Sin filtro. Marta Fort con Pampita: de su compleja relación con las cirugías a por qué nunca tuvo novio

La heredera del imperio Felfort pasó por el living de la conductora y dejó confesiones impactantes sobre su salud mental, su identidad y cómo gestiona el peso de ser "la hija del Comandante".

10 de junio de 2026 a las 08:53 a. m.
Marta Fort con Pampita: de su compleja relación con las cirugías a por qué nunca tuvo novio
Martita Fort junto con Pampita en la entrevista para Infobae.

A sus 22 años, Marta Fort ya no es solo la niña que el público conoció a través de los flashes de su padre, el recordado Ricardo Fort. En una charla profunda con Pampita, la influencer y modelo se mostró como una joven que busca su propio camino, lejos de la ostentación extrema que caracterizó a "El Comandante", pero lidiando con los "fantasmas" que la fama y la estética le han impuesto.

El dinero y la "normalidad" de una heredera

A diferencia de Ricardo, quien hacía de la riqueza un espectáculo, Martita prefiere un perfil más medido. Durante la entrevista, confesó que su percepción de la riqueza fue tardía. “Capaz suena raro lo que voy a decir, pero yo me enteré después, en la vida, que era millonaria... Crecí en esa realidad por mi viejo, y después, con el tiempo, fui creciendo y me di cuenta que eso era raro”, explicó.

Sobre la exposición de sus bienes, fue tajante: “¿Si me molesta que me relaciones con el dinero? Sí y no, puede ser parte de mi personaje... pero no quiero decir: ‘Hoy me compré esta cartera’, eso no me gusta”. La joven heredera de Felfort aseguró que busca mostrarse natural para "caer bien" y no generar envidia innecesaria.

Estética y salud mental: un momento de tensión

Uno de los puntos más álgidos del encuentro fue cuando Marta reveló sus deseos de pasar por el quirófano, lo que generó una reacción inmediata de Pampita. “Yo tengo como este fantasma en mi cabeza que me dice ‘hacete entera’. De pies a cabeza... me haría una abdominoplastia, me haría una rinoplastia”, lanzó la joven.

Ante el ruego de la conductora para que no se toque la cara, Fort recordó que su relación con su imagen ha sido difícil. “Cuando era más chica, me decían que haga dieta... me fui al otro extremo, hice mucha dieta, nivel anorexia, tuve un montón de problemas”, confesó, aunque aclaró que hoy tiene "muy buena autoestima" y que incluso usa el hate de las redes como consejos de belleza.

“Todos los días busco ‘Marta Fort, Marta Fort’... el hate que leo a veces me ayuda, lo tomo como tip”, admitió sobre su hábito de monitorear su nombre en buscadores.

La ausencia de Ricardo y la identidad

Nacida mediante subrogación de vientre en Estados Unidos junto a su mellizo Felipe, Marta habló con total naturalidad sobre su estructura familiar.

“Nunca sentí esto de: ‘ay, no tengo una mamá’... tengo un montón de relaciones con gente que no es de mi sangre y hasta me llevo mejor con ellos que con gente que sí lo es”, señaló en referencia a Marisa (su niñera) y Gustavo Martínez.

Pese a que sabe que existe información sobre su donante biológica, descartó cualquier interés en conocerla: “Siento que más allá de ser rubia y tener ojos claros, después tengo la voz de mi papá, el cuerpo de mi papá... Vos sos la más parecida a tu papá, me dicen”.

Sin embargo, reconoció que la falta de Ricardo se siente en la cotidianeidad: “Donde más empezaba a ver su ausencia no fue tanto en las fechas especiales... sino en mi desarrollo, en mi crecimiento. No está esa persona para decir: ‘Che, ¿está bien lo que estoy haciendo?’”.

El amor y el futuro

Sorprendentemente, Marta reveló que, a pesar de los rumores, nunca ha estado en pareja formalmente. “Nunca tuve pareja como tal, nunca tuve novio. Yo estoy muy bien conmigo misma”, sentenció.

Se definió como una persona "fría" y "de la vieja escuela" en sus objetivos: “Quiero casarme, tener hijos, todo... es el único proyecto que puede salir de mí y lo puedo cultivar y acompañar yo y formar yo”.

Entre confesiones sobre su "gusto culposo" por el vino y su preferencia por lo salado sobre los chocolates de su propia fábrica, Marta Fort dejó en claro que, aunque el apellido pese, ella ya decidió quién quiere ser.