Luto. Murió Abdullah Ibrahim, el creador del himno contra el apartheid

El pianista y compositor de jazz sudafricano falleció a los 91 años en su residencia, en Alemania. Así lo informó su familia a través de un comunicado oficial.

15 de junio de 2026 a las 06:25 p. m.
Murió Abdullah Ibrahim, el creador del himno contra el apartheid
Abdullah Ibrahim.

El mundo del jazz y la cultura global están de luto tras la partida de uno de sus pilares. El pianista y compositor sudafricano Abdullah Ibrahim falleció este lunes a los 91 años en Alemania, país donde residía en sus últimos años.

La noticia, confirmada por su familia y el propio presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, marca el final de una trayectoria de más de siete décadas dedicada a la música como herramienta de resistencia y espiritualidad.

Según informaron sus allegados a través de un comunicado, “Ibrahim falleció en paz rodeado de su familia en Alemania tras una breve enfermedad”. A pesar del exilio y las distancias, su figura permaneció indisolublemente ligada a la historia de su tierra natal.

Su pareja, Marina Umari, expresó conmovida: “Abdullah falleció en paz con Sudáfrica y su gente en el corazón. Su amor por su país nunca flaqueó, sin importar en qué lugar del mundo se encontrara”.

Abdullah Ibrahim.
Abdullah Ibrahim. (Photo/Martin Meissner)

De Ciudad del Cabo al mundo de la mano de Duke Ellington

Nacido como Adolph Johannes Brand en 1934, Ibrahim creció en el crisol cultural de Ciudad del Cabo, influenciado por los himnos espirituales que tocaba su abuela en la iglesia.

Tras formar el sexteto The Jazz Epistles junto a Hugh Masekela, el régimen segregacionista lo empujó al exilio en 1962. Fue en Zúrich donde el destino lo cruzó con el legendario Duke Ellington, quien quedó impactado por su talento y lo impulsó a la escena internacional.

Sin embargo, Ibrahim siempre mantuvo una humildad monacal frente al éxito: “No hacemos esto porque queramos alcanzar la fama”, confesó en una de sus últimas entrevistas en su ciudad natal.

El himno de la libertad y el silencio contemplativo

La obra de Ibrahim trascendió los escenarios para convertirse en bandera política. En 1974 grabó Mannenberg, una pieza que se transformó en el himno indiscutido contra el apartheid.

Esa conexión con la lucha por la libertad lo llevó a actuar en la histórica investidura de Nelson Mandela en 1994, cuando el líder se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.

El presidente Ramaphosa destacó su “profunda tristeza por la muerte del activista cultural... tras una vida dedicada a la música que abarcó diversos géneros y geografías del jazz”.

Además de su virtuosismo, Ibrahim era conocido por su introspección, su práctica del karate y la búsqueda de una verdad absoluta a través de las notas. Para él, la música no era un objeto de consumo, sino un puente hacia lo eterno.

Como él mismo explicó a la revista Jazzwise: “Su música buscaba ser ‘tan sincera que comunicara, pero sin pasado ni futuro, solo el ahora. Si logramos transmitir ese momento, el oyente se sumerge en lo que pueda experimentar’”.