Días después. Soledad Silveyra reveló su profundo dolor tras la muerte de Beto Brandoni: Me destrozó el corazón
La reconocida actriz brindó detalles íntimos sobre el último año y medio de trabajo compartido y cómo transitó el proceso de deterioro de su compañero de escenario.
En una reciente charla íntima con Moria Casán para La mañana con Moria, Soledad Silveyra se sinceró sobre el impacto emocional que significó la pérdida de Luis Brandoni, con quien compartió su último proyecto teatral.
La actriz manifestó que el duelo por su compañero aún persiste y que la noticia de su fallecimiento la afectó de una manera que no imaginaba.
Silveyra describió el proceso como una "bomba" emocional y confesó que el dolor por la ausencia de Brandoni la "destrozó como nunca se imaginó". Durante la entrevista, recordó la experiencia de estar diariamente en el escenario con él.
Un éxito marcado por la despedida
La dupla protagonizó un éxito de taquilla que se mantuvo durante un año y medio, logrando agotar localidades de manera constante y recibiendo el afecto masivo del público.
"Tuvimos el privilegio de romper la taquilla porque agotábamos localidades", destacó Silveyra sobre la repercusión de la obra que los unió profesionalmente por última vez.
Sin embargo, detrás del éxito comercial, la actriz vivía una realidad compleja al ver cómo su compañero "se iba cayendo" función tras función. Silveyra reveló que, debido al estado de Brandoni, solía terminar las presentaciones llorando por la angustia que le generaba la situación.
El rol de "Sargento Cabral"
Ante el sufrimiento de su madre, su hijo le brindó un consejo que se volvió fundamental para sostener las últimas funciones: "Vos tenés que ser el Sargento Cabral de Beto", le dijo. Esta metáfora apuntaba a que ella debía ser el sostén del actor, quien tenía el firme deseo de seguir haciendo las funciones a pesar de todo.
Su hijo le recordó que, al igual que los médicos de frontera se enfrentan a la muerte a diario, ella debía cumplir su rol profesional a pesar del dolor emocional. "En algún lugar tengo el privilegio de haber sido la última que trabajó con él", reflexionó la actriz sobre el cuidado y el mimo que le brindó en su etapa final.
Un vínculo sin fisuras
Silveyra enfatizó la excelente relación que mantuvieron durante los 18 meses de trabajo compartido, destacando que nunca tuvieron un conflicto ni una diferencia. "Fue un compañero que en un año y medio nunca tuvimos ni un 'sí' ni un 'no'", aseguró para describir la armonía que reinó en el equipo.

