Resiliente. Una infancia de abusos, violencia, y de dormir en la calle: la historia de cronista Alejandro Pueblas
El cronista de América y A24 reveló detalles de una infancia marcada por la violencia doméstica, la falta de alimentos y su etapa de indigencia antes de llegar a la televisión.
Alejandro Pueblas es hoy uno de los rostros más reconocidos de los noticieros de América TV y A24, cubriendo los hechos policiales y sociales más relevantes del país. De hecho, estuvo varios días en Córdoba Capital cubriendo la desaparición de Agostina.
Sin embargo, detrás de su presente profesional existe una historia de supervivencia en Villa Elisa, La Plata, que incluye abandono, maltrato físico y noches durmiendo en plazas. En diálogo con Tatiana Schapiro para Infobae, recordó parte de su pasado.
Una infancia de carencias y violencia
La vida de Pueblas cambió drásticamente a los 9 años con la muerte de su madre, quien falleció tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).
Hasta ese momento, la familia vivía en una situación de extrema pobreza, donde muchas veces la cena consistía únicamente en un té con chizitos.
Antes del fallecimiento de su madre, su padre biológico los había abandonado, dejando recuerdos de violencia física extrema en la memoria del periodista. Pueblas relató haber recibido castigos con mangueras a los 5 años, situación que lo alejó definitivamente de su progenitor.
"Teníamos un papá que nos había abandonado cuando éramos más chicos; a mí me pegaba mucho, tengo recuerdos de él pegándome con una manguera hasta dejarme tirado de dolor", recordó Pueblas sobre sus primeros años.
El quiebre familiar y la vida en la calle
Tras la muerte de su madre en 1997, Alejandro quedó a cargo de un hermano mayor y su pareja, una etapa que define como un "martirio" psicológico y físico.
A los 17 años, luego de descubrir abusos y manipulaciones por parte de su cuñada, enfrentó a su hermano en una pelea que casi le cuesta la vida. Ese enfrentamiento lo llevó a tomar la decisión de abandonar su hogar y vivir en la calle.
Durante varios meses, el hoy periodista durmió en clubes de barrio y plazas de La Plata, manteniendo una "doble vida" donde de día trabajaba y estudiaba mientras de noche buscaba refugio.
"Sentí paz. Me liberé. Si me moría no me importaba porque eso no lo iba a vivir más", explicó sobre el momento en que decidió dejar su casa.
Resiliencia y el camino a los medios
Pueblas logró egresar de una escuela técnica como técnico en electrónica y trabajó en diversos rubros: lavó sifones, fue repartidor, albañil y vendedor de iluminación. Su ingreso a los medios fue de forma autodidacta, comenzando en radios locales de La Plata con programas de producción propia.
Su gran salto profesional ocurrió durante la pandemia, cuando realizó una cobertura de ocho horas para Crónica TV utilizando solo su teléfono celular.
Su desempeño llamó la atención de los directivos, lo que inició un ascenso que lo llevó desde el "móvil rojo" hasta su lugar actual en la pantalla nacional.
El motor del presente: su hija y el servicio social
Actualmente, Pueblas utiliza su experiencia personal para empatizar con los sectores más vulnerables que le toca entrevistar. El periodista sostiene que el deporte y la educación fueron las herramientas que evitaron que cayera en la delincuencia, un destino que sufrieron varios de sus conocidos de la infancia.
Hoy, su prioridad es su hija de 7 años, a quien busca darle la estabilidad que él no tuvo. Aunque reconoce que el trabajo en la calle es peligroso, especialmente al enfrentar sectores de poder, asegura que su objetivo es seguir ayudando a quienes no tienen voz en la justicia.
"Siempre supe que iba a trabajar en la tele desde chiquito. No sufro de lo que me tocó vivir; si no fuese por todo eso, yo sería otra cosa", concluyó el periodista.

