Romance. Priscila Crivocapich blanqueó su vínculo con el Rifle Varela: "Lo quiero mucho"
La modelo habló con Intrusos en la previa de un desfile y sin ponerle títulos a la relación confirmó el romance.
Priscila Crivocapich dejó de esquivar las preguntas. La modelo, que se separó de Roberto García Moritán sin chances de reconciliación, habló con el cronista de Intrusos en la previa de un desfile y blanqueó por primera vez qué está pasando con el Rifle Varela, tras los rumores de romance que venían circulando en los últimos días.
"Lo invité a mi cumpleaños", arrancó Crivocapich, reconociendo que entre ellos hay un vínculo que va más allá de una simple amistad. Y sin animarse a ponerle un título a la relación, fue contundente al definir lo que siente: "Lo quiero mucho... Nos queremos mucho".
Cuando el cronista Alejandro Castelo le dijo que "hacen linda pareja", la sonrisa y el brillo en los ojos de Priscila dijeron más que cualquier palabra: "Gracias", respondió escueta pero elocuente.
"No hay algo que ocultar"
La modelo también se encargó de dejar en claro que no hay ningún secreto detrás del vínculo.
"Nos conocemos hace un montón. Fui al cumpleaños, está todo bien, subí una foto, pero no hay algo que ocultar", afirmó, en una declaración que confirma que la relación existe aunque todavía no tenga etiqueta oficial.
El propio Rifle Varela también había dado señales del vínculo que los une, con una descripción que trasciende lo físico: "Es una de las mujeres más lindas del país, pero nuestra relación va mucho más allá de la belleza. Es una persona que quiero mucho, seguro me quiere también. Tenemos mucha confianza".
Y deslizó un detalle sobre el pasado en común: "En algún momento no nos escribíamos por respeto a situaciones personales", dejando entrever que la historia entre ellos no es nueva.
Un romance que se consolida de a poco
Sin apuros ni definiciones formales, Priscila y el Rifle parecen tomarse el tiempo que necesitan para construir este vínculo lejos de los flashes.
Los gestos, las fotos compartidas y las declaraciones de ambos dibujan el perfil de una pareja que prefiere dejar que las cosas fluyan antes de ponerles nombre.
