Festejo. Sei Nou Mandi cumple 10 años de ritual y anécdotas: "Es un tesoro tocar todas las semanas"

El trío integrado por los hermanos Toch y Fede Seimandi celebra todos los martes de mayo en Pez Volcán su "década ganada". Los rasgos de su singularidad.

11 de mayo de 2026 a las 03:36 p. m.
Sei Nou Mandi cumple 10 años de ritual y anécdotas: "Es un tesoro tocar todas las semanas"
Sei Nou Mandi, el trío integrado por Juanpaio y Andrés Toch junto a Fede Seimandi. Casi 400 shows en una década, siempre desde el disfrute.

Hay muy pocos casos en Argentina y probablemente en el mundo de una banda que haya tocado todas las semanas durante 10 años, con shows que rozan las tres horas de duración y en los que no hay otra premisa que fluir y divertirse. Eso es Sei Nou Mandi, el trío integrado por los hermanos Juanpaio y Andrés Toch junto a Fede Seimandi, que durante todos los martes de mayo está festejando la "década ganada" en Pez Volcán.

Uno de los ejemplos de ciclo semanal que más resuena siempre es La Bomba de Tiempo, el colectivo de percusión que este año está celebrando sus dos décadas tocando los lunes en el Konex porteño. En Córdoba, tenemos el caso de Es Lo Que Hay, el grupo de jazz que también cumplió dos décadas de "todos los jueves" (ahora en Un Mundo Feliz), aunque con algunas interrupciones por cambio de locación.

Lo de Sei Nou Mandi tiene un condimento particular y es que al no tratarse del proyecto principal de sus integrantes, siempre se vivió sin ningún tipo de presión y como un verdadero patio de juegos.

"Nunca fue un peso o una carga para nosotros. Por ahí otros proyectos que hemos integrado o que conocemos, siempre buscaron progresar desde un punto de vista que los conozca más gente, que se conozcan las canciones. En este caso, no hay nada de todo eso. Es un tesoro tocar todas las semanas", resume Juanpaio Toch, guitarrista del trío.

"La verdad es que nunca nos hubiéramos imaginado que iba a durar tanto y lo más lindo es que se armó una comunidad hermosa. Hay gente que nos acompaña desde el primer show y va prácticamente todos los martes, como espectador o a subirse a tocar o a cantar. Eso es algo que lo hace único", añade Andrés Toch, quien despunta el vicio desde la batería y también con el saxo, su instrumento original y que tiene que ver en gran parte con el origen del trío.

Además de la batería, Andrés Toch toca el saxo en Se Nou Mandi todos los martes.
Además de la batería, Andrés Toch toca el saxo en Se Nou Mandi todos los martes. (Prensa)

Sei Nou Mandi, el origen

Como lo supo contar el propio Andrés, en una juntada en la que estaban los tres junto al Enano de Huerta, responsable artístico antes de Favela, (donde comenzó el ciclo) y ahora de Pez Volcán, planteó que quería volver a tocar el saxo. Ahí nomás, Seimandi retrucó la idea de armar un trío de jazz y el Enano respaldó con el espacio de Güemes que comandaba en aquel entonces y la producción. El nombre también llegó por un juego, en este caso con el apellido del bajista.

Lo que muchos no saben es que el ciclo comenzó los miércoles en Favela, luego pasó a los martes y tuvo una lógica interrupción en la pandemia. Igualmente, llegaron a tocar vía streaming desde el living de la casa de Huerta y en algunos otros espacios de Córdoba. Ya en 2021, con la apertura de Pez Volcán, el ciclo encontró su lugar definitivo.

Invitados y anécdotas, todos y todas

Si algo que se nota enseguida en un show de "Seinou", es la química impresionante entre los tres músicos. Claro, se conocen desde hace más de 20 años y de hecho fueron también germen de Toch, banda de la que luego Seimandi no formó parte como integrante estable pero sí como invitado permanente.

Y si de invitados hablamos, una enorme cantidad de músicos de la escena de Córdoba se han subido a compartir. De hecho, en esta celebración de mayo se anuncian todos los históricos: Ema Oliva estuvo el primer martes; Mery Murúa hará lo propio el 12; Paula Emelí y Sofi Bonessi serán las figuras del 19; y el cierre tiene programados a NegraMarta y Martín Ellena, con el espíritu Toch bien presente.

"Se sumaron absolutamente de todo tipo de invitados, tanto espontáneos como programados, desde músicos consagrados internacionalmente hasta alguno pasado de copas se subió de pecho", recuerda Juanpaio entre risas.

Andrés, por su parte, intenta hacer una lista de todos y todas. Después de nombrar a más de 30, frena y tira cual personaje de Capusotto: "Es imposible". Es que han sido tantos y tan variados que sería una injusticia dejar nombres afuera.

"También me gustaría destacar la banca del Enano y toda la gente que laburó tanto en Favela como en Pez Volcán, poniendo toda la onda cada semana. Esos equipos hermosos nos permiten disfrutar de tocar música y de los encuentros. En esta era en la que cada vez todo es más digital, los encuentros son cada vez menos frecuentes y hay tanta gente aislada, estos martes de Pez Volcán son un gran ritual-casa-refugio", suma el baterista-saxofonista.

En cuanto a las anécdotas, siempre recuerdan que en aquellos primeros años, "Fedito" los pasaba a buscar a los hermanos en su Renault Megane. "Lo esperábamos y nos subíamos a la aventura", recuerda Juanpaio. "Tocamos con tormentas y lluvias torrenciales, con algunas dolencias que luego se curaron, con partidos de Argentina en los Mundiales, algo que volverá a pasar este año", añade Andrés con tono épico. Eso sí, en mayor o menor medida, el público siempre respondió.

Ese público que puede empezar sentado escuchando ese primer bloque más "flashero" (desde hace un tiempo acompañado por las visuales de Diegol el Creador) o también bailando cualquier ritmo, aunque sin poder quedarse quieto en el segmento cumbiero. "Eso es algo muy lindo, que con esa naturalidad pasamos de un tema que está en un compás irregular, como La serpiente del sueño y se baila igual, y de repente viene una cumbia furiosa, y la gente también se saca y se entrega", resume Juanpaio.

Para cerrar, Seimandi deja una idea clave. "Nunca sabemos qué vamos a tocar. No hay lista de temas. Pero si sabemos que las 22.30 en punto todos los martes nos subimos a jugar al escenario", lanza con una sonrisa. La improvisación organizada, esa es una gran parte del secreto.