Rock & cine. Estrenan el documental de Estelares en Córdoba: canciones, melancolía y un vínculo inquebrantable

Nuestros días en mi memoria, dirigido por Gonza López, propone un recorrido íntimo por los inicios de la banda platense en los ‘90.

15 de julio de 2026 a las 09:10 a. m.
Estrenan el documental de Estelares en Córdoba: canciones, melancolía y un vínculo inquebrantable
Estelares, en su formación actual. (Pop Art)

Córdoba se prepara para recibir una pieza fundamental para entender la genealogía del rock melódico y la canción argentina de las últimas décadas. El documental Nuestros días en mi memoria, una película que bucea en la intimidad y la evolución artística de Estelares, tendrá sus funciones especiales en el Cine Arte Córdoba (27 de abril 275). Las citas serán los días jueves 16 y viernes 17 de julio, y ofrecen una oportunidad única para ver en pantalla grande el retrato de una banda que hizo de la vulnerabilidad su mayor fortaleza.

Dirigida por Gonza López, un experimentado realizador que ha estado detrás de más de 70 videoclips para artistas de la talla de Miranda! y la propia Estelares, es más que un repaso cronológico.

Después de haber trabajado con el grupo en el docushow Esas mágicas canciones, López propone aquí un viaje sensible que atraviesa la escena musical de los años ‘90 y la transformación de un grupo de jóvenes platenses en referentes ineludibles del cancionero nacional.

El documental se sostiene sobre un valioso archivo inédito y una serie de entrevistas que reconstruyen la identidad de la banda. Pero más allá de los datos, el filme busca transmitir el “lado febril” de su líder y cantante, Manuel Moretti. La narrativa se enfoca en esa urgencia creativa que no depende del virtuosismo técnico, sino de una pulsión vital.

Es la historia de un “antihéroe” que, encontrándose perdido, descubre que escribir canciones es el acto que realmente lo ilumina y, en última instancia, lo salva. Como bien define el músico Martín Bosa en el filme, las bandas con esta profundidad terminan convirtiéndose en el “cancionero de una vida”.

El vínculo sagrado con Córdoba

Hablar de Estelares es, inevitablemente, hablar de su relación con Córdoba. La provincia no ha sido un destino más en sus giras, sino una “inmejorable plataforma de lanzamiento” desde sus inicios. El documental permite entender cómo los acontecimientos históricos y económicos de fin de milenio moldearon a la escena platense, pero la historia local recuerda que Córdoba fue uno de los primeros lugares en abrazar esas canciones que elegían un camino propio.

Esta conexión tiene nombres propios. En el caso de la banda de Moretti, el sostén fundamental fue el productor radiofónico Carlos “Niño” Rivarola, quien en los ‘90 detectó el magnetismo de la banda cuando apenas daban sus primeros pasos. Estelares debutó en nuestra ciudad a fines de esa década, en un contexto de correspondencia con una demanda en ascenso que nunca se detuvo.

Aquel debut histórico, que muchos recordarán, tuvo lugar el viernes 6 de junio de 1997 en el desaparecido Río Disco Pub, ubicado en la zona del ex-Abasto. En aquel entonces, la banda presentaba su disco Extraño lugar (1996), un compendio de canciones hermosas que movilizaron a Rivarola para realizar la “patriada” de traerlos junto a la radio FM La Rocka.

En su gacetilla de prensa de aquel primer show, los platenses ya manifestaban un orgullo por su procedencia y la confianza plena de que sus melodías pronto serían parte esencial del rock nacional, una profecía que el tiempo se encargó de cumplir.

Voces que construyen el mito

La película cuenta con un elenco de entrevistados de lujo que ayudan a dimensionar el impacto de Estelares en la cultura popular. Figuras como Juanchi Baleiron, Jorge Serrano, Juliana Gattas, Rocambole, Bebe Contepomi y Gustavo Gauvry aportan sus testimonios, junto a los integrantes actuales de la banda: Manuel Moretti, Torio Bertamoni, Pablo Silvera, Willy Harrington, Eduardo Minervino, Javier Miranda y Martín Bosa.

Así las cosas, Nuestros días en mi memoria es, en esencia, un retrato sobre cómo la música funciona como refugio y destino.