Entrevista. Carafea trae su Peña Federal a Córdoba: "Milo J está haciendo historia"
Con 16 años de trayectoria y un verano histórico, el grupo catamarqueño llega a la Sala del Rey el próximo 19 de junio. En una charla íntima, Pablo Reinoso y Enzo Zelarayán hablan de su vínculo con la nueva escena urbana y cómo el pedido del público los devolvió al escenario de Jesús María.
Tras un verano que ellos mismos definen como consagratorio, Carafea desembarca en Córdoba con su Peña Federal y con artistas invitados. El próximo viernes 19 de junio, el conjunto catamarqueño desembarcará en la Sala del Rey y cruzará géneros musicales en una noche que promete ser épica.
Esta propuesta no es un simple concierto. Es una experiencia integral que busca recuperar el espíritu de las peñas populares, sumando gastronomía, animación y una puesta dinámica que trasciende fronteras generacionales.

Con 16 años de historia sobre sus espaldas, el grupo integrado por Rafa “el Colo” Salas, Chino Décima, Pablo Reinoso y Enzo Zelarayán logró consolidar una identidad que amalgama la raíz más pura con una potencia escénica contemporánea.
Su llegada a Córdoba forma parte de su ambiciosa gira Amaneció 2026, un tour con impronta federal que ya dejó huella en Tucumán y en La Rioja con convocatorias multitudinarias.

Para esta ocasión especial, la programación no escatima en jerarquía: figuras como Roxana Carabajal y Néstor Garnica encabezarán una grilla que se completa con Luciano Persoglia, Las Voces del Viento y Manu Córdoba, bajo la premisa de celebrar el encuentro y la música compartida.
Su vínculo con Milo J y el desafío con los cuarteteros
En diálogo con La Voz, Pablo Reinoso y Enzo Zelarayán cuentan que la elección de uno de los templos cuarteteros que tiene nuestra ciudad responde a un desafío artístico: la cercanía con el público.

Según los músicos, el escenario permite esa conexión íntima en la que el grito del espectador se siente a flor de piel, una característica vital para el "latido de 16 años" que hoy los representa más que nunca.
En la charla también se aborda lo que fue la participación de Carafea en el ciclo ¡FAlklore!, de Mex Urtizberea junto con Milo J, una experiencia que, además de disparar sus números en plataformas digitales como Spotify, validó su propuesta ante las nuevas audiencias y los consolidó aún más en la escena.
La relación de la banda con el joven artista, ganador del Gardel de Oro 2026 por su disco La vida era más corta, nació de la espontaneidad y de la admiración mutua en las guitarreadas tras bambalinas, demostrando que para Carafea la música es, ante todo, un vínculo humano.
Esta apertura hacia otros géneros se refleja también en su estrecha amistad con referentes del cuarteto cordobés, como Nelson Aguirre de La Konga y Joaco de Desakta2, con quienes ya preparan colaboraciones que prometen llevar a los ídolos populares al terreno del folklore.
–¿Qué se siente traer una peña a un "templo cuartetero" como la Sala del Rey?
–Enzo Zelarayán: Para nosotros es un un lindo desafío. Nos encantan las peñas y siempre buscamos ambientes donde podamos tener a la gente más cerca. El escenario de la Sala tiene esa característica. Estamos con mucha ansiedad y las mejores expectativas. Ah, y estén atentos: hace unas semanas, estuvimos en Córdoba grabando con Nelson Aguirre y los chicos de La Konga. Nosotros ya habíamos hecho algo de cumbia y cuarteto porque nos lo pidió él, pero ahora lo trajimos para nuestro lado. En breve saldrá una colaboración con ellos cantando folklore.
–¿El repertorio de la Peña Federal cambia según cada provincia?
–Zelarayán: Tenemos un show... No vamos a spoilear nada porque tienen que ir primero. No es el mismo en cada lugar. En estos 16 años, hemos cosechado muchos amigos, así que tratamos de que cada presentación tenga una cuota de sorpresa. Estamos repletos de invitaciones, literal, algunas más sociales, otras laborales. En lo que respecta al show, tratamos de no spoilear mucho, pero sí que en lo musical será multigénero. Podemos salir con cualquier cosa. Tienen que ir sí o sí.
–¿Cómo equilibran lo social con lo laboral con tantas invitaciones?
–Zelarayán: Y... es un temita. Aparte, arrancamos temprano y terminamos tarde.
–Pablo Reinoso: Hacemos una sí, una no, una sí, una no, porque si no no nos da el cuerpo (ríe). ¡Son muchos asados! Así que nos guardamos y comemos sano. Tratamos de alternar y los amigos entienden perfectamente cómo es.

–Quizás es una pregunta zonza, pero, para ustedes, ¿qué da más sed, el violín o el bandoneón?
–Reinoso: El bandoneón. Es una perdición ese instrumento.
–Zelarayán: Nosotros tenemos la bendición de tenerlo a Ariel "el Gatito" Fernández en la banda. Cuando estamos en una sobremesa de una guitarreada, él saca el bandoneón, hace una de esas introducciones furiosas y se activa el carburador en la boca. Ese instrumento claramente para nosotros es el que da más sed, pero para otros es el violín. Este verano, en Cosquín, compartimos una guitarreada con Juan Fuentes, Lázaro Caballero y Milo J.
–¡Lo que debió ser eso!
–Zelarayán: Te cuento una anécdota muy graciosa. Estábamos todos esperando el asado. Había mucha hambre. Cuando van a servir el costillar, llegó Lázaro con el resto de los chicos, pero ya habían comido, así que se pusieron al costado de la mesa y literalmente lo primero que hicieron fue sacar el violín y la guitarra. Eran tres violines. Imaginate... Hicimos dos bocados y lo abandonamos. Fueron más la sed y las ganas de estar ahí. Quedó el costillar casi intacto.
–¿Qué significó para ustedes participar en "¡FAlklore!"? ¿Cómo ven la figura de Milo J en el género?
–Zelarayán: Me llamó mucho la atención lo que pasó con Milo J en los premios Gardel por el apoyo que él tiene de todo el sector artístico. Creo que pasa algo muy loco con Milo. Él ya de por sí es una megaestrella, pero haberse permitido volver a lo que significó el folklore en su casa y en su infancia habla de cómo vive la música. Eso para nosotros lo hace más grande y merecedor de esto que le está pasando. El otro día me topé con un reel de Instagram en el que aparecían los Campedrinos, los Nocheros, María Becerra, y todos coincidían en que él tenía que ganar el Gardel de Oro. Para nosotros, es alguien que está haciendo historia y estamos muy contentos de ser sus amigos.
–¿Esa visibilidad se tradujo en un crecimiento medible para Carafea?
–Zelarayán: Fue de esas experiencias difíciles de plasmar en palabras.
–Reinoso: Sabíamos que algo iba a pasar. Desde el año pasado hasta hoy, se nos fue dando todo. Las canciones llegaron y se viralizaron, pero las venimos cantando desde 2020 en adelante. Con el tiempo supimos entender que los temas tienen un proceso. Cuando llegan al oído de la gente, cambia todo: empieza a sonar el teléfono, las exposiciones son otras... Lo de Milo J se dio espontáneamente. Estábamos en Buenos Aires en La peña de Morfi y a la noche era el primer Movistar Arena de ¡FAlklore! Nos regalaron las entradas y fuimos. El productor de Milo sabía que estábamos ahí y nos invitó a una guitarreada en la casa de Mex.
–Esa era la reunión social a la que no le iban a decir no...
–Reinoso: ¡No, obviamente! Y fue ahí cuando nos dimos cuenta de que Milo escuchaba Carafea. Nosotros no le creíamos al productor cuando nos dijo. Esa tarde, Milo cantó con Rafa y demás. Cuando nos despedimos, nos dijo que nos quería en el segundo ciclo. Nosotros nos miramos y dijimos: "Este no se va a acordar mañana de todo lo que dijo". Lo cargábamos. Un fin de semana, estábamos en Salta haciendo un teatro, cuando me suena el teléfono y era el productor de ¡FA! invitándonos a grabar el martes. "No sé cómo vamos a hacer, pero vamos a estar ahí", le respondí. Eso es muy valorable. Si bien no pudimos estar todos sentados a la mesa, estuvo solo Rafa, Milo escucha mucha música, sabe quién anda, quién es quién y que todo pasa por él, al margen de que tiene un gran equipo. Nos dejó un mensaje relindo y eso repercutió en las redes. Nos subieron los seguidores y las escuchas en el streaming de Spotify.
–Zelarayán: Después nos invitó a su cumpleaños y al de su hermano. Compartimos momentos buenísimos. Es un chico de 19 años que tiene mucho respeto. Es como se lo ve y por eso le pasan las cosas que le pasan. Sentimos que él vive la música de la misma forma que nosotros. Parece irreal, pero nos ha pasado de estar guitarreando, teniéndolo a él al lado escuchando y tomando mate, y al lado estaba Nicki Nicole. Son cosas que sólo te brinda la música.
–Quiero preguntarles por lo que pasó en el Festival de Jesús María 2026. Primero, cancelaron toda la grilla; después, reprogramaron en un día extra, pero no los convocaron, y, por pedido de la gente, los sumaron a último momento. ¿Qué pasó, cómo se sintieron?
–Reinoso: No, fue tremendo. Veníamos de una gira de Santa Fe y nos instalamos en Jesús María tres o cuatro días antes. Estaba todo el equipo, somos 16 personas. Incluso fueron nuestras familias, compraron las entradas. Cuando llegó el día, probamos sonido y ya estaba lloviznando. Al rato, decidieron suspenderlo. No te voy a negar que fue un bajón, pero, bueno, son cosas que pasan. No contábamos con la esperanza de que nos reprogramaran porque veíamos que se suspendían más días y había artistas que no los reprogramaban. Así que nos volvimos a Catamarca.
–Zelarayán: Había que manejar la ansiedad... Veíamos que la gente pedía por Carafea y nosotros, en casa. "Che, ¿pero nadie va a decir nada, no leen los comentarios?", pensábamos. Teníamos esa incertidumbre. La noticia (de la reprogramación) llegó el domingo a la tarde y tocamos el lunes. Casi habíamos perdido las esperanzas.
–Reinoso: Nosotros cuatro estábamos alineados, sonaba el teléfono y salíamos, pero había que organizar a 16 personas. La ansiedad era general. Gracias a Dios, pudimos organizar el viaje y salimos. Nos atendieron de lujo en el festival. Tocamos temprano, pero la gente estuvo ahí. Fue tremendo, muy especial.
Para ver
La Peña de Carafea se llevará a cabo este viernes 19 de junio en la Sala del Rey (Humberto Primero 439) a partir de las 22. Anticipadas, desde $ 20 mil en Ticketweb.

