cuando describió el impacto de recibir el alta médica sin su bebé. “Cuando salí sin Isi y sin panza, llegué a casa y al toque me quise ir de vuelta a la clínica, nunca lloré tanto en mi vida, me lleva a un momento jamás vivido, no paraba de llorar, una angustia y me fui”, recordó entre lágrimas.

En medio de esa angustia profunda, un consejo de su colega Pamela David funcionó como el motor que necesitaba para cambiar su postura frente a la situación. “Me dijo ‘mirá que en Neo no se necesitan mamás bajas, viste, andá arriba’, y fue como un cachetazo de tipo, sí, dale, acá estoy. ¿Qué hay que hacer? De siete de la mañana a tres de la mañana, listo, acá estoy”, relató.

Rocío Marengo encontró una nueva versión de sí misma

Al ser consultada por Pepe Ochoa sobre qué descubrió de ella misma en este proceso, la actriz fue contundente respecto a su presente como madre.

“Me manejo como pez en el agua con Isidro, él me la hace fácil, me dejó mucha enseñanza”, aseguró, feliz.

Para Rocío, el hecho de que el parto se adelantara al octavo mes de gestación, algo que no esperaba, le dio una perspectiva distinta sobre las prioridades de la vida.

“Te das cuenta que lo material no sirve de nada”, concluyó emocionada, mientras sostenía a su bebé en brazos frente a las cámaras.