Superación. Rodrigo Tapari contó cómo hizo para que su esposa le perdone las infidelidades: "Le pedí a Dios que..."
El excantante de Ráfaga brindó una entrevista íntima donde relató el proceso de reconstrucción de su matrimonio tras una etapa marcada por los excesos y la traición. El rol fundamental de la fe para sanar heridas que parecían irreparables.
En una reciente entrevista, Rodrigo Tapari abrió su corazón sobre los momentos más oscuros de su vida, marcados por una fuerte adicción al alcohol y constantes infidelidades hacia su esposa.
El cantante confesó que, durante su etapa de mayor éxito en el grupo Ráfaga, el alcohol no era solo su motor para cantar, sino también el impulso para llevar una "doble vida".
En el diálogo con Infobae, el artista relató que aprovechaba las extensas giras de nueve meses fuera de su hogar para comportarse de una manera que su familia desconocía.
Sin embargo, la verdad salió a la luz una Nochebuena en Pinamar, cuando su esposa encontró conversaciones comprometedoras en su computadora. "Ahí mi vida pasa de ser algo que aparentaba ser lindo a un infierno literal", recordó el músico, quien llegó a atravesar dos intentos de suicidio al no poder manejar la culpa y el desmoronamiento de su realidad.
El pedido a Dios para recomponer su familia
Tras tocar fondo al ver el sufrimiento de su hija, Tapari experimentó un acercamiento radical a la fe. Al regresar de un viaje a Miami donde se sintió "enamorado perdidamente de Dios", se encontró con que su esposa tenía los bolsos preparados para echarlo de la casa. Ante la desconfianza de ella, quien creía que su cambio era una mentira más, el cantante decidió refugiarse en la oración.
"Yo subía a orar para que Dios sane el corazón de mi esposa. Yo sabía que la había destrozado yo", confesó el artista sobre sus días en su estudio de Monte Grande.
En su plegaria, Tapari fue específico: "Yo le pedía a Dios en ese lugar que él sane el corazón de mi esposa; yo sabía que si él sanaba su corazón, ella me iba a poder perdonar".
Sin que él lo supiera, su esposa lo espiaba y ver su arrepentimiento genuino fue lo que comenzó a suavizar su postura. Años más tarde, ella misma le confirmaría que no fue Rodrigo quien sanó su corazón, sino su propia conexión con Dios la que le otorgó la libertad y la paz necesaria para perdonar.
Hoy, Tapari vive una realidad completamente distinta, alejado del alcohol y enfocado en ser un ejemplo de fidelidad y nobleza para sus hijos.
En su estructura de trabajo actual, impone normas estrictas que reflejan su cambio: "No se puede tomar, no se puede fumar, no se puede ser infiel"
El cantante asegura que su conexión con la espiritualidad no solo salvó su matrimonio, sino que le devolvió la plenitud que le faltaba.


