Polémica. Miradas opuestas a Free Spirits, el nuevo disco de Ca7riel & Paco Amoroso

Dos opiniones encontradas sobre el último trabajo del dúo argentino. ¿Genialidad o delirio snob?

05 de abril de 2026 a las 02:58 p. m.
Miradas opuestas a Free Spirits, el nuevo disco de Ca7riel & Paco Amoroso
Ca7riel & Paco Amoroso, con Córdoba en el horizonte. (DF Entertainment)

A favor: A reír que se acaba el mundo

Por Diego Tabachnik

Catriel y Paco Amoroso lo hicieron otra vez. Con su segundo disco como tal lograron sostener y por momentos expandir el delirio que crearon.

En su universo es difícil saber qué es en serio y qué en broma, incluidos los personajes que ellos mismos representan, pero esa desfachatez es parte sustancial de su arte. Lo importante es que acá no se trata de pura pose y nada más. El dúo decodificó como pocos estos tiempos de desconexión para, precisamente, conectar con la audiencia, pero no hay que olvidar que musicalmente son brillantes.

En su coctelera volvieron a meter una pizca de todo lo que se les canta hasta lograr un elixir que lleva su ADN. Empiezan jugando con eso en Nada nuevo, sobre una melodía en escala árabe, afirmando que “nadie inventa nada nuevo, todo ya está hecho bebo”. Sin embargo, sobre el final salen con una jugada inesperada, con Paco cantando (con la voz pitcheada) que no es Lady Gaga como lo confunden en Nueva York. Difícil no soltar una risa.

El disco también cobró fama por los invitados de lujo. La colaboración con Jack Black puede que haya sido algo desaprovechada; no así con el genial baterista Anderson .Paak en la bachata pornográfica Ay ay ay.

Y con Sting salió la prolija y elegante Hasta Jesús tuvo un mal día (bien a lo Police), con una frase que dispara contra el discurso dominante en tantos artistas nuevos (“ni Cartier ni Dior van a acompañarte en tu dolor”).

Pero lo mejor llega con Ha Ha y sus bruscos cambios de climas, (entre sampleos de Palito Ortega) y el funkero Todo ray. Sobrevuelan también una crítica al consumismo capitalista bobo y la vida de nuevo rico, aunque no se sabe cuánto es ironía y cuánto relato verdadero. Ahí está también la gracia.

En contra: ¿De qué estás hablando, Willis?

Noelia Maldonado

Semanas atrás analizamos Hasta Jesús tuvo un mal día, el primer corte de difusión de Free Spirits y por ese entonces el desconcierto era parcial. Ahora que el disco completo se encuentra disponible en plataformas, el desconcierto es total. ¿De qué hablamos cuando hablamos de Free Spirits?

Lo primero que hay que apuntar es que, como todo lo que ha hecho el dúo, el álbum es musicalmente diverso e impecable.

Propone una mezcla de géneros y estilos que refuerzan la identidad ecléctica que tanto les costó conseguir. En Free Spirits se escucha desde una bachata (Ay ay ay) hasta ritmos brasileros con toques dance (Muero), pasando por pop, samba y sonidos influenciados por el jazz.

Ningún tema del disco se parece a otro y las letras, como siempre, combinan la ironía, lo grosero y el humor, todo con una pátina de referencias al éxito artístico y económico.

Sin embargo, la sensación que deja el disco es que no importa qué hagan Ca7riel & Paco Amoroso a nivel musical, porque todo queda empañado por la narrativa transmedia burlona que el dúo propone por sobre todas las cosas.

Ya no se trata del álbum y sus 12 temas, sino de toda la parafernalia mediática montada desde que anunciaran un supuesto disco titulado "Top of the Hills", que nunca llegó en diciembre como estaba previsto.

Desde entonces Ca7riel & Paco Amoroso nos tienen comiendo de su mano, analizando el relato, viendo si el mensaje del tema con Sting es literal o es irónico o si la canción con Jack Black es una joda o es en serio.

El dúo ha llevado hasta el paroxismo su tono burlón a punto tal que nos hace sospechar si hay algo auténtico en su mensaje artístico.

“No sé a dónde voy, pero sé que no llego”, dicen en No me sirve más. Habría que decirles que ya llegaron, que ya se pueden relajar y mostrarse tal cual son.