Video. Osvaldo Laport reveló el origen y destino del taparrabos de Catriel: una historia desopilante
El actor explicó el origen artesanal de la icónica prenda y señaló que un músico fue el responsable de su desaparición definitiva tras una broma televisiva.
Durante su paso por Otro día perdido, Osvaldo Laport habló de varios temas y, entre ellos, sorprendió al brindar detalles inéditos sobre la creación y el paradero final del taparrabos que utilizó para interpretar a Catriel, su personaje en la ficción Más allá del horizonte.
El actor confirmó que la prenda fue fabricada por él mismo antes de comenzar el proyecto. Laport señaló que disfruta de trabajar con sus manos y que suele realizar diversas tareas de reparación y construcción de objetos.
Un diseño artesanal previo al éxito
El proceso de confección del taparrabos se produjo de manera intuitiva, según el relato del propio Laport. El actor recordó que su esposa, la actriz Viviana Sáez, se mostró sorprendida al verlo fabricar dicha pieza de vestuario sin un motivo aparente en aquel momento.
"Un día empecé a hacer un taparrabos y Viviana me dijo: '¿Qué estás haciendo?'. Un taparrabos. '¿Para qué?'. Ni idea", relató el protagonista sobre la génesis del accesorio.
Poco tiempo después, el diseño artesanal se convirtió en un elemento central de la estética de Catriel.
La prenda, que se volvió un símbolo de la televisión argentina de los años 90, tuvo una exposición mediática que trascendió la ficción. Sin embargo, su destino final no se encuentra en el vestuario de una productora ni en el museo personal del actor
El encuentro con Fontova y Guinzburg
Laport contó, además, que el taparrabos en cuestión no está en su poder. Según dijo, el paradero de la prenda se definió durante una visita al programa conducido por Jorge Guinzburg. En aquella oportunidad, el actor decidió llevar la pieza original para realizar una intervención humorística frente a las cámaras del ciclo.
En ese contexto televisivo, se produjo el cruce con el músico y humorista Horacio "El Negro" Fontova, quien trabajaba junto a Guinzburg y, según la versión del actor, Fontova tomó posesión del objeto y nunca lo devolvió.
"Llevé el taparrabo para hacer un chiste y nunca me lo devolvió", detalló Laport en el programa.
El desafío de filmar a la intemperie
El actor también rememoró las dificultades climáticas enfrentadas durante las grabaciones de la telenovela. Laport cuestionó, de manera retrospectiva, la decisión de realizar las escenas de desnudez al aire libre durante los meses de invierno.
A pesar del impacto visual de las secuencias, el equipo de producción y los actores debieron lidiar con bajas temperaturas de forma constante. "Todas las escenas de desnudez, de Catriel o los otros personajes, siempre se hacían en invierno a la intemperie; era un horror", afirmó.

