Entrevista. Caro Merlo, viaje transformador y regreso de Fly Fly Caroline: La premisa total es celebrar sin presiones
La cantante y guitarrista cuenta el proceso que vivió en estos últimos años luego de dejar la banda que ahora se reúne para un show único.
Todo fue cambio y transformación en los últimos cuatro años de la vida de Carolina Merlo, cantante, guitarrista, compositora y docente que se convirtió en una referente de la escena cordobesa con Fly Fly Caroline, su original e influyente proyecto de pop rock activo durante casi una década.
En estos últimos tiempos, desde la época de pandemia hasta hoy, la artista emprendió un viaje por diferentes lugares del mundo (Estados Unidos, México, Canadá, Italia, España), se mudó cinco veces, publicó un disco de canciones experimentales, lanzó su primer single oficial como solista (La presencia) y se terminó estableciendo en Barcelona, desde donde comenzó otra búsqueda para expandir su música en esa faceta solitaria que siempre estuvo, pero que se potenció en esta etapa viajera.
Lo cierto es que lo que sucedió con Fly Fly Caroline fue muy llamativo. Luego de la salida de un disco debut muy elogiado, shows cada vez más ambiciosos y una trayectoria en ascenso, la última presentación ocurrió en el Cosquín Rock 2020.
Si bien posteriormente lanzaron dos singles muy poderosos como La noche (2020) y La tristeza (2021) con sus respectivos videos, la banda no volvió a mostrarse en vivo. Cada uno de sus integrantes continuó con sus proyectos personales y hasta hubo un silencio incómodo en sus redes sociales. “¿Siguen tocando?”, “¿Hay alguien ahí?”, preguntaban algunos seguidores en su cuenta de Instagram en su último posteo fechado en junio de 2021.
En las últimas semanas se produjo la sorpresa: mientras Caro Merlo anunciaba que regresaba a Córdoba “para tocar con una banda”, días después se conocía el “fechón” que acontecerá este viernes 14 de marzo en Studio Theater: el regreso de Fly Fly Caroline, junto a Rosa Profunda y Candy Fluxx.
“La verdad es que ha sido algo espontáneamente planeado”, introduce Merlo ya en su ciudad natal. Aunque la espontaneidad y la planificación parecen dos conceptos contrapuestos, en este caso no lo son.
“Apenas tuve la posibilidad de volver a Argentina y saqué el pasaje, les pregunté a los chicos si tenían ganas de tocar y todos se coparon. Así que básicamente lo que sucedió fue que se coordinó todo de una forma bastante mágica como para que podamos tocar este viernes”, resume acerca de este show único e irrepetible.
Consultada acerca de una posible proyección de la banda tras este regreso, la respuesta es clara. “La premisa total es celebrar sin presiones. Disfrutar del encuentro de una amistad muy grande y un proyecto que hemos amado y seguimos amando, por el que hemos trabajado tanto. Nos pusimos como regla general no estresarnos y disfrutar de tocar en esta suerte de madurez”.
Luego se sincera: “Sentimos que hay que encender esa chispita, ya que nos quedó encima la historia de nuestra disolución que no fue nunca una separación. Fue un poco duro y hasta triste, porque no hubo ninguna razón o tuvimos diferencias irreconciliables, lo que pasó fue que en mi vida personal hubo muchas circunstancias muy difíciles y yo no pude seguir más remando en dulce de leche con la banda. Entonces decidí darme la oportunidad de viajar y explorar otras formas de vivir y de hacer, porque me sentía muy estancada”.

Lo que se viene
En cuanto a las expectativas y el show que preparan para el viernes, adelanta: “Me vuelve loca y me emociona muchísimo volver a vivir lo que sucede en Córdoba. Tal vez no tuvimos un gran apoyo del medio en general, pero ese público que pudimos construir es tan hermoso y tan único. Además vamos a compartir con Rosa Profunda que la están rompiendo. Anitta Belén, la cantante, fue alumna mía hace como siete años y a los chicos también los conocemos. Entonces es como un lindo crossover de generaciones. Estamos preparando temas del disco, alguna canción nueva mía… Siguiendo el corazón y las ganas, en esa estamos.
−¿Por qué creés que les costó tanto en ese momento sostener el proyecto cuando habían comenzado a lograr un reconocimiento importante?
−Voy a dar una opinión que no es muy popular o glamorosa, por decirlo de alguna manera. En primer lugar, nos golpearon muy fuerte las crisis, por ejemplo, recuerdo esa devaluación en la época de (Mauricio) Macri, tras lo cual se nos hizo muy difícil mantener el proyecto a flote. Para los que nos conocen, siempre vieron que lo dábamos todo, era todo muy a pulmón, pero era tantos el amor y la pasión que nosotros teníamos que por momentos era un poco desmedido y se hizo insostenible. Recuerdo tener que hacer mil empanadas para pagar una sesión de grabación… Se nos iba toda la energía y terminábamos todos con un ataque de ansiedad. Entre eso y nunca haber podido acceder a la industria, ya sea por errores míos o generales y encima después la pandemia, fue como poner un freno, aceptar que no estaba pudiendo sostenerlo, tomarme un tiempo indefinido y refrescar un poco la cabeza.
−¿Cómo viviste en estos años esto de llevar tu música y la impronta de Córdoba por el mundo? ¿De qué manera viste toda la escena a la distancia?
−Me he llevado una sorpresa muy grande ya que siento que es muy hermoso y a la vez muy duro llegar desde Córdoba. Por un lado, ver que es un lugar donde crece la música, se la siembra, se la riega, se cosecha, se lleva con una calidad humana y artística muy fuerte. Eso me ha dado mucha seguridad recorriendo diferentes países, valorando lo que tenemos y desde donde hacemos la música, que es un lugar muy real. Sentir esas ganas de preguntarse cosas, de conocerse más, de regularse… En Córdoba y Argentina en general la vida es bastante estresante y en particular en mi historia la música ha sido no solo mi salvavidas, sino la manera de pararme frente al mundo.
−Siguiendo esa línea, ¿qué diferencias encontraste en otros lugares?
−Por ejemplo en España, me llamó la atención ver la cantidad de músicas que hay y cómo las apoyan a nivel estatal, a nivel general. Es mucho más común encontrarte mujeres que toquen, mujeres músicas de todos los instrumentos. Acá creo que es algo que sucedió un poco tarde, la verdad. A mí siempre me hizo un poco de ruido eso. Recuerdo que cuando comencé con los Fly, no había demasiadas mujeres en Córdoba que tocaran la guitarra y encabezaran una banda. También te puedo decir que sentí que en otros países es mucho menos agresiva la industria, más accesible. En Argentina es muy exigente, sobre todo para las mujeres. En definitiva, estoy feliz de estar experimentando tantas cosas nuevas. Igualmente, no es nada fácil comenzar de cero en un lugar donde nadie sabe quien sos ni conoce tu historia, ni tu banda, ni nada. Es muy fuerte y te mantiene ocupado en la supervivencia un buen rato, no es algo para romantizar.
Para ver
Fly Fly Caroline, Rosa Profunda y Candy Fluxx se presentan este viernes 14 de marzo desde la medianoche en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Anticipadas en alpogo.com

