Para agendar. Orion Lion y la Swiss Brotherhood llegan a Córdoba con un imponente espectáculo: El Jazz nace del folklore
Los artistas estarán acompañados por la Córdoba Jazz Orchestra y también visitarán La Cumbre. Aquí, una gran reflexión sobre el género en tiempos actuales
El jazz, en su estado más genuino, funciona como un lenguaje de encuentro, y el proyecto Orion Lion Swiss Brotherhood (OLSB) lo confirma con claridad. Lo que nació en 2022 como un cruce casual en el festival Eurojazz de Chile entre el pianista chileno Orion Lion y el baterista suizo Philipp Leibundgut, terminó convirtiéndose en una ambiciosa gira latinoamericana que este mes tendrá su escala en Córdoba.
Más que una serie de conciertos, la propuesta se presenta como un verdadero ejercicio de “hermandad cultural”. El núcleo del proyecto surge de una búsqueda rítmica singular: el diálogo entre la tradición ancestral del tambor suizo y la síncopa de géneros sudamericanos como la cueca y la tonada chilena.
Influenciados por la exploración sonora y la idea de “Zero Gravity” impulsada por Wayne Shorter, el grupo llega con su más reciente trabajo discográfico, Where you from?, grabado en Berna durante 2023.
La parada cordobesa tendrá, además, un fuerte espíritu colaborativo. El sábado 23 de mayo, el Centro Cultural UNC albergará una presentación especial junto a la Córdoba Jazz Orchestra, con arreglos para vientos que ampliarán el universo sonoro del repertorio. La gira concluirá el domingo 24 en Buddhi, en La Cumbre, en un formato más íntimo que permitirá apreciar de cerca la conexión musical entre Lion, Leibundgut y la trompetista suiza Sonja Ott.
Con actuaciones en escenarios como el Newport Jazz Fest y colaboraciones junto a figuras como Danilo Pérez, Orion Lion encabeza una propuesta que cruza fronteras geográficas y culturales para construir una identidad propia dentro de la escena jazzística contemporánea.
El propio pianista, establece diálogo con La Voz vía Zoom para dar más detalles de este encuentro. Actualmente radicado en Santiago de Chile, Lion viene de una gira por San Pablo y combina su carrera artística con la dirección del Conservatorio de Santiago, institución que fundó hace diez años.
“Tuve una inspiración muy concreta que fue Danilo Pérez, el pianista de Wayne Shorter. Él dirige el Global Jazz Institute de Berklee y, al mismo tiempo, tiene más de 150 conciertos al año. Cuando estudié con él en Boston entendí que era súper importante que las nuevas generaciones vieran conectados el escenario y el aula”, explicó.
Para el músico, el jazz no puede quedar encerrado en una lógica académica: “El jazz nace del folklore, de barrios vulnerables del pueblo afroamericano. En Latinoamérica encuentra un punto de unión natural con los clubes, las orquestas y las músicas populares. Lamentablemente en algunos lugares se elitizó, pero su origen tiene que ver con el pueblo”.
Desde esa visión creó el Conservatorio de Santiago, un espacio pensado más como puente internacional que como academia tradicional.
“Nuestro objetivo no es solamente entregar un certificado. Queremos que los estudiantes puedan irse becados a estudiar a otros países, que conozcan escenas musicales distintas y que luego vuelvan a desarrollar proyectos en sus propios territorios”, contó.
El jazz como lenguaje universal
Durante la entrevista, Lion desarrolló una idea que atraviesa toda su obra: la capacidad del jazz para integrarse a las identidades locales sin perder su esencia.
“El jazz tiene algo muy especial: llega a un país y no invade, sino que se fusiona con las raíces del lugar. Así nació la bossa nova en Brasil o el latin jazz en Cuba. En Chile dialoga con la cueca y la tonada; en Argentina, con el tango”, señaló.
Para el pianista, esa capacidad de diálogo también tiene una dimensión política y social. Tiene una lógica democrática muy fuerte porque todos tienen espacio para improvisar y todos deben escucharse. Incluso en un parlamento muchas veces se habla encima del otro, pero en el jazz cada músico tiene derecho a plantear su idea”, reflexionó.
Además, destacó cómo el género logró instalarse en las instituciones educativas de todo el mundo: “Hoy vas a Japón, Buenos Aires, Nueva York o La Habana y siempre encontrás aunque sea un pequeño departamento de jazz dentro de las academias. Eso habla de una música que sigue viva y en expansión”.
El encuentro con Suiza y la llegada a Córdoba
El origen de Orion Lion Swiss Brotherhood se remonta a los años en que el músico dirigió el Festival de Jazz de la Unión Europea en Chile. Allí comenzó a vincularse con artistas suizos y a desarrollar intercambios culturales.
“En un momento me invitaron a dirigir la Orquesta Nacional de Jazz de Suiza. Fue una experiencia increíble. Después de esos conciertos dijimos: ‘Esto no puede terminar acá’. Ahí empezamos a pensar en una red entre Suiza, Chile y Brasil”, recordó.
La conexión con Córdoba apareció luego de su participación en el Festival de Jazz de Córdoba el año pasado.
“Fue uno de los festivales más bonitos que vi en mi vida. Tiene una producción increíble y muchísimo corazón detrás. Yo sentía que teníamos que pasar por Córdoba porque casi todos los proyectos internacionales terminan yendo solo a Buenos Aires”, afirmó.

La presentación principal será junto a la Córdoba Jazz Orchestra, experiencia que entusiasma especialmente al músico. “Cuando propusimos hacer algo grande, enseguida me dijeron: ‘Acá tenemos una big band mortal’. Ahí entendí que había que hacerlo con todo”, comentó entre risas.
Además, adelantó que una de las obras que estrenarán estará dedicada especialmente a la ciudad.
El piano, la astronomía y el regreso a Latinoamérica
Lion contó que proviene de una familia de clase media ligada a la ciencia. Su padre trabajaba en la astronomía y decidió nombrarlo en honor a la constelación de Orión.
“Mis padres siempre quisieron tener un hijo músico. La historia fue al revés de lo que suele pasar en Latinoamérica”, recordó.
Desde muy chico estudió piano clásico y pasó años interpretando a Mozart, Chopin y Beethoven. Recién a los 18 comenzó a acercarse al folklore chileno y a artistas como Mercedes Sosa o Violeta Parra.
“Ese cruce con el folklore fue clave. Cuando llegué a Boston entendí que el jazz que yo podía ofrecer tenía que tener una identidad sudamericana”, explicó.
Aunque desarrolló parte de su carrera en Estados Unidos y Europa, sostiene que su lugar está en América latina.
“El gran problema latinoamericano es la fuga de cerebros. Muchos artistas y científicos terminan quedándose afuera. Yo sentía que tenía que volver a Chile y aportar desde ahí. La música es un agente de cambio social y el jazz mejora la calidad de vida, genera conexión y crea comunidad”, afirmó.
Y cerró con una mirada optimista sobre el presente de la región: “Hoy hay músicos increíbles en Buenos Aires, San Pablo, Chile y toda Latinoamérica. Lo importante es que podamos movernos, intercambiar y construir redes para que las nuevas generaciones lleven todo esto todavía más lejos”.
Para ir
Orion Lion Swiss Brotherhood junto a la Córdoba Jazz Orchestra se presentarán el sábado 23 de mayo a las 20 en el centro cultural UNC (Obispo Trejo 314). Entradas desde $ 20.000 en alpogo.com
El domingo 24 de mayo estarán en La Cumbre. Será sede el restaurante Buddhi ubicado en Caraffa 365. Entradas desde $18.000 en el siguiente link.


