Cuarteto. José “Kelo” Sánchez, compositor de Mi Córdoba linda: Nunca sabés si tenés un éxito

El autor de Mi Córdoba linda reconstruye su historia, que es la de uno de los compositores más prolíficos de nuestra música regional.

06 de julio de 2026 a las 09:56 a. m.
Diego Quiroga
José “Kelo” Sánchez, compositor de Mi Córdoba linda: Nunca sabés si tenés un éxito
Kelo Sánchez en su estudio, su lugar en el mundo. (Gentileza Facundo Nicolás Rodríguez)

El aniversario de la fundación de la ciudad Córdoba es una buena excusa para hablar con José “Kelo” Sánchez, el autor y compositor de Mi Córdoba linda, uno de los temas más exitosos de Sebastián, incluido en su disco Como siempre, editado en el año 1985 por el sello multinacional RCA.

La creación de Sánchez junto a Sebastián hizo que el cuarteto tenga su lugar dentro de las composiciones memorables dedicadas a esta ciudad, como Córdoba de antaño de Ricardo Arrieta, Córdoba va de Francisco Heredia o Córdoba mía del gran Edmundo Cartos, entre otras.

Los festejos de los 453 años de la ciudad también son una buena oportunidad para conocer un poco más sobre Kelo Sánchez, uno de los más prolíficos compositores que ha dado la música de Córdoba.

“Hoy vuelvo a cantarte mi Córdoba linda/ Hoy quiero nombrarte con toda mi vida/ Vuelvo a caminar por tus calles queridas”, comienza la canción en cuestión, que también hace un recorrido poético por lugares significativos de la ciudad como La Cañada, el Parque Sarmiento y el barrio San Vicente. Es la canción que ya tiene peso de un canon, en ocasiones revisitado por cuerpos artísticos oficiales.

Además de Mi Córdoba linda y de haber producido los ocho primeros discos de Sebastián, Sánchez escribió, arregló, produjo y grabó temas para Carlitos Rolán, Aldo Kustin, Pelusa, Miguel “Conejito” Alejandro, Orly y Santamarina, entre otros.

Tiene 787 composiciones registradas en Sadaic, la sociedad argentina de autores y compositores de la que es socio vitalicio y, desde hace casi 40 años, miembro de la junta consultiva del directorio.

“Una vez conté que grabé 18 discos en un año. Gracias a Dios siempre fui requerido, había gente que tenía esperar”, trae a la memoria Kelo, sin que parezca arrogante.

“Me perdí media vida laburando, hacía tres ensayos por día, escribía, arreglaba los temas y además dirigía y grababa con las orquestas”, añade.

Ante la consulta por Lo que tengo para darte, que compuso con Aldo Kustin y que fue el único tema de cuarteto censurado durante la última dictadura cívico militar, (según un archivo que el Comité Federal de Radiodifusión hizo público en 2009, donde se destacan canciones folklóricas), vuelve el recuerdo de la cantidad de horas de trabajo durante esa época oscura de la historia argentina.. “No tenía tiempo de escuchar lo que grababa porque ya estaba con otro disco, pero me acuerdo que en la vieja LV2 no nos pasaban un tema de la Sonora Salvaje donde el cantante Cachito López decía ‘¡qué olor a zorrino!’”.

–¿Cómo fueron tus comienzos en la música?

–Yo era un loco de la música, mi papá y mi mamá eran pobres, muy laburadores pero pudieron enviarme a estudiar acordeón con una profesora. En mi época de la escuela secundaria, se empezó a escuchar al Cuarteto Imperial y me partió la cabeza, eran muy buenos, yo quería hacer eso. Entonces les enseñé a mis cuatro hermanos e hicimos un grupo, al estilo imperial, con otros amigos/ vecinos del barrio Las Margaritas. Ninguno era músico profesional, nos llamábamos Los Tropicales y hasta llegamos a hacer una gira por La Rioja, acompañados por nuestro padre, todo con repertorio del Cuarteto Imperial. Luego cuando empezaron a llegar los teclados, a fines de los ‘60, me encantó, lo cambié por mi acordeón en una casa de instrumentos en la avenida Colón, donde el dueño me decía que no me convenía. A pesar que el sonido era feo, con ese tecladito compuse muchos temas.

Un comienzo “sin querer”

–¿Cuándo te relacionás con el cuarteto?

–Comienzo sin querer, ya que tenía un taller donde arreglaba radios, televisores y otros aparatos, me dedicaba a eso por haber estudiado en una escuela técnica. Le llevé cuatro o cinco temas a Aldo Kustin, que ya era uno de los grandes autores y compositores. Él trabajaba todos los días en su casa y siempre me pedía más. Mi primer tema que se grabó (Te quisiera encontrar) está en uno de sus discos (Quiero ver en tus ojos, editado en 1975), lo compuse con acordeón, que él lo grabara fue tocar el cielo con las manos. Kustin hacía un cuarteto muy especial, suavecito, lo llevaba con melodía Después me sumé como pianista de su orquesta: tocar temas de él era estar con un grande. De ahí pasé a trabajar con Carlitos Rolán y, más tarde, con Sebastián desde su lanzamiento como solista.

Los ‘80, revolución productiva

Durante la década de 1980, Sánchez se convirtió en uno de los grandes referentes de la música local. Además de su trabajo integral con Sebastián y Miguel “Conejito” Alejandro, Kelo fue muy importante en el desarrollo y crecimiento de esa escena musical (integrada por Orly, Santamarina y otros) que tuvo una fuerte presencia en varias provincias del país.

Uno de los destacados en exportar la música cordobesa fue Chunchula´s, grupo que creó junto a Rafa Juncos, otro gran autor y compositor nacido en esta ciudad.

“Gracias a todo ese gran trabajo que hice con esas orquestas, componer/ arreglar/ grabar/ producir, sigo viviendo hasta el día de hoy. Gracias a la música, hace 30 años que no tocó un violín”, rememora Kelo a sus 79 años. Y agrega otro recuerdo: “En el bar Bon Que Bon, un tipo me pidió que firmara sus temas y yo le dije que estaba loco, me lo solicitaba para que le diera suerte, como una bendición, para que su música funcionara y tuviera éxito”

–¿“Mi Córdoba linda” es una de tus composiciones preferidas?

–Totalmente, tiene mucho significado a pesar que nos costó mucho grabarla, dar con la velocidad exacta del tema, muchos no tienen en cuenta eso pero es importante. La partecita con la melodía del vals Plaza Colón es para ponerle un adorno. Que tenga más de 40 años y que siga sonando, cada tanto, es muy fuerte, es parte de la gente, como un himno. En ningún momento se cree, cuando uno compone, que va a llegar a ese nivel, nunca se sabe cuando tenés un éxito.