Sorprendida. Jujuy Jiménez se mostró afectada por las críticas que recibe al filmarse en la cancha: "Qué hice para..."
La modelo reflexiona sobre la violencia digital tras un video viral en el Mundial. Asegura que los ataques en redes impactan su bienestar emocional.
Desde su hotel en Dallas, Sofía “Jujuy” Jiménez decidió enfrentar las críticas y agresiones que marcaron su última semana de cobertura en el Mundial 2026.
En una reciente entrevista en SQP, la influencer se refirió a la frase “¡Gracias, pá, por hacerme hincha de Argentina!”, lanzada durante el partido entre Argentina y Austria, la cual desencadenó una fuerte ola de insultos en redes sociales.
Según explicó, no se trató de un comentario espontáneo, sino de una broma deliberada que hacía referencia a un video previo grabado en la cancha de Boca que también se había vuelto viral.
“Claramente era un chiste que estaba haciendo, incluso riéndome de mí misma”, aclaró la modelo, subrayando que la estructura del video fue repetida a propósito.
Sin embargo, la reacción del público fue de una hostilidad que la sorprendió y la afectó profundamente. Jiménez confesó que este tipo de episodios de violencia digital han tenido un costo personal elevado, llevándola a buscar ayuda profesional.
“Yo ahí terminé remal de verdad. Charlando con mi psicóloga: '¿Qué hice tan grave para recibir tanta violencia?'”, relató con angustia al recordar cómo estos ataques impactan en su salud emocional.
La polémica también reabrió el debate sobre la presencia de influencers y streamers en coberturas mundialistas, un espacio tradicionalmente reservado para el periodismo deportivo.
Ante los cuestionamientos sobre su idoneidad, Jujuy fue tajante: “Yo no soy periodista deportiva. Soy comunicadora social. Agarro mis redes y cuento mi experiencia desde mi lugar”.
Además, resaltó que su presencia en el torneo responde a un cambio en la industria donde las marcas buscan nichos específicos para comunicar de manera distinta.
Para la modelo, el límite infranqueable es la agresión física o verbal desmedida.
“No me corresponde recibir toda esa agresión”, sentenció, cuestionando por qué el hecho de ser mujer en una cancha de fútbol o tener una personalidad entusiasta genera tanto enojo en ciertos sectores.
. A pesar del trago amargo, aseguró que seguirá cumpliendo su contrato con la marca que la llevó a Estados Unidos, viviendo lo que define como un "momento histórico" desde su propia perspectiva.


