Entrevista. Pequeño Bambi, con nuevo disco en un presente caliente: Somos un desborde de ideas y provocaciones

Karol Zingali, cantante de la banda punk queer, habla de “Femme Fontaine-Venganza Peluche”, su nuevo disco que se presentará en Córdoba este sábado.

03 de marzo de 2026 a las 09:21 p. m.
Pequeño Bambi, con nuevo disco en un presente caliente: Somos un desborde de ideas y provocaciones
Pequeño Bambi, más rabiosas y provocadoras que de costumbre.

Es probable que Pequeño Bambi se haya formado hace dos décadas para publicar el disco que acaba de publicar. Se trata de Femme Fontaine-Venganza Peluche, que es rabioso y abre con un manifiesto tirapostas sobre lo que “a la Chonga le gusta”, producto de una interacción con la filósofa francesa Marie Bardet.

Lo del combo cordobés es punk queer, en definitiva, pero en esta oportunidad puesto al servicio de una obra trabajada con paciencia junto con el capo del audio Andrés Mayo y en la que el mensaje tiene la precisión de un misil de dron. Las esquirlas de ese componente explosivo son lacerantes, y van desde la eyaculación femenina hasta la reivindicación del twerk como forma de libertad de expresión corporal.

La comunicación oficial de Femme Fontaine-Venganza Peluche alude a “un estallido punk queer, que combina ternura feroz, deseo salvaje y la poética del colapso”, para luego enlistar a las colaboradoras notables además de Marie Bardet: Susy Shock, Lula Bertoldi, Paula Maffía y Lucy Patané.

A esa nómina hay que sumar a la actriz y dramaturga Flor Bergallo, quien craneó la representación escénica de lo nuevo de un Pequeño Bambi actualmente formado por Karol Zingali (voz), Eva Gou (voz), Vivi Pozzebon (batería), Guineana (bajo) y María Florencia Silva (guitarra). De todo ese personal, la portavoz es Zingali, autoexiliada junto con sus compañeras en Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde hace varios años.

La parábola creativa de Pequeño Bambi fue más o menos así: desde 2004, o desde sus inicios en la escena independiente cordobesa, el proyecto se movió entre el teatro, la performance, las artes visuales y la música, ocupando espacios diversos entre el arte contemporáneo y el rock alternativo.

“Pequeño Bambi es mucho más que una banda: es un dispositivo escénico que pone en juego la música, la performance y la política del cuerpx. Desde sus inicios, el proyecto se ha movido entre el arte contemporáneo y la escena del rock”, define un perfil oficial, por si quedaban dudas sobre de qué va todo esto.

Va el intercambio con Zingali, para mayores definiciones.

–En el manifiesto introductorio, llama la atención al cierre de la serie de cosas picantes que “a la Chonga le gusta”, y ponés énfasis en aclarar que no le gusta el rock. Vamos, quiero una explicación.

–En realidad, todo el manifiesto es como una provocación a las categorías en sentido amplio. Ese “no me gusta el rock” es una provocación al estereotipo del artista que hace punk o rock, de la rockstar o de la chonga a la que le tiene que gustar el metal porque es lo que queda bien o es conveniente porque está bien visto.

–¿Cómo fue la interacción con Mari Bardet? Supongo que mucho del texto del manifiesto le pertenece, aunque puede ser producto de un ida y vuelta literario.

–Mari Bardet es una filósofa francesa-argentina radicada acá, en el barrio de La Boca, que reflexiona sobre la performance y el cuerpo. El manifiesto Soy Chonga lo escribimos codo a codo con Mari un verano que pasamos en El Durazno de Yacanto, haciendo asado al lado del río, tomando fernet con coca y leyendo a autoras como Val Flores. Empezamos a jugar un poco contestándole al texto de Val Flores que se llama Romper el corazón del mundo. Sacamos algo muy caliente en el sentido de la escritura, tirando ideas sobre la mesa. El texto terminó siendo parte de la edición del libro de Val Flores. Luego, para la composición con Andrés, se editó un poco y algunas de las Bambis colaboramos con frases. Mari es una gran colaboradora, amiga y compañera de un “homenaje lésbico”, como solemos decir.

–“Homenaje lésbico” es compatible y complementario a “Femme Fontaine”, otro de los tópicos que desarrollan en el disco. Es una oda a la eyaculación femenina…

–(Interrumpe) Sí, exactamente. Y también sirve para referirse a lo que somos: un desborde de sensaciones, ideas y provocaciones, tanto intelectuales como performáticas arriba del escenario. Pensábamos en este cruce de colaboraciones donde se mezclan las lenguas y los lenguajes, lo erótico y los idiomas. El proyecto se terminó de redondear porque lo mezcló Louise Bardet (la hermana de Mari) en París. Tuvimos muchas charlas con ella para encontrar el sonido, si queríamos que fuera más thrash o no. De ahí surgió la idea de “Femme Fontaine”, que a veces es un tema tabú para las mujeres; fue como decir “esta fuente tiene que explotar”.

–Analicemos a Shakira, de quien interpretan “Ojos así”. ¿Le creemos su empoderamiento posdivorcio?

–Sí, obvio. Tengo contacto con Colombia y veo los recorridos de sus artistas mujeres y de disidencias. Ella es una referencia insoslayable: superó un montón de obstáculos hasta llegar a dominar el mundo desde la música. Sí la bancamos. La rebancamos y la bailamos.

Organizar el caos

–¿Cómo mensuran el aporte de Flor Bergallo en el disco? Tengo entendido que su aporte es para completarlo escénicamente.

–Así como Andrés Mayo fue fundamental para poder terminar las 10 canciones en este contexto tan difícil, Flor Bergallo lo es para resolver la dirección escénica del vivo, que no es un rol muy claro o fácil de conseguir para un proyecto punk. Probamos trabajar con ella en un teatro y fue una bomba; ella potenciaba todo lo que pasaba con las Bambis de manera orgánica. Organizó nuestro caos. Fue un viaje increíble.

–En el manifiesto hay un cameo de la palabra “twerk”, que sigue siendo centro de debate sobre si es funcional al deseo masculino o una manifestación femenina de libertad absoluta. ¿Tu opinión?

–Nosotras bancamos esa expresión. Es una forma de expresión que denota fuerza y goce desde el cuerpo. Es la libertad de mostrarlo (al cuerpo) “como se me canta”. Bancamos a Shakira y bancamos el twerk porque hay un goce ahí que es importante.

Para ver

Pequeño Bambi toca este sábado en Pez Volcán (Marcelo T. de Alvear 835), en el marco de la celebración del Día de la Visibilidad Lésbica. Faunosirena será el proyecto invitado. Anticipadas en ticketera Al Pogo.