Despedida. Murió Sonny Rollins, un saxofonista que marcó la historia del jazz
El legendario músico falleció a los 95 años en su casa de Nueva York. Figura clave del bebop y considerado uno de los grandes innovadores del jazz junto a John Coltrane y Charlie Parker, dejó una huella imborrable marcada por la improvisación constante y colaboraciones icónicas que llegaron hasta los Rolling Stones
El saxofonista estadounidense Sonny Rollins, una de las figuras más influyentes de la historia del jazz y referente fundamental del bebop, murió este lunes a los 95 años en su casa de Woodstock, Nueva York.
La noticia fue confirmada por su portavoz, Terri Hinte, quien señaló que el músico atravesaba diversos problemas físicos que en los últimos años lo habían mantenido alejado de la vida pública.
Referente indiscutido del saxofón tenor, dejó una huella imborrable a través de su capacidad de improvisación, su búsqueda constante de reinvención y colaboraciones que cruzaron géneros, desde el jazz más puro hasta el rock de los Rolling Stones.
El universo de la cultura despide a uno de sus gigantes. Sonny Rollins, figura clave en la renovación del jazz durante más de medio siglo, murió este lunes en su casa de Woodstock, Nueva York, a causa de diversos problemas físicos que lo habían mantenido alejado de la escena pública en el último tiempo
La noticia fue confirmada por su portavoz, Terri Hinte, cerrando así un capítulo fundamental de la música del siglo XX.
Un innovador incansable
Nacido en Harlem en 1930 como Theodore Walter Rollins, el músico fue considerado, junto a John Coltrane y Charlie Parker, uno de los grandes innovadores del saxofón tenor
Su estilo se caracterizó por una experimentación constante y un rechazo a la repetición; en sus propias palabras, siempre se percibió como una “obra en progreso”.
A lo largo de su carrera, Rollins editó piezas fundamentales como Saxophone Colossus (1956), una obra cumbre del hard bop, y exploró formatos audaces como el trío sin piano en álbumes como Way Out West y Freedom Suite.
Su versatilidad lo llevó incluso a colaborar con The Rolling Stones en el disco Tattoo You, donde ejecutó el icónico solo de saxo en el tema Waiting on a Friend.
Del puente de Williamsburg al retiro definitivo
La vida de Rollins no estuvo exenta de desafíos. En la década de 1950 enfrentó una fuerte adicción a la heroína, de la cual logró recuperarse para volver a los escenarios con el quinteto de Max Roach.
.Uno de los episodios más recordados de su biografía fue su retiro voluntario en el pico de su fama para practicar en soledad sobre una pasarela del puente de Williamsburg, buscando perfeccionar su arte lejos de las luces.
En los últimos años, una fibrosis pulmonar lo obligó a dejar de tocar definitivamente en 2014, dos años después de su último concierto.
Aunque se consideraba retirado, su legado se mantuvo vigente a través de grabaciones que le valieron premios Grammy y el reconocimiento eterno de sus pares.
Con su partida, desaparece uno de los últimos nexos directos con la era dorada del jazz de Miles Davis y Thelonious Monk.


