El conflicto mediático entre Jenny Mavinga y Carmiña Masi, que se originó dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada, sumó un capítulo decisivo en las últimas horas.
Si bien ambas aparentaron estar bien en el último Derecho a Réplica (DAR), un careo realizado mediante realidad aumentada donde Jenny aceptó las disculpas de su excompañera, la situación cambió radicalmente al salir del certamen.
Una vez fuera por decisión propia, la joven de origen congoleño pudo acceder al contenido completo de las frases discriminatorias que su ex compañera había pronunciado a sus espaldas, lo que la llevó a endurecer su postura.
A través de sus redes sociales, Jenny se puso firme y dejó en claro que su perdón definitivo no será gratuito. Mediante una historia en su cuenta oficial de Instagram, la exjugadora mostró una prenda muy especial y lanzó un ultimátum.
“Te acepto las disculpas solo si te ponés esta remera que tengo puesta”, sentenció Mavinga, señalando una camiseta con la inscripción “No al racismo”.
La propuesta incluye, además, concretar el encuentro para tomar un café que la periodista paraguaya le había propuesto anteriormente.
El origen del escándalo y la expulsión
El quiebre de la relación ocurrió hace dos semanas, cuando se viralizaron videos de Carmiña Masi mofándose de Jenny mientras esta bailaba en el patio con otros participantes.
La periodista utilizó expresiones aberrantes vinculadas a la esclavitud, comparando a su compañera con una persona africana “recién comprada” y que “se acababa de bajar del barco”.
Ante la gravedad de estos comentarios, la producción de Telefe decidió la expulsión inmediata de Masi, marcando un límite estricto ante cualquier forma de discriminación.
Jenny, quien decidió abandonar la competencia por voluntad propia días después, confesó sentir bronca y lástima al ver las imágenes por primera vez durante el debate conducido por Santiago del Moro.
“Se debe sentir inferior para poder hablar así de una persona”, reflexionó Mavinga, quien también cuestionó la actitud de otros participantes, como Emanuel Di Gioia, por reírse de las ofensas.
La respuesta de Carmiña Masi
Lejos de generar un nuevo cruce, la reacción de la comunicadora paraguaya fue de conciliación.
Masi compartió el descargo de Jenny en sus propias historias de Instagram, lo que fue interpretado como una aceptación tácita de la condición impuesta.

Este gesto evidencia un intento por recomponer el vínculo y demostrar arrepentimiento por el episodio que truncó su participación en el juego.
Con la frase “Todos somos corazón, no hay color”, Jenny cerró su mensaje, dejando la pelota en el campo de Carmiña.