Lujo y vida privada. Así es la lujosa casa de Wanda Nara en Italia: detalles de su refugio en Lago di Como
La empresaria disfruta de una exclusiva mansión en el Lago di Como, una propiedad que combina arquitectura clásica, materiales nobles y vistas privilegiadas en uno de los destinos más codiciados de Europa.
Wanda Nara consolidó en los últimos años un estilo de vida asociado al lujo y la exclusividad, y su residencia en el Lago di Como es una de las expresiones más claras de esa identidad.
Ubicada en uno de los entornos más codiciados del norte de Italia, la propiedad se destaca tanto por su valor económico como por su propuesta estética, pensada para integrarse con el paisaje natural.
Dónde queda y cómo es la propiedad millonaria
La mansión fue adquirida en 2018 junto a Mauro Icardi por una cifra cercana a los 2 millones de euros. Desde entonces, se transformó en un refugio habitual durante los meses de verano europeo, ofreciendo privacidad y un entorno tranquilo, lejos de la exposición mediática.

Su diseño arquitectónico responde a un estilo clásico, con paredes claras, techos a dos aguas y grandes ventanales que permiten una conexión permanente con el exterior y garantizan una luminosidad constante en todos los ambientes.

En el interior, la vivienda mantiene una línea coherente con su impronta tradicional, aunque incorpora elementos modernos que la vuelven funcional para la vida cotidiana. Los espacios son amplios, con una distribución pensada para la comodidad familiar. Predominan los materiales nobles, como la madera y la piedra, que aportan calidez y refuerzan el carácter europeo del conjunto.

El living es uno de los sectores más representativos, donde se combinan grandes sillones en tonos neutros con detalles decorativos sobrios, logrando un equilibrio entre lo rústico y lo elegante. La cocina, por su parte, ocupa un rol central como espacio de encuentro, con un diseño práctico que no pierde de vista la estética.

Los dormitorios continúan esa lógica de simplicidad y confort, priorizando el descanso y aprovechando las vistas abiertas hacia el entorno natural. Esta disposición favorece una desconexión del ritmo cotidiano, en un ambiente pensado para la tranquilidad.

En el exterior, la propiedad despliega uno de sus mayores atractivos. Las galerías y jardines están orientados hacia el lago y diseñados para disfrutar tanto de reuniones sociales como de momentos de descanso.



