50 años del Golpe. Canto Popular Córdoba, ecos de memoria y justicia con voces que vuelven a sonar

Fue un movimiento cultural muy popular en los '70, que se vio truncado con la toma del poder por los militares. Este domingo vuelve a actuar, para generar también un registro audiovisual.

22 de marzo de 2026 a las 07:44 a. m.
Canto Popular Córdoba, ecos de memoria y justicia con voces que vuelven a sonar
Canto Popular Córdoba en 1975, celebrando su segundo aniversario en el teatro Comedia.

Hay algo en el aire de Córdoba que, cada tanto, nos obliga a mirar hacia atrás. No con la nostalgia paralizante del que extraña lo que fue (o mejor dicho, lo que no pudo ser), sino con la urgencia del que necesita rescatar un fuego que todavía quema. Canto Popular Córdoba no fue sólo un movimiento musical; fue el pulso de una ciudad que, entre el Cordobazo y el abismo de la dictadura, se animó a soñar en voz alta.

Hoy, cuando el calendario nos pone de frente a los 50 años del golpe de Estado de 1976, esa mística regresa. No vuelve como una pieza de museo, sino como un diálogo transgeneracional, un "canto de vida, memoria y justicia" que tendrá su epicentro este domingo en el teatro Comedia.

Es la reconstrucción de un rompecabezas que el terrorismo de Estado desparramó por el mundo y que ahora, medio siglo después, vuelve a armarse en el mismo escenario donde alguna vez brilló.

Este será un regreso con grandes aspiraciones: el show gratuito será también registrado en vivo en un trabajo audiovisual documental.

Grupo Nacimiento, en 1974: Jorge Luján, Liliana Felipe, Caio Viale, Tito y  Claudia.
Grupo Nacimiento, en 1974: Jorge Luján, Liliana Felipe, Caio Viale, Tito y Claudia. (Diego Quiroga. )

El surgimiento de una gesta colectiva

Para entender qué significa esta vuelta, hay que viajar a julio de 1973. Córdoba era un hervidero. Con la democracia recuperada tras 18 años de proscripción del peronismo y el eco todavía fresco del Cordobazo de 1969, la creatividad explotaba en cada esquina. Canto Popular Córdoba nació ahí, como "una parte más del poderoso clamor que resonó en nuestro país a fines de la década del 60".

No eran sólo músicos. Era un movimiento que nucleaba al coro de la Facultad de Artes de la UNC –dirigido por la mítica Norma Basso, exiliada todavía en Francia–, pero también a poetas, actores como Jorge Bonino y Paco Jiménez, bailarines y grupos de teatro como La Chispa, Libre Teatro Libre (LTL) o El Gato Descalzo.

El cantautor Luis Alesso recuerda que el movimiento no estaba aislado: "Había canto popular en Cataluña, en Chile con Víctor Jara, en Brasil con Caetano Veloso y Chico Buarque. Era un movimiento universal a partir del Mayo Francés y nosotros queríamos tener nuestra propia voz, nuestra versión”.

El cantautor Luis Alesso.
El cantautor Luis Alesso. (Diego Quiroga. )

Entre los músicos locales que ahí se forjaron hay nombres históricos: Francisco Heredia, Liliana Felipe, el grupo Nacimiento (liderado por Jorge Luján, quien fue uno de los principales impulsores del movimiento); Elegía, el dúo Nora y Delia; Sementera (conducido por Caio Viale); el Quinteto Gregor; y el Coro Universitario, dirigido por la citada Norma Basso.

También estaban Puca-Wara (formado por estudiantes bolivianos residentes en Córdoba), Jazz Libre, Martín Maguceno, América 2000, el octeto Antares, los dúos Gato Negrini/Hugo Núñez y Pichi Pérez/Daniel Brun.

Entre los solistas, formaban parte de la movida Luis Alesso, Carlos Roca, Adrían Montenegro, el también periodista René Bacco, Carlos Velázquez y María Escudero.

Desde la poesía participaban Julio Calvo, Daniel Curado, Gustavo Cosacov, Roberto Moroni y Chiri Montero.

A partir de 1973 y durante casi tres años, el movimiento llevó sus canciones de esperanza a sindicatos, barrios y universidades. Eran los tiempos de los afiches que empapelaban la ciudad con una estética poco común para la época que anunciaba una forma de decir con identidad propia.

“Querían tener esa cosa de decir... de tener presencia no solo en lo académico, sino de llegar a todos", explica el periodista Diego Quiroga, uno de los impulsores de este regreso. Pero en marzo de 1976, el silencio se impuso por la fuerza. La persecución, el exilio y la censura dispersaron las voces, dejando truncas carreras y proyectos que hoy, finalmente, encuentran un espacio de reparación cultural.

Francisco Heredia y Liliana Felipe.
Francisco Heredia y Liliana Felipe. (Diego Quiroga.)

La cocina del regreso

Diego Quiroga es periodista y uno de los motores detrás de este rescate histórico junto a Mauro Beccaria y Guillermo Ruibal. Su relato reconstruye cómo una inquietud profesional se transformó en un acto de memoria viva.

–¿Cómo nace la semilla de este proyecto y cómo se llega a concretar este encuentro en el Comedia?

–Surgió por una inquietud que teníamos con el realizador audiovisual Mauro Beccaria de hacer un registro documental sobre la música de Córdoba. En ese camino me reencuentro con Guillermo Ruibal, actual director de Derechos Humanos de la Municipalidad, quien me preguntó si conocía casos de músicos desaparecidos o perseguidos. Yo le hablé de Canto Popular Córdoba porque, al entrevistar a Francisco Heredia hace tiempo, él me contó cómo muchos tuvieron que exiliarse y cómo la escena fue clausurada por las detenciones en las peñas. La idea del Teatro Comedia fue clave porque hay una foto histórica de ellos haciendo el cierre del segundo aniversario del movimiento en 1975 en ese mismo teatro.

–¿Qué importancia tuvo Canto Popular en la escena nacional de aquellos años?

–Fue un impacto que mezcló música, poesía, teatro e historiadores. Tenía un protagonismo nacional; tocaban en el Libertador, en el Córdoba Sport, en barrios, y hasta organizaban encuentros cooperativos donde venían músicos de otras provincias. Querían armar su propia industria porque la oficial no los contenía. Incluso su legado trascendió fronteras: artistas como Liliana Felipe o Jorge Luján se exiliaron y sus discos, como el de Nora y Delia o el del grupo Nacimiento, terminaron editándose en Venezuela o México, donde canciones como Retumba el árbol se volvieron himnos conocidos en toda la región.

–¿Quiénes de los integrantes originales estarán presentes este domingo?

–Es una lista emocionante. Estarán Luis Alesso, Nora Zaga, Caio Viale (que viene de Rosario), Dante Andreo (que viene de Madrid), Galia Kohan, Graciela Mengarelli, Marta Bruno y José Toledo. También sumamos invitados que siguen ese legado, como Horacio Sosa y Ariel Borda. Además, contaremos con Carolina Velázquez, hija del músico desaparecido Carlos Velázquez. Encontrar su historia fue muy movilizador y que ella actúe es un acto de justicia poética. También estará Lucero, una cantautora rapera que usa pistas de un vinilo original de Nora y Delia para sus temas.

Adrián Montenegro y Carlos Velázquez.
Adrián Montenegro y Carlos Velázquez. (Diego Quiroga. )

–¿Qué sentís que se perdió Córdoba con la interrupción violenta de este movimiento?

–Se perdió muchísimo. Si esto hubiera seguido, la riqueza artística de la provincia sería otra. Muchos artistas recién pudieron grabar en los 80 lo que componían en los 70; canciones de Liliana Felipe o Francisco Heredia que hoy conocemos recién vieron la luz años después. Se quemaron libros, se cerraron facultades y se destruyeron archivos enteros. Por eso, este domingo no es solo un recital; es filmar y grabar bien este testimonio para un futuro mediometraje documental que reflexione sobre nuestro pasado y proyecte una mirada al futuro.

La memoria en primera persona

Luis Alesso es médico y músico, un hombre que vivió en carne propia la dualidad de la creación y la represión. Su testimonio es un puente entre la Córdoba de los 70, el exilio en España y este presente de reencuentro.

–Luis, ¿qué emociones te atraviesan a horas de este reencuentro después de 50 años?

–La emoción es total. Volver a vernos después de medio siglo es fuerte. Canto Popular fue parte de ese clamor que resonó en el país. Estuvimos casi tres años presentes en barrios y sindicatos llevando versos basados en las esperanzas populares. Yo integré el movimiento junto a grupos como Nacimiento, Elegía o los Puca Wara. Éramos un colectivo que quería difundir el arte que creábamos en Córdoba frente a la censura que ya empezaba a asomar.

–Tu historia personal tiene un capítulo muy oscuro vinculado a la dictadura. ¿Qué recordás de aquel 1976?

–Me tocó de cerca. En el '76, me faltaban un par de materias para recibirme de médico y tuve que entrar al Ejército. Me “chuparon” casi seis meses en la Policía Militar sin poder salir ni tener contacto con mi familia; mis padres no sabían nada de mí. Recuerdo a un teniente que un día me llamó a su oficina, partió una caja de cartón con su sable frente a mí y me dijo: “Esto hacemos con los subversivos intelectuales”. Fue una época muy triste y oscura, vivía con un miedo constante.

Puca Wara, formado por estudiantes bolivianos en Córdoba.
Puca Wara, formado por estudiantes bolivianos en Córdoba. (Diego Quiroga. )

–A pesar de ese trauma, ¿cómo hiciste para que la música no se apagara?

–Todo lo contrario a apagarme, cuando salí del servicio empecé un espectáculo que se llamaba Canciones de Urgencia, mezclando la urgencia de la medicina con la del alma. Después me fui a España y viví 10 años allá. Trabajaba de médico y los fines de semana cantaba en bares de Madrid como el Café Maravilla. Ahí conocí a Joaquín Sabina en el '87, cuando él todavía no era el fenómeno masivo de hoy; me lo presentó Rafael Amor y llegamos a cantar juntos. También conocí a Alberto Cortez y grabé discos como Es posible en el ‘81, con músicos de la Sinfónica y del cuarteto.

–¿Cómo ves a la sociedad actual frente a ciertos discursos negacionistas y estos 50 años del golpe?

–Me duele ver este negacionismo, incluso en sectores elegidos democráticamente. Siento mucha tristeza por la Córdoba que fue y la que no es ahora. La dictadura frustró a una generación casi aniquilada, hicieron un daño cultural inmenso que todavía no dimensionamos. Pero también me da esperanza ver cuando aparece una familia y recupera su identidad, como pasó recientemente con personas en La Perla. Todavía estamos vivos, seguimos luchando, componiendo y grabando. El domingo vamos a ver qué pasa, va a ser una alegría volver.

Articulo de La Voz del Interior de 1975 sobre Canto Popular Córdoba.
Articulo de La Voz del Interior de 1975 sobre Canto Popular Córdoba. (Luis Alesso.)

La directora de coro

Norma Basso dirigió el Coro Universitario entre 1969 y 1976. Desde esa agrupación, fomentó la creación de pequeños grupos vocales que, junto al grupo Nacimiento, dieron origen al movimiento Canto Popular Córdoba. Su trayectoria estuvo marcada por la persecución política.

Nora y Delia.
Nora y Delia. (Diego Quiroga.)

En 1972, durante un congreso en Rosario, el coro que ella dirigía interpretó una obra de Víctor Jara sobre Manuel Rodríguez. La letra mencionaba la palabra "guerrillero", que ellos marcaron con fuerza, lo cual generó un escándalo inmediato en el clima político de la época. Basso recuerda: “La gente no aplaudió, se quedaron mirando unos a otros y al otro día me echaron de la universidad”.

Aunque fue reincorporado con honores en 1973, este evento prefiguró la hostilidad que vendría después. "En ese momento el peligro de desaparecer o de ir en cana y no salir nunca más era muy muy grave", recuerda ahora, a sus 83 años, desde Francia.

La llegada de la dictadura militar en 1976 truncó definitivamente su labor en el país. Ante el riesgo real de desaparecer o ser encarcelada, Basso huyó primero a Bolivia y luego a Paraguay.

Su destino final fue Francia, adonde llegó de forma inesperada para dirigir al grupo Los Musicantes. En 1979 logró llevar a sus hijos y, para 1983, se estableció en París. En la capital francesa, consolidó una prestigiosa carrera profesional especializándose en técnica vocal aplicada al canto coral.

Una cita con la historia

El regreso de Canto Popular Córdoba de este domingo en el teatro Comedia no es solo un ejercicio de nostalgia; es un acto de justicia cultural. El evento contará con un registro audiovisual que derivará en un mediometraje documental destinado a preservar el testimonio vivo de sus protagonistas para las plataformas digitales.

La vuelta de Canto Popular Córdoba.
La vuelta de Canto Popular Córdoba. (Web.)

Para ir

Domingo 22 de marzo de 2026, a las 20, en el teatro Comedia (Rivadavia 254). Entrada gratuita (hasta agotar capacidad de la sala). Con Luis Alesso, Nora Zaga, Caio Viale, Dante Andreo, Galia Kohan, Graciela Mengarelli, Marta Bruno y José Toledo. Invitados especiales: Horacio Sosa, Ariel Borda, Mariano y Juan Medina, Carolina Velázquez, Lucero, Cuchu Pillado, Tere Ferrero y el Zurdo Roqué. Conducción: Toto López y Gabriela Estofán. Sonido y grabación: Sergio "Saba" Chapur.