Video. Rada lo hizo otra vez: el truco a Miguel Ángel Rodríguez que dejó pensando a todos
En el programa de este miércoles de "Otro día perdido", el mago dejó a todos pensando tras un truco de cartas. La sorpresa fue total.
Agustín "Soy Rada" Aristarán lo hizo otra vez. En el programa de este miércoles de Otro día perdido, y ante la mirada atenta del actor Miguel Ángel Rodríguez, el mago realizó un truco de ilusionismo que generó una exclamación de asombro masiva.
El encuentro, marcado por el humor característico del mago, descolocó a los presentes que lo ovacionaron al terminar.
La dinámica comenzó con un mazo de cartas de póker de color azul. "Yo no hago nada. El truco sucede solo", advirtió el artista frente a la cámara.
El primer desafío con el Rey de Trébol
Rada solicitó a Rodríguez que eligiera una carta mientras él las deslizaba sobre la mesa. El actor seleccionó una, que sin decirla en voz alta pero mostrándola a la cámara, resultó ser el Rey de Trébol. Tras memorizarla, la pieza fue devuelta al mazo.
En cuestión de segundos, el mago anunció que el efecto ya se había producido. Ante el escepticismo inicial del invitado, Rada extendió las cartas para mostrar que, misteriosamente, una sola carta tenía el dorso de color rojo. Al darla vuelta, se confirmó que era el Rey de Trébol.
"Yo te juro que no hago nada", reiteró Rada, manteniendo un tono de neutralidad mientras el estudio reaccionaba con sorpresa ante el cambio cromático del naipe.
El giro inesperado y el “error” simulado
Para la segunda parte de la rutina. Rada colocó el Rey de Trébol debajo de una caramelera que estaba en la mesa y le pidió a Rodríguez que detuviera nuevamente entre las cartas restantes, una al azar, que resultó ser el tres de diamantes.
En este punto, el mago jugó con la tensión simulando que el truco podría no concretarse. "Si no hago magia, no pasa nada", bromeó Aristarán mientras manejaba los tiempos del segmento. Tras un breve movimiento y sin tocar directamente la carta final, instó al actor a que él mismo diera vuelta el naipe que reposaba debajo de la caramelera.
Nuevamente, el Tres de Diamantes apareció con el dorso rojo, completando la secuencia de engaño y sorpresa técnica que caracteriza las presentaciones del ilusionista.
La reacción de Miguel Ángel Rodríguez fue inmediata y reflejó el impacto del truco en los espectadores. "Me gusta. Este me gusta porque terminas abatido con este guacho, pero también admirado".

