Videojuegos en cordobés. Starfield en Playstation 5: qué tiene de nuevo este título que había sido exclusivo de Xbox
El RPG espacial de Bethesda suma soporte para PS5 Pro, nuevos modos gráficos, vehículos terrestres y la expansión Terran Armada, con cambios clave en exploración y dificultad.
El 7 de abril de 2026, el ambicioso RPG espacial de Bethesda Game Studios desembarcó en el ecosistema de PlayStation 5. Tras varios años de exclusividad en Xbox y PC, Starfield llegó a la consola de Sony no como un simple port, sino como una versión mejorada que busca consolidar la visión original del estudio y atraer a una nueva comunidad de jugadores.
Desde Bethesda señalaron que esta edición reúne años de ajustes, correcciones y expansiones, entre ellas Free Lanes y el nuevo contenido Terran Armada, lo que la convierte en la edición más completa del juego hasta el momento.
En La Voz lo estamos jugando en una Playstation 5 Pro y te contamos qué ofrece.
Potencia técnica y aprovechamiento de PS5 Pro
La llegada a PlayStation 5 se apoya en un uso intensivo del hardware, con especial énfasis en la PS5 Pro. A diferencia del lanzamiento original en Xbox, que mostró algunas irregularidades de rendimiento, esta versión ofrece tres configuraciones gráficas pensadas para equilibrar fidelidad visual y fluidez.
El modo Visual Pro prioriza la resolución 4K nativa a 30 cuadros por segundo, con mejoras notorias en texturas, iluminación y sombras. El modo Rendimiento Pro, en tanto, apunta a los 60 cuadros por segundo mediante resolución dinámica, lo que mejora la experiencia en zonas exigentes como Nueva Atlántida.
La principal novedad es el modo Mejorado, exclusivo de PS5 Pro, que incorpora la tecnología PSSR 2 (PlayStation Spectral Super Resolution).
Este sistema logra una calidad de imagen cercana al 4K con un objetivo de 60 cuadros por segundo, lo que da como resultado una de las presentaciones visuales más nítidas vistas hasta ahora en la consola. A esto se suma una reducción en los tiempos de carga y una iluminación más atmosférica en interiores y superficies planetarias.
Vehículos y cambios en la exploración
Entre las mejoras más pedidas desde el lanzamiento original se destaca la incorporación de vehículos terrestres para la exploración planetaria. En PlayStation 5, los jugadores pueden acceder al buggy REV-8, disponible a través de los técnicos de servicios navales, y al llamado “saltador lunar”, diseñado para terrenos especialmente escarpados.
Estos vehículos modifican de forma sustancial el ritmo de exploración, al permitir recorrer estructuras, asentamientos y biomas con una agilidad que antes no estaba disponible.
En el espacio también aparecen cambios relevantes con la incorporación del modo Crucero. Esta función permite viajar entre planetas dentro de un mismo sistema estelar sin recurrir a saltos instantáneos.
Durante el trayecto, el jugador puede moverse por la nave, interactuar con la tripulación, usar estaciones de trabajo o gestionar el inventario, mientras se habilitan encuentros inesperados que refuerzan la sensación de peligro e inmersión.
Terran Armada, la nueva amenaza robótica
El lanzamiento en PS5 llega acompañado del contenido descargable Terran Armada, que introduce una nueva facción enemiga en los Sistemas Colonizados. Se trata de un grupo de desertores militares que lidera un ejército de soldados robóticos, conocidos como terranos, con el objetivo de imponer una unificación forzada de la humanidad.
El DLC suma misiones narrativas y el Sistema de Incursiones, una actividad repetible de alta dificultad orientada al tramo final del juego, en la que las fuerzas terranas intentan tomar el control de ubicaciones ya conocidas.
También se incorpora Delta, un nuevo compañero robótico que ofrece una mirada distinta sobre el conflicto y puede unirse a la tripulación. En paralelo, el astillero amplía sus opciones con nuevas piezas de nave, incluidos módulos habitacionales de dos plantas y cabinas más espaciosas.
Ajustes de dificultad y progresión
Bethesda rediseñó el sistema de dificultad y eliminó los ajustes predeterminados. En su lugar, el jugador puede configurar de manera granular distintos aspectos del desafío, desde el daño en el combate espacial hasta la asistencia de puntería.
El sistema también permite modificar la ganancia de experiencia, con recompensas mayores para quienes opten por una experiencia más exigente y progresión reducida para quienes prefieran un viaje más accesible.
En cuanto al equipamiento, se suman los objetos legendarios de categoría 4, que requieren el material avanzado X-Tech para su instalación.
Además, el modo Nueva Partida + incorpora un dispositivo de entrelazamiento cuántico en la Logia, que permite conservar objetos específicos al atravesar la Unidad y otorga mayor flexibilidad al progreso.
Facciones, decisiones y narrativa
El eje narrativo se mantiene centrado en la búsqueda de los Artefactos junto a la organización Constelación. A lo largo de la historia, el jugador debe moverse entre las tensiones políticas de las Colonias Unidas, el Colectivo Freestar y la enigmática Casa Va’ruun, cuya historia se expande en el contenido Shattered Space.
Las decisiones tomadas desde la creación del personaje, como el trasfondo elegido o los rasgos que aportan ventajas y desventajas, influyen en la reacción de los habitantes de ciudades como Nueva Atlántida, Akila o Neón.
En definitiva, Starfield en PlayStation 5 propone una experiencia más pulida y ambiciosa que la versión original. Aunque mantiene algunas limitaciones estructurales, como las pantallas de carga frecuentes, la incorporación de vehículos, los nuevos modos de vuelo y el peso de la expansión Terran Armada refuerzan la sensación de un universo más vivo, peligroso y atractivo para los amantes del rol espacial.
Lo mejor y lo peor de Starfield en Playstation 5
a escala define a Starfield desde el primer minuto. Más de mil planetas prometen un universo inabarcable y, cuando el juego logra sostener su ritmo, esa ambición encuentra sentido. No todos los mundos ofrecen algo relevante y muchos quedan en el olvido, pero cuando aparece un sistema estelar bien construido, con identidad y contexto, el juego expone su mejor versión, aun lejos del estándar que fijó No Man’s Sky en la exploración espacial.
En PS5 Pro, el salto técnico resulta evidente. El rendimiento gana estabilidad, los tiempos de carga se acortan y la iluminación aporta mayor profundidad a los escenarios. La experiencia no apunta a deslumbrar, pero sí a ser consistente. El título ofrece tres configuraciones gráficas: el modo Visual Pro prioriza el 4K nativo a 30 cuadros por segundo; el modo Rendimiento Pro busca 60 cuadros por segundo con resolución dinámica; y el modo Mejorado, exclusivo de la Pro, incorpora PSSR 2 para combinar alta nitidez con fluidez sostenida.
El juego encuentra su identidad en la libertad de acción. Misiones principales y secundarias, facciones, exploración abierta y un sistema de construcción de naves que invita a la experimentación sostienen una propuesta que nunca fuerza al jugador a un único camino. El combate acompaña esa mejora general: sin innovar, el gunplay responde mejor, las armas transmiten mayor peso y el control en primera persona se siente más preciso.
Las falencias estructurales persisten. La generación procedural deja planetas sin personalidad, las pantallas de carga interrumpen la inmersión y la narrativa muestra desniveles, con personajes y decisiones que no siempre impactan. Starfield mantiene su escala y ambición, pero también la sensación de que pudo ir más lejos. La versión de PS5 pule la experiencia, aunque no modifica su núcleo.

