Micro abierto. Valentina Márquez conquistó el Kempes con Ricky Martin y ahora va por la Sala del Rey: El cuarteto es internacional
La cantante cuartetera reflexiona sobre su "miedo" al público cordobés, la maternidad en gira y el sueño internacional de un género que ya no tiene fronteras. Este sábado 18 de abril, enfrenta su "prueba de fuego" en un escenario icónico.
"Si mi abuela estuviera con vida, iría corriendo a mostrarle el diario", exclama Valentina Márquez con una sonrisa de oreja a oreja, mientras nuestro fotógrafo Nicolás Bravo capta su carisma con el lente de la cámara.
La cantante cuartetera llega a La Voz tras brillar en el estadio Mario Alberto Kempes como telonera de Ricky Martin y de cara a su primer show en la Sala del Rey, este sábado 18.

Al ingresar a la explanada del medio, Márquez ajusta detalles con su mánager y su community manager, dos mujeres que no le pierden pisada para cumplir con lo acordado, pero también para hacer que se sienta cómoda y acompañada en todo momento.
Sus músicos (Samuel Fernández Britos, Lucas Gabriel Aravela, Javier Adrián Moyano y Lucas Daniel Rojas) y técnicos (Federico Argañaraz, Lautaro Bargaz y Federico Fuentes) también buscan que la joven esté bien, se luzca y se divierta.
Micro abierto en La Voz
Antes de la entrevista, Valen y su compañeros brindaron un pequeño show en el marco del ciclo Micro abierto e interpretaron los enganchados Qué será de ti / Si la ves y Tardes negras / Tan enamorados, para cerrar con Favorita.
En cada paso que dan, todos demuestran el mismo trabajo profesional que se evidenció tanto en el Kempes como en los bailes a los que fue invitada, sin perder su esencia y el humor cordobés que los caracteriza.
La charla, las fotos y el set musical se suceden entre mates, café y una tarde lluviosa. Poco a poco, la redacción se transforma en una suerte de Tiny Desk cuartetero que funciona de previa a la fecha especial del fin de semana.
La reina a la Sala
Recapitulemos. El domingo pasado, Márquez se paró frente a 20 mil personas que esperaban la llegada de Ricky Martin y, contra sus propios pronósticos, salió consagrada.
Las fans del cantante puertorriqueño fueron muy respetuosas, la escucharon con atención, bailaron sus versiones (muy bien elegidas por cierto) y la aplaudieron energéticamente.
"Uno sabe que la gente va y arenga todo porque está feliz de ver a su artista querido, pero no me esperaba que canten así mis temas. Me empezó a seguir mucha gente diciéndome 'no te conocía' o 'no escucho cuarteto, pero me encantó lo que hiciste', y eso se valora. Me da satisfacción porque laburamos mucho para llegar hasta ahí. Fue un sueño. Salió espectacular", afirma.
Aunque esta experiencia le causó más nervios que la que vivió en 2024 teloneando a María Becerra en su primer estadio River Plate, ninguna fue más temida que la fecha solista que tendrá lugar este finde en uno de los templos cuarteteros. "Me siento muy preparada, pero el miedo sigue estando", reconoce.

No es una inseguridad infundada, sino el respeto de quien conoce las reglas del juego desde adentro: "Puede ser que sea muy autoexigente, pero también conozco el público cordobés porque soy parte de él. Sé lo exigentes que somos".
–¿Pudiste sacarte la foto con Ricky Martin que querías para tu mamá?
–Lamentablemente, no. La próxima visita será. Tengo que sacarme esa foto sí o sí.
–¿Seguís hablando con María Becerra?
–Hace mucho que no nos mandamos un mensaje, pero sí hemos intercambiado charla en algún momento lindo, como también difícil. Nos vemos las historias. Ella es muy genuina.
La música en las venas
Valentina lleva la música en la sangre. Hija de los cantantes Lisandro Márquez y Pamela Ponce, la joven lleva al cuarteto con orgullo a cada escenario que va, creando un repertorio con temas propios como No estoy hablando de amor (junto a su pareja Simón Aguirre) y reversiones de baladas como Si la ves, de Franco de Vita, o Qué será de ti, compuesta por Roberto Carlos y popularizada por Thalía.
Desde pequeña, la cantante de 26 años acompañó a sus padres en cada espectáculo y hoy los enorgullece cuando la ven defendiendo la escena como una campeona. No obstante, esos ojos llenos de ilusión no son los únicos que la admiran desde el costado cada vez que ella se mueve entre las tablas.

Cuando se da la oportunidad, su pareja Simón (también cantante y sobrino de Walter Romero) y su hijo Vicente se suben a la movida y acompañan a Valen de gira, tanto presencialmente como a la distancia.
"En casa se habla mucho de trabajo, aunque nosotros no lo vemos como tal, sino más bien es como nuestra pasión", aclara.
La maternidad en el centro
Márquez siempre quiso ser mamá y poder llevar la maternidad en paralelo a su carrera. Cuando fue consultada sobre qué hizo la semana pasada al regresar del mundialista, la artista cuenta que abrazó a su bebé de un año y dos meses y se sintió realizada.
"Cuando sos madre, (él) pasa a ser lo principal y lo más importante de tu vida. Encima, al llegar a mi casa, lo vi ahí jugueteando, gateando y dando sus primeros pasitos... Todo lo que hago es por él. Él no entiende todavía, pero cuando sea grande, lo va a ver y espero que sienta orgullo de su mamá", expresa emocionada.
"Él me acompaña desde la panza. Yo trabajé hasta los ocho meses de embarazo. Hice gira, baile, boliche, de todo. Al mes y una semana que nació, volvimos a la gira, y él iba conmigo y mi mamá. Le gusta mucho. Hace un mes que no viaja más con nosotros, pero el otro día se subió al colectivo y no se quería bajar. A mi no me da mucha bolilla, pero lo ve a su papá y queda alucinado", recuerda risueña.
–En redes, a veces compartís momentos con él, y hay quienes te quieren enseñar de maternidad. ¿Qué hacés cuando ves eso?
–Acá no se pueden decir malas palabras, pero soy muy peleadora. Tengo un carácter muy fuerte, así que los mando a su casa. No me gusta porque yo no me meto en la vida de nadie.

–¿Un consejo para mantener la llama en la relación?
–Mucho sexo (risas). No, mirá, más allá de lo superficial, la comunicación. Siempre hay que hablar de lo que uno quiere, lo que no quiere, lo que le gusta, lo que no le gusta, lo que siente, lo que dejó de sentir, lo que siente nuevo.
–¿Sos la "Favorita" de Simón o de Vicente?
–¡De ninguno de los dos! Me dejaron fuera totalmente. Ellos se aman, son amor puro y se admiran mucho. Son iguales físicamente y en personalidad también.
"Susanita con botox"
A pesar de la exigencia y el ritmo frenético de la industria, La vocalista, que desde hace tiempo es parte del plantel de Almenara Network (la empresa de talentos de Ulises Bueno), se define como una mujer simple con grandes aspiraciones. "Yo creo que soy una soñadora de la vida, soy pisiana, así que vuelo, vivo en las nubes", revela.

Sus anhelos no solo incluyen estadios llenos, sino también una vejez rodeada de afecto. "Soy re-Susanita. Más allá de dedicarme siempre a la música, sueño mucho con mi familia y que esté unida siempre. Me pienso de viejita junto a mi familia y que mi hijo venga los domingos a casa para cocinarle", cuenta.
Eso sí, el paso del tiempo no la asusta, siempre y cuando sea con "glamour" y "mucho botox". "Me voy a operar, voy a ser una señora bronceada. No hay que perder el glamour. Viejos son los trapos".
–¿Seguís soñando con la colaboración con David Bisbal?
–Sí, siempre. Es mi ídolo. Ese siempre va a ser mi sueño. Después de lo que pasó ahora (con Ricky Martin), dije: "Ojo, eh, un pasito más cerca". David, ¡escuchame, conoceme! Me gustan todas sus canciones, pero Mi Princesa me encanta. Me la solía cantar mi papá.

–Habría que agitarlo a Pablo Tamagnini que lo conoce (colaboró con él y Emanero en el tema "Fama de diabla")
–¡Ay, no, por Dios! Quisiera ser Pablito para conocer a ese hombre y escucharlo cantar en vivo de cerca. Si llega ese día, sé que va a llegar algún día, me lo voy a cruzar de alguna manera, me hago pis. Lo amo, lo amo. Me lo tatuaría.
El Cuarteto: de Córdoba para el mundo
Uno de los puntos más interesantes de la visión de Márquez es la evolución del género que representa. En los últimos días, el historiador Lucas Botta pasó por el ciclo Colorama de Hispa, conducido por Julio Leiva, y en compañía de otros colegas, y allí dijo que "el cuarteto no es cordobés" y que "fue un chamuyo" que la Unesco lo designara como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Consultada al respecto, Valentina escapa de la polémica, celebra su expansión y señala que la popularidad del género hizo que trascendiera los límites provinciales.
"Hoy en día, el cuarteto ya no es cordobés. Antes sí estaba encasillado en 'la música de Córdoba', como tirado abajo por el resto de las provincias u otros países. Hoy en día no. A ver, Córdoba es la cuna del cuarteto, pero ya lo estamos compartiendo. Muchos artistas lo han hecho internacional. Gracias a Dios, hoy es internacional", sentencia.

Sus influencias también reflejan esa apertura mental. Aunque su corazón late al ritmo del tunga-tunga, sus referentes vocales vienen de otras latitudes: "Mis favoritas de la música son Whitney Houston y Celine Dion. Ariana Grande me gusta mucho también".
La prueba de fuego
Este 18 de abril, el ritual será distinto. No habrá miles de personas esperando a otro artista, sino que estarán allí para verla a ella hacer historia. En su aniversario y también debut en la Sala del Rey, Valentina ansía dejar atrás sus inseguridades.
"Me encantaría que se fuera de una vez por todas ese miedo. Yo creo que después de que pase esto, que es como el primer paso y la prueba de fuego, ya está", manifiesta.

Esta es la promesa de una artista que, aunque todavía le tiemblan las piernas antes de salir, sabe que una vez bajo los focos, el mundo desaparece: "Siempre me pasa que antes de subirme al escenario estoy con miles de emociones recorriéndome el cuerpo, pero una vez que estoy ahí arriba, fue todo. Para mí, no existe más nada que ese momento", asegura.
–Si lográramos liberar al genio de la lámpara, haciendo alusión a tu canción "Genio de la lámpara", ¿qué tres deseos le pedirías?
–Que mi hijo sea muy feliz, que crezca sano; que mi familia siempre esté unida; y poder dedicarme a la música por el resto de mi vida.
Para ver
Valentina Márquez celebra su aniversario en la Sala del Rey (Humberto 1º 439) este sábado 18. Anticipadas en TicketYa a $ 8 mil (más gastos por servicio).

