Casi parte. Luisana Lopilato recordó un accidente del que nunca habló: Mi hermano me salvó la vida

La actriz relató por primera vez cómo se electrocutó en una plaza de su barrio y la maniobra de emergencia que debió realizar su hermano para rescatarla.

31 de marzo de 2026 a las 11:17 a. m.
Luisana Lopilato recordó un accidente del que nunca habló: Mi hermano me salvó la vida
Luisana Lopilato. Foto: captura pantalla.

Luisana Lopilato fue la primera invitada en el debut de la segunda temporada de Otro día perdido y, durante la charla, sorprendió al relatar una historia nunca antes contada sobre un grave accidente ocurrido durante su niñez.

La actriz recordó un episodio de alto riesgo que vivió en la Plaza del Trébol, en Buenos Aires. El hecho ocurrió cuando ella tenía aproximadamente 8 o 9 años de edad, mientras se encontraba en el espacio verde esperando a su hermano, quien disputaba un partido de fútbol.

"Me agarré del palo de luz y me empecé a electrocutar", explicó, señalando que el poste tenía la tapa abierta y los cables internos quedaron al alcance de su mano.

Una maniobra de rescate inmediata

La situación fue advertida por su hermano, quien interrumpió su actividad deportiva para intervenir de manera urgente. Al ver que Luisana no podía soltarse debido a la contracción muscular provocada por la descarga, el joven optó por darle una patada para separarla de la fuente de energía.

Lopilato explicó la importancia de esta reacción, técnica que suele recomendarse para evitar que quien intenta ayudar también quede atrapado por la corriente. "Los músculos se contraen, entonces no soltás nada, me moría, mi hermano me salvó la vida", afirmó la actriz durante el reportaje.

Peligros y marcas en la Plaza del Trébol

La Plaza del Trébol, ubicada cerca de la intersección de las avenidas Los Incas y Triunvirato, fue descripta por la actriz como un lugar que frecuentaba asiduamente, pero que también escondía diversos peligros para los niños de la época.

Además del episodio de electrocución, Lopilato recordó haber sufrido otra herida en el mismo predio durante un juego de infancia. Según su relato, en aquel entonces era común participar en desafíos de "piedrazos" entre grupos de chicos de diferentes cuadras.

Como consecuencia de uno de esos impactos, la actriz posee una cicatriz en el rostro que aún es visible. A pesar de las sugerencias estéticas actuales para disimularla, como el uso de rellenos faciales, ella manifestó su decisión de conservarla como una marca propia de su historia personal.

"Dicen que la infancia antes era mejor, pero ahora con la PlayStation en tu casa no te pasa nada", analizó con tono irónico Rada.