ODP. José Meolans y la verdad sobre los mitos de la Villa Olímpica: sexo, fiesta y más

El exnadador cordobés detalló cómo es la convivencia real en los Juegos Olímpicos y recordó su "misión imposible" para conseguir una foto con Kobe Bryant.

10 de julio de 2026 a las 10:27 a. m.
José Meolans y la verdad sobre los mitos de la Villa Olímpica: sexo, fiesta y más
José Meolans. Foto: captura pantalla.

José Meolans, referente histórico de la natación argentina con cuatro participaciones olímpicas, compartió detalles sobre la realidad de la vida en la Villa Olímpica y desmintió algunas creencias populares.

En diálogo con Mario Pergolini durante Otro día perdido, el deportista cordobés abordó los mitos sobre las celebraciones internas y relató las estrictas normas de permanencia que rigen para los atletas durante la competencia.

Ante las consultas sobre supuestas fiestas constantes entre jóvenes deportistas, Meolans aclaró que la prioridad absoluta es siempre el rendimiento. "El tipo que espera 4 años para llegar a ese momento está enfocado ahí", señaló el exnadador, enfatizando que el nivel de concentración es máximo durante el evento.

Disciplina y reglas de convivencia

Meolans explicó que la organización de los Juegos implementa reglas estrictas para mantener el clima de competencia. Según detalló, una vez que un atleta termina su participación, dispone de apenas 48 horas para abandonar la Villa Olímpica.

Esta medida busca evitar que quienes ya finalizaron sus pruebas interfieran con el descanso o la preparación de los deportistas que aún deben competir.

"Claro, sino se empiezan a mezclar los que ya terminaron, que están tirando la chancleta, con los que todavía están enfocados", acotó Pergolini.

El encuentro con Kobe Bryant en Beijing

Más allá de los resultados deportivos, Meolans calificó como su "mayor conquista" olímpica una fotografía obtenida en los Juegos de Beijing 2008 junto a Kobe Bryant. El encuentro ocurrió durante la ceremonia de apertura, evento al que el cordobés asistió por primera vez en su última cita olímpica.

La oportunidad surgió de manera fortuita gracias a la intervención de Carlos Delfino, integrante de la Generación Dorada de básquetbol. "Escucho que Kobe Bryant le dice 'Eh Carlitos' a Delfino. Yo dije 'Esta es la mía'", recordó Meolans sobre el momento en que decidió acercarse al sector custodiado de la NBA.

Una "misión imposible" por una foto

A pesar de la estricta seguridad, Meolans logró captar la atención de la estrella estadounidense. Con un inglés que definió como "superlimitado", le pidió una imagen a Bryant, quien accedió cordialmente. Sin embargo, el primer intento fue un fracaso debido a un guardia de seguridad.

"Cuando voy a ver la foto, el loco me había cortado a mí a propósito", relató Meolans sobre el primer disparo de la cámara digital. Ante la frustración, decidió insistir por una segunda oportunidad: "Yo le quiero una foto bien. ¿Cómo se la pido de nuevo?", se preguntó antes de lograr finalmente el retrato con un compañero.

Meolans recordó que las estrellas de la NBA no se hospedaban en la Villa Olímpica para evitar el asedio constante de otros deportistas. No obstante, aquel encuentro en el desfile previo a la competencia quedó marcado como uno de los recuerdos más preciados de su trayectoria internacional.