Salió redonda. Wanda Nara logró una inesperada victoria judicial tras la salida de Mauro Icardi del Galatasaray
La desvinculación definitiva del futbolista del club turco debilita el pedido de restitución internacional de sus hijas y favorece la tenencia legal de la conductora.
La salida de Mauro Icardi del Galatasaray de Turquía marcó un giro inesperado en el conflicto legal que el futbolista mantiene con su ex, Wanda Nara.
El club anunció oficialmente el fin del vínculo con el delantero, que pasó a quedar en condición de "jugador libre", y esta situación profesional impacta de manera directa en las causas judiciales que la expareja tramita en Argentina y Turquía por la custodia de sus hijas.
Según especialistas, el nuevo estatus laboral del futbolista desactiva uno de los principales reclamos que pesaban sobre la mediática.
El fin de la etapa en Turquía
El contrato de Icardi con la institución de Estambul finalizó formalmente el pasado 30 de junio. A pesar de las gestiones de su representante, Elio Pino, las negociaciones para una extensión no prosperaron ante las nuevas condiciones del club.
Desde el Galatasaray se le ofreció una renovación por un año, pero con una quita del 40 por ciento de su salario actual. Al no llegar a un acuerdo, el jugador fue despedido a través de las redes sociales de la entidad deportiva.
Actualmente, el deportista debe buscar una nueva institución para continuar su carrera, en un contexto complejo debido al cierre de los principales mercados de fichajes. Este cambio de residencia forzado altera el escenario judicial en el que se movía la familia.
El impacto en la restitución internacional
La periodista Naiara Vecchio reveló que este escenario beneficia legalmente a la conductora de MasterChef. La clave reside en la jurisdicción donde se tramitaba el pedido de restitución internacional de las hijas de la pareja.
“Galatasaray anunció la salida de Mauro Icardi. Si el jugador no trabaja y vive en Turquía, se cae el pedido de restitución internacional en dicho país”, explicó Vecchio a través de sus redes sociales.
Hasta hace pocos días, Icardi acusaba a Nara de haberse llevado a las menores del país asiático sin su consentimiento. Con la pérdida de su empleo en Estambul, el argumento de la residencia permanente en Turquía pierde peso legal.
Antecedentes y cumplimiento de cuotas
La batalla judicial, que ya lleva poco más de dos años, incluyó recientemente una prohibición para que Nara sacara a las niñas del país. Sin embargo, la situación comenzó a flexibilizarse cuando Icardi permitió que viajaran a Europa para visitar París y Milán.
En medio de estas tensiones, Wanda Nara recordó las resistencias iniciales de su exmarido para jugar en el fútbol turco.
“Me dijo que estaba loca, que era un país de mie..., con gente de mie... Les inculcó a mis hijos que en Turquía la gente tenía olor”, declaró recientemente.
A pesar de la falta de club, se confirmó que Icardi cumplió con sus obligaciones financieras inmediatas. El futbolista ya realizó el pago de la cuota alimentaria correspondiente a través de una cuenta bancaria, cerrando uno de los frentes de conflicto económico.

