Entrevista. Rep: Al misterio Charly yo tenía que dilucidarlo con mis dibujos
Rep presenta Charly absoluto, una biografía gráfica del músico. Habla del impacto del artista en su vida y cómo quiso reflejar al prócer del rock nacional en imágenes.
Un tipito flaco con malla roja y bigote blanco y negro se tira al vacío; un niño pequeño lee La Odisea; un adolescente toca el piano; un chico con onda camina las calles de Nueva York en 1983; un hombre se baja los pantalones frente a una audiencia de dinosaurios.
Todos esos dibujos (y cientos más) son Charly García en Charly absoluto (Sudamericana), el nuevo libro de Rep en honor al prócer del rock nacional.
La estela de la música de Charly junto a las magias coloridas de Rep se unen en este precioso objeto ineludible para fanáticos del músico y seguidores de las viñetas del bonaerense.
Al igual que a Charly, a Rep casi nadie lo llama por su nombre original (Miguel Antonio Repiso).
Al ser consultado por el fenómeno que generó el libro, que a pocas semanas de salir a la venta ya empujó una reimpresión, Rep responde: “Es que la editorial ha puesto todo, yo he puesto todo y Charly ha puesto su vida”.
El dibujante parece querer decir que en este caso, como en pocos, se han alineado los planetas. Pero ¿cómo fue el encuentro espiritual entre ambos artistas?

Rep lo recuerda como si fuera ayer. “La idea de dibujarlo seguramente siempre estuvo desde que lo escuché por primera vez a finales de los '70”, arranca diciendo, y luego completa: “Cuando escuché Alicia en el país (N. del R. Canción de Alicia en el país, de 1980) hice un montón de cartones de eso que escuchaba. Eran dibujos sin afán de ser publicados, eran para mí, algo muy raro. En general, en mi trabajo no suelo hacer dibujos que sean solo para mí, yo hago dibujos para publicar o exponer. Allí ya había una semilla”.
Aquella idea terminó por germinar cuando hizo Demogracias, un ciclo para la TV Pública en el que repasaba hechos históricos ocurridos durante los 40 años de democracia.
“Dibujé a los carapintadas, los hechos de Semana Santa, la caída de la Alianza… y en todos los episodios yo ponía a Charly tocando una canción que cuadraba con lo que estaba pasando. Ahí practiqué mucho dibujar su figura y repasé mucho sus letras. Él siempre habló de la Argentina aunque hablara de amor, del suicidio, de que había que bailar. Siempre estuvo en sintonía con lo que estaba pasando”.
Y luego agrega: “Al misterio Charly yo tenía que dilucidarlo con mi investigación y mis dibujos. Hoy te diría que muchas de las preguntas que me hice acerca de la vida y la obra de este milagro, me lo fui respondiendo en los dibujos”.
El proceso creativo
Antes de explorar la figura del músico, Rep ya había publicado otras biografías de personalidades resonantes argentinas: Diego. Nacido para molestar; Messi. Nacido extraterrestre; Evita. Nacida para molestar.
–¿Cuál es tu metodología de trabajo? ¿Hay una idea de guion o vas tomando cosas sueltas y las vas uniendo?
−Los libros de Messi, Evita y el Diego me sirven como para decir, bueno, ya cumplí con otras biografías, me dio el piné. Entonces reviso esos libros y digo: "Me parece que tengo que ir por acá". Hay dibujos que tienen que estar, porque son guías, hitos. Yo hago un recorte en su historia basado en cosas que ocurrieron y otras que se me ocurren a mí. Después leo mucho, para ordenarme en mi cabeza la vida del personaje. En el caso de Charly, yo la tenía muy anárquicamente. No sabía qué canción caía en qué disco. Hice una investigación seria, dura, con libros, discos, YouTube. Luego tomé un lápiz e hice un punteo. Por ejemplo, cuando se recibió a los 12 años de profesor de piano, cuando se bajó los pantalones… cuando se tiró a la piscina (…) De los temas después elijo los que son humorables para mí, los que son dibujables. Ahí se va armando como un cemento de base. Después le pongo los cimientos, la pintura y todo lo demás al edificio.

Allí es cuando Rep confiesa que la investigación periodística previa al libro debe ser rigurosa no solo por el libro en sí, sino porque las giras de presentación (justo por esas horas acababa de llegar de España) lo exponen a acérrimos fanáticos del personaje en cuestión.
“Uno no puede hacer cualquier verdura, porque vos sabés que detrás de él hay una legión de fans. A mí ya me pasó con Maradona. Yo sabía que había una vigilancia tremenda de todos los que coleccionan sus imágenes, que sabían que tal momento era tal y cual... Yo ahí siento como una especie de vigilancia por la que tengo que ser lo más fidedigno posible. Tengo ahí una especie de monitoreo invisible que después tengo que defender. Porque siempre me aparece uno que me dice: 'Che, cuando lo dibujaste en tal situación no estaba así'", revela.
−El libro también da la posibilidad de imaginarnos mundos posibles, encuentros o paralelismos. Digamos que en inventar algunas cosas hay también una dimensión lúdica…
−Sí, pero es raro que yo haya inventado algo. Puedo haber inventado, digamos, el cruce de las bellas artes con Charly, por ejemplo, cuando lo cruzo con Leonardo Da Vinci o con obras de Miguel Ángel, de Fontanarrosa o de García Ferrer. Esos son chistes míos. Pero después que se haya cruzado con Borges o tenga influencias de María Elena Walsh, o que se haya cruzado en un pasillo de hotel con una línea de cocaína que le tiró Jaco Pastorius… ¡esas cosas son reales y han quedado asentadas! Yo, después, le hago un jueguito más, como para hacer un chiste. Yo creo que el gran chiste que tiene el libro, el gran aporte por fuera de lo documental es que haya puesto las 32 tapas de sus discos. Esos son comentarios míos, comentarios de un trabajador de la imagen como soy yo, un tipo que ve, que usa el ojo para encontrar temas. Yo me guío mucho por mi ojo, de hecho creo que entré a Charly también por el ojo, no sólo por el oído, porque él a mí me despertó muchas imágenes con Canción de Alicia en el país.
Texto e imagen

El libro arranca con un texto de Rodrigo Fresán que no tiene desperdicio. Allí el escritor menciona, entre tantos otros apuntes, que el libro contiene “todos los Charlys el Charly” y asegura que Charly absoluto “es también Rep absoluto”.
Para el final del libro Rep ha dejado lo mejor: una serie de reinterpretaciones de las 32 tapas de discos del músico (mencionadas anteriormente) con apuntes como de quien mira a través de esas láminas con rayos X.
“Me pareció interesante recrear todas las tapas como una forma de decir acá Charly estaba en esta, estaba rodeado de esto, aceptó tal idea, o compró esta foto o le salió mal esto o lo otro. Es, digamos, como la trastienda de eso que es tan importante, que son las tapas de los vinilos o de los CD. Yo aprendí mucho estudiando las tapas de los Beatles o de las bandas de los años 70 del rock progresivo. Siempre me pareció que el packaging tenía mucho que ver con la música y mucho con lo subliminal de que la gente compre un disco a pesar de que no conozca al artista. Yo recuerdo haber conocido a los Beatles, no por escucharlos por la radio, sino porque vi en el parque Rivadavia una manta con varios discos y el LP de Abbey Road”, dice Rep.
Entre aquel exquisito texto de Fresán que da la bienvenida al libro y el cierre con las portadas de los discos, están las “mil caras de Charly”.
Allí, Rep se toma el trabajo de identificar cada etapa estética del artista y ayuda a descifrar su etapa musical solo con ver cómo se vestía y cómo tenía el pelo o la cara. Un procedimiento divertido que suele usarse con otros “músicos mutantes”, como David Bowie.
“Además de Demogracias, en Mundo Rep dibujé mucho a Charly. Practiqué mucho su cara para calzarle el cuerpito de Don Quijote que le hago siempre.Tuve que trabajar mucho, encontrar la posición de la nariz con respecto a los anteojos, cómo es el bigote, cómo es la sonrisa que tiene, ¡porque tiene siempre una sonrisa! Su ironía en los ojos… las cejas y cómo le caen los pelos. No es lo mismo Sui Generis que su etapa de Clics modernos (…) No es lo mismo cuando está en Nueva York filmando esos clips que cuando se vuelve colorido con el pelo amarillo cuando tiene la influencia de Kurt Cobain”, aclara Rep.
Adentro, también orbitan personajes importantes en su vida: desde la mismísima Mercedes Sosa hasta las fotógrafas Nora Lezano y Andy Cherniavsky conocidas cariñosamente junto Hilda Lizarazu como "Los Ángeles de Charly". Todo el universo del rock nacional y sus referencias caben en las 200 páginas que tiene el libro. Están Luis Alberto Spinetta, Fito Páez, Fabiana Cantilo y sus compañeros en sus diferentes bandas.
Un comentario aparte merece la tapa, su interior y el interior de la contratapa en las que se pueden ver decenas de pequeños Charlys expresivos e icónicos.
“Lo último que hago es la tapa porque es el resumen, la síntesis de lo que va adentro y es lo que más me cuesta. En Evita me costó; en Diego me costó menos, pero me costó la tipografía. ¡En Messi no saben lo que sufrí para hacer esa tapa! Y esta de Charly fue la más laboriosa. Estuve días y días sin dormir, despertándome, haciendo bocetos…debo haber hecho 15 bocetos y lo único que tenía dándome vueltas era el título, que también me costó mucho”, confiesa hoy el artista plástico.

−Si tuvieras que elegir, ¿qué etapa de Charly solés dibujar más?
−En las presentaciones del libro, cuando vienen para que les firme el ejemplar yo siempre les hago un dibujo. Ahí me di cuenta de que tengo un estándar. Para graficar sería el Charly que se tira en la pileta, con esa melena, ese bigote, esa flacura. Eso no significa que por ahí no dibuje a Charly para el lado de entre Piano Bar y Serú Girán. Cuando estaba flaco, pero todavía entero, su cara entera. Sí puedo decir que nunca lo dibujo a lo Sui Generis, ese no es el que hago, no es mi predilección. Mi predilección empieza con Serú Girán y termina más o menos en Say No More. Hay toda una década que me interesa mucho que va desde los '80 hasta mediados de los '90.
−¿Qué tienen en común Evita, Maradona, Messi y Charly, que les dedicaste un libro?
−Creo que lo que estoy tratando de hacer con estos libros es crear el ser nacional (…) Armando este rompecabezas que es el ser nacional desde individuos de la política, el fútbol y ahora desde la creación musical o artística en general. Me los respondo de esa manera. Yo creo que hay muchas cosas que se repiten en los cuatro libros y que tienen que ver con la argentinidad. No son libros fácilmente exportables o que puedan hacer una traducción y sirvan en Polonia, salvo para, no sé, la colectividad argentina.

Sobre el final de la charla, que se dio justo en medio de la conmoción por la muerte del Indio Solari, Rep se toma unos minutos para analizar a esa otra figura omnipresente en Argentina.
“Primero, me sorprendió la muerte, por supuesto, por más que se sepa que estaba enfermo.. pero todo lo que ha despertado su muerte me sorprendió más. Yo creo que pocas muertes argentinas han despertado eso”, dice el artista gráfico mientras asume que en los últimos días no ha hecho más que dibujar “Indios Solaris” para su viñeta en Página/12.
−Tendrías que hacer el libro del Indio…
−No sé. Por ahora eso está muy fresco y quizás yo tarde mucho en resolver conmigo mismo el misterio del Indio. El Indio a esta altura es como un santito.

