Videojuegos en cordobés. Así es Resident Evil Requiem, uno de los mejores videojuegos de los últimos tiempos
Requiem mezcla trauma, combate y brillo visual en uno de los mejores Resident de la era moderna.
Resident Evil Requiem es un juegazón. Dos historias en una. Dos historias que se hacen una,en realidad. La de Grace, una mujer atormentada por el asesinato de su madre. La de Leon, el agente que oculta en su potencia toda la debilidad que le genera su pasado. Esa virtud narrativa se despliega a lo largo de 12 horas para establecer uno de los mejores videojuegos de los últimos tiempos. ¿Qué género es? Es un Resident Evil: survival horror, acción, exploración en primera y en tercera persona. Porque es posible elegir la perspectiva, más allá que el título de Capcom recomienda jugar con ella en el plano de la primera persona y con él en la visión desde arriba del hombre. Cualquiera sea la elección, este Residente Evil se ve como los dioses. En La Voz lo jugamos en una Playstation 5 Pro y, hay que admitirlo, a todos los otros juegos se le empiezan a ver los defectos técnicos luego de probar esta joya.
Es el noveno numerado. Pero, como pasa siempre, es “el nuevo Resident”. Y eso alcanza. Vuelve al terror de supervivencia, mezcla acción y exploración en primera y tercera persona. Se puede elegir la cámara. Con Grace, la experiencia late mejor en primera persona: respiración corta, pasillos angostos, manos que tiemblan. Con Leon, la clásica vista desde atrás potencia disparos y decisiones rápidas. Lo jugamos en una PlayStation 5 Pro y hay que decirlo sin vueltas: después de esto, a otros títulos se les notan las costuras.
Grace Ashcroft no es una heroína tradicional. Es analista del FBI y carga una herida abierta desde hace ocho años: el crimen de su madre en el Hotel Wrenwood. Ahora sigue un rastro que conduce al Rhodes Hill Chronic Care Center. Cadáveres con hematomas extraños. Silencios incómodos. Algo que no cierra. Grace tropieza, duda, respira fuerte. El jugador siente ese pulso inestable y entiende que el terror acá no es solo lo que aparece, sino lo que pesa por dentro.
Del otro lado está el inoxidable Leon S. Kennedy. El sobreviviente de Raccoon City. El profesional que parece de acero. Investiga a un científico ligado a Umbrella y a una nueva ola de muertes que vuelve a poner a la saga en su eje central. Donde Grace sufre, Leon ejecuta. Donde ella padece, él dispara. La tensión entre ambos sostiene el relato y prepara un cruce que funciona como premio para el fan que viene siguiendo esta historia desde hace años.
Capcom entendió un debate viejo de la franquicia: no todos quieren el mismo encuadre. Por eso la cámara se adapta y el cambio no es cosmético. En primera persona, cada ruido pesa y cada puerta es sospecha. En tercera, el combate fluye mejor y permite administrar el espacio. El diseño de niveles recupera la vieja sensación de escasez. Balas contadas. Inventario ajustado. La pistola Requiem, una Magnum reservada para emergencias reales, se guarda como oro. A veces conviene empujar y correr, porque algunos enemigos vuelven. Y vuelven peor.
Rhodes Hill es una colección de pesadillas. Una variante del virus permite que los infectados conserven restos de conciencia, lo que les da una personalidad inquietante. Hay pacientes sensibles al sonido, un conserje que juega con la luz y un cocinero que le da a la cuchilla como en un bucle temporal. También aparecen perseguidores implacables que obligan a moverse incluso cuando el arsenal mejora. El terror no desaparece cuando se consiguen mejores armas. Se transforma. Claro que hay jefes. Y son de respetar. La dificultad en customizable: se puede usar el estilo moderno, que va guardando automáticamente. O el clásico de Resident Evil, usando las máquinas de escribir.
En lo técnico, Resident Evil Requiem es un lujo. El RE Engine vuelve a mostrar por qué la compañía japonesa es referencia en la industria. Iluminación realista, expresiones faciales detalladas y una atmósfera opresiva que se sostiene de principio a fin. En PS5 Pro, la experiencia es fluida y estable. El juego exige hardware potente para mostrar todo su potencial, pero cuando lo consigue, marca diferencia.
¿Tiene detalles discutibles? Sí. La primera mitad se apoya más en Grace que en Leon y hay menos puzles que en entregas clásicas. Sin embargo, el ritmo no se rompe y la narrativa compensa esas decisiones. Esta novena entrega numerada se posiciona como un regreso fuerte a la historia principal. 12horas intensas. Un mito que no se resigna. Un Resident Evil para recordar. Un Resident Evil que marca tendencia.

