Grande el cordobés. Juli Cardozo lanza su sello discográfico Casa Brava: Soy muy respetuoso de lo que siento

El cantante y compositor cordobés inicia una nueva etapa con el estreno de su nuevo tema Le digo no, y con ello, lanza su propia discográfica independiente para potenciar su carrera regional.

22 de mayo de 2026 a las 11:54 a. m.
Juli Cardozo lanza su sello discográfico Casa Brava: Soy muy respetuoso de lo que siento
Julián Cardozo, músico.

Juli Cardozo ya no es sólo el joven cordobés que un día decidió abandonar las aulas de la Facultad de Comunicación para perseguir una melodía. Con la madurez que otorgan los escenarios de gran calibre y la claridad de quien conoce el esfuerzo detrás de cada acorde, el artista presenta hoy su hito más ambicioso: Casa Brava Records.

Este sello discográfico independiente no nace sólo como una marca, sino como una visión contemporánea de la industria musical que integra estrategia, narrativa visual y un posicionamiento sólido dentro de la escena nacional.

El lanzamiento de la discográfica llega de la mano de Le digo no, una canción explosiva que fusiona el merenguetón urbano con una identidad fresca y auténtica.

El simple funciona como una declaración de principios sobre la libertad y la vida sin filtros, marcando un quiebre hacia un perfil más expansivo y profesional orientado al mercado internacional.

Para Cardozo, este estreno representa el inicio de una era donde la autogestión se transforma en una estructura empresarial capaz de elevar su música a una nueva escala.

El trabajo da sus frutos

Acompañado por su familia y amigos, Juli construyó un ecosistema de trabajo basado en la contención y la seguridad familiar.

Desde sus inicios en 2019, financiando su carrera trabajando en el emprendimiento familiar, hasta su sorprendente debut ante 15 mil personas en el Festival de Peñas de Villa María, su trayectoria es un testimonio de crecimiento acelerado y pasión.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra)

Esta evolución le permitió codearse con figuras consagradas como Javier "la Pepa" Brizuela y Olivia Wald, quienes fueron pilares en su inserción en el círculo profesional.

En diálogo con La Voz, Juli Cardozo desglosa los detalles de este presente prometedor. Habla sobre la búsqueda de la originalidad en un mercado saturado, el desafío de las redes sociales para un perfil reservado y su compromiso social a través de la música.

–¿Cómo estás viviendo este presente?

–Hermoso. Es un crecimiento muy grande para mí y todo el equipo. Es algo que nos llevó tiempo preparar con Marce, que es mi mamá y también mi mánager. Nos pone muy contentos porque implica un crecimiento. Es ver plasmados tantos años de trabajo en una estructura más sólida, apostando a seguir creciendo en esto que todavía es independiente y que le ponemos mucho esfuerzo y trabajo.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra/La Voz)

–¿Qué se siente tener a tu mamá de mánager?

–Seguridad total y contención, (dos cosas) que en este camino son importantes y muchas veces faltan. Yo la amo. A veces nos matamos, pero la amo. Es una masa. Desde antes de la música ya trabajaba con ella así que eso estaba bueno. Ya estaba medio pulida la relación laboral. Cuando uno conoce más este mundo, valoro tener cerca a gente que a uno lo quiere y lo cuida.

–¿Por qué decidiste lanzar tu propio sello discográfico?

–Fue una cuestión de crecimiento, de mostrarnos más fuertes y consolidados estructuralmente. Es muy difícil ser independiente en el mundo de la música. Es trabajo, esfuerzo, tiempo, plata y pasión. Entonces, el sello te gratifica. Te dice: "che, mirá todo lo que conseguimos". Nosotros no arrancamos dentro de la industria ni conociendo gente de ahí y ya llegamos a lugares impensados. Eso es lo lindo que tiene la música, nunca sabés con qué te va a salir. Lo siento como un hito en mi carrera.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra/La Voz)

–¿Con "lugares impensados" te referís a lugares físicos o trascendiendo tu música hacia otras personas?

–De todo. Que mi tercer show en vivo fue en el festival de Peñas de Villa María. Pasé de no hacer shows en vivo a cantar para 15 mil personas; que un día dejé la facultad y le conté a mis papás que hacía música cuando ellos no tenían ni idea; que conocí colegas que la rompen y hoy son mis amigos... Siempre hay algo nuevo que a uno lo mantiene motivado.

–Digamos que 2019 fue oficialmente tu año de lanzamiento como artista. ¿Qué hacías antes de eso?

–Desde los 17 años, trabajé en una de las cafeterías de nuestro emprendimiento familiar. Cuando terminé el cole, estudié periodismo y locución; me recibí y no lo ejercí nunca. Después, arranqué la licenciatura en Comunicación Audiovisual y en paralelo empecé a hacer música. Siempre me gustó la composición, pero nunca me había metido de lleno. Cuando lo descubrí, me fascinó y dejé la facu. Sin embargo, para hacer música, necesitaba plata. Entonces, me puse a trabajar y con eso empecé a pagar mis cosas. Y así arrancó el camino.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra)

–Y arrancó fuerte, de lleno en el festival de verano. ¿Sentiste que aprendiste sobre la música paulatinamente o a los ponchazos?

–Paulatinamente. Villa María fue uno de mis primeros escenarios, pero ya venía haciendo música. Arranqué en diciembre de 2019 con todas las pilas, pero marzo me liquidó con la pandemia. Después se fue tornando más serio y responsable. Pasó de hobby a lo que me quería dedicar. El día que me decidí a cantar en vivo, hice el primer ensayo y dije "quiero hacer un show en un mes". Al poco tiempo, salió la fecha de la pre apertura de Villa María y ahí sí fue aprender, no sé si a los ponchazos, pero sí acelerando procesos. En dos meses tenía que estar todo listo. Aproveché el poco tiempo que tenía y salió bien.

–Si bien no te identificás con un solo género musical, tenés algunos temas del palo de la cumbia y el cuarteto. ¿Sentís la presión de hacer cuarteto?

–No. De hecho estuve mucho tiempo negado a hacerlo. Pero bueno, siempre hay inevitable. Cuando uno nace, responde a su lugar y hay cosas que, quieras o no, directa o indirectamente te llevan ahí. Soy muy respetuoso de lo que siento porque creo que hacer canciones apela algo muy interior y creativo. Si por ahí no es el momento de hacer algo, no me esfuerzo, disfruto del proceso. No es solo sacar temas. Después uno tiene que ir al escenario y defenderlos en vivo. A uno le da más fuerza cuando uno va y defiende lo que saca porque realmente lo quiere así. El camino artístico te va llevando a entender los momentos, cuando sí y cuando no cada cosa.

–Existen varios pilares en tu vida. Dos de ellos son "la Pepa" Brizuela y Olivia Wald. ¿Cómo los conociste? ¿Cómo se forjaron esos vínculos?

–Al Javi lo conocí porque yo soy muy amigo de Alejo, su hijo. Cuando arranqué a cantar, no tenía nadie que me acompañara. Yo necesitaba alguien que me pasara las pistas. Como Alejito es DJ, lo invité y él vino sin cobrar un mango. Me acompañó porque es mi amigo. Al salir lo de Villa María, Javi le pregunta a Alejo a dónde iba y él le cuenta. Una vuelta fuimos a un festival en Quilino, y al día siguiente, veo que él había subido a sus historias de Instagram un TikTok mío cantando un cuarteto. Nunca le dije a mi amigo "che, presentame a tu papá", primero por respeto y segundo porque, si bien tengo cuartetos, no soy cuartetero, pero lo que pasó fue orgánico. Así que le respondí la historia, le agradecí y generamos un vínculo.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra)

–¿Y así nació el cover de "Un millón de rosas"?

–Nos juntamos un montón de veces a tomar café, me contó de su vida, de su carrera y me aconsejó un montón. A los meses se me ocurrió hacer una reversión de un tema de La Barra y me ofreció a grabarlo. Me abrió las puertas de sus bailes en el Quality, fui a cantar a su Gran Rex, él vino a mi primer show con banda. Con esas cosas te das cuenta de la humildad de la gente. Alguien que no tiene la necesidad o el por qué, vino y lo hizo plenamente, por acompañarnos y porque le gusta que nuestro proyecto sea familiar. En ese sentido es muy parecido al suyo.

–¿Y con Olivia?

–Para mí Olivia es un ángel. Fue la primera persona famosa y de mi edad que me abrió las puertas al mundo de la música. La conocí de casualidad y generamos una amistad. Sin conocernos tanto, le propuse hacer una gira de verano y ella dijo que sí porque quería venir a cantar. Le tengo mucho aprecio. Es un artista con todas las letras. La rompe y es excelente en lo que hace. Es una maravillosa persona.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra/La Voz)

–Cuando uno es joven, asumimos que las redes sociales son trascendentales, pero, ¿cómo es tu vínculo con las redes?

–Las consumo mucho, pero me cuesta desarrollar contenido. Siempre fui una persona muy reservada, entonces me cuesta mostrar, hablar a cámara o sacarme fotos. Con el tiempo, uno aprende que es parte de lo que implica ser cantante. No es sólo hacer un videíto, sacar un tema y que pase lo que pase, sino que hay un gran trabajo detrás y en un montón de plataformas que uno tiene que cubrir, simplemente para poder crecer. Así que cada vez nos vamos amigando un poquito más.

–El año pasado lanzaste “Desconocidos”, tu primer álbum. ¿Qué es lo más desafiante de hacerse conocido?

–La respuesta es la pregunta: lo más difícil es hacerse conocido, más en un mundo independiente. Es difícil lograr que la gente se permita conocer nuevos artistas. Hoy podés hacer música desde tu casa y está bueno porque te abre un montón de posibilidades, pero a la vez hay más gente que hace música. Están los que no son muy talentosas y los artistas que son extremadamente talentosos, pero que por A o por B no se le da. Entonces, busco todo el tiempo la manera de destacarme. ¿Qué hago para ser diferente? ¿Qué hago para no ser la copia o el parecido a ? Esa búsqueda está todo el tiempo.

–Contanos sobre "Le digo no", la canción que abre esta nueva etapa con Casabrava.

–Vuelvo a los ritmos de Córdoba. Es una canción muy significativa para mí porque tiene un gran trabajo detrás. Siento que tiene algo. Le tengo mucho aprecio. Disfruté todo el proceso, desde escribirlo hasta trabajar toda la estrategia con mi equipo. Me metí mucho, estoy motivado. Quiero que la gente lo pueda disfrutar porque la música es para eso, para bailar, para olvidarse de su propio mambo.

Julián Cardozo, músico.
Julián Cardozo, músico. (Ramiro Pereyra/La Voz)

–¿A qué no le vas a decir no este año?

–A todas las posibilidades que me salgan. Es un poco lo que venimos haciendo hace un par años. Esto implica que nos subamos a cantar a cualquier lado, desde festivales enormes hasta un lugar para tres personas, porque eso nos nutre. Creo que es perder ese miedo y que sea lo que sea, en tanto en cuanto sea enriquecedor para mí o para mi equipo.