Famosos. Así es el moderno y minimalista living de Rocío Marengo
La modelo y Eduardo Fort transformaron el corazón de su hogar con una iluminación de vanguardia que abandona lo tradicional. Entre muebles de líneas sobrias y tonos neutros, la decoración logra un equilibrio perfecto.
Rocío Marengo dio un paso firme en la renovación de su residencia, compartiendo a través de sus redes sociales los detalles de un espacio que redefine la elegancia en su vida cotidiana. La propiedad, que comparte con Eduardo Fort, se caracteriza históricamente por un estilo clásico y armónico, diseñado para transmitir una atmósfera de distinción en cada rincón.
Sin embargo, la reciente actualización de su living-comedor marca un giro decidido hacia una impronta mucho más contemporánea y minimalista, donde la iluminación ha pasado a ocupar un rol protagónico y transformador.
Rocío Marengo mostró cómo quedó su living
El elemento central de este cambio estético es, sin duda, la elección de las nuevas luminarias. Marengo decidió despedirse de las lámparas tradicionales para integrar una propuesta de diseño que aporta personalidad y se integra a la perfección con la estética moderna de la propiedad.

A través de sus plataformas digitales, la modelo sorprendió al mostrar una lámpara colgante de estructura negra, compuesta por brazos geométricos que se extienden en distintas direcciones y culminan en sofisticadas esferas de vidrio transparente.
Esta pieza, inspirada claramente en los estilos mid-century y nórdico, no solo cumple una función lumínica, sino que aporta un efecto escultórico que redefine el comedor integrado al living. La elección de este diseño contemporáneo marca un antes y un después en la casa, convirtiéndose en el punto focal que captura todas las miradas y dialoga con el resto de la decoración.
La disposición de este objeto de diseño ha sido planeada cuidadosamente; se encuentra ubicado de forma estratégica sobre una mesa ovalada de madera oscura que posee una base central robusta. Este mueble oscuro genera un contraste visual elegante con el resto de los elementos del salón.
Alrededor de la mesa, se despliegan sillas tapizadas en tonos beige y claros, logrando una paleta de colores neutros que aporta serenidad al ambiente. La luminosidad del espacio se ve potenciada por un gran ventanal que garantiza la entrada de abundante luz natural, la cual es filtrada suavemente por cortinas blancas translúcidas.
Estos elementos, en conjunto con los muebles de líneas sobrias, crean una atmósfera cálida y familiar, ideal para la convivencia. Este cambio en el interiorismo de Rocío Marengo no responde únicamente a una búsqueda de belleza estética, sino también a una necesidad de funcionalidad y modernidad.
El hogar logra así un equilibrio claro: la nueva luminaria, con su impronta minimalista, convive en armonía con los detalles clásicos y la elegancia tradicional de la residencia.



