Video. Gretel Tomas, la joven de 16 años que dejó mudo y terminó avergonzando a Abel Pintos
La adolescente avanzó a la siguiente etapa de un certamen de talentos tras una actuación calificada como "sobrenatural" y revelar que es mayoritariamente autodidacta.
Gretel Tomas, una joven cantante de 16 años, se convirtió en el fenómeno de la última emisión de Es mi sueño tras deslumbrar al jurado con una técnica vocal impropia para su edad. Su interpretación de estética lírica generó una ovación inmediata, aunque la mayor sorpresa llegó al momento de las devoluciones.
La participante demostró una madurez interpretativa que los especialistas no dudaron en calificar como la de un "alma antigua". A pesar de la complejidad del género elegido, la joven logró transitar con solidez el camino entre lo lírico y lo popular.
Abel Pintos, uno de los jurados más experimentados, comenzó su devolución destacando el trabajo técnico, aunque inicialmente marcó algunas observaciones sobre el manejo del aire en ciertas notas. Sin embargo, sus correcciones pasaron a un segundo plano ante una revelación inesperada.
Un talento formado en la intimidad del hogar
Al ser consultada sobre sus maestros o formación académica, la joven sorprendió a todos al confesar que no toma clases de canto. "La realidad es que yo canto en mi casa tranquila", explicó Gretel ante la incredulidad de los presentes.
Aunque mencionó que sus padres son cantantes líricos, aclaró que su formación no es dirigida por ellos de manera formal. "Ellos si pueden me aconsejan, pero es medio trabajo mío", señaló la adolescente sobre su método de aprendizaje independiente.
Esta declaración provocó que Abel Pintos se retractara de sus críticas técnicas previas, mostrándose visiblemente conmovido. "Me da vergüenza porque es muy grande lo que tenés", admitió el cantante, quien bromeó con la idea de abandonar su lugar ante semejante talento natural.
Comparaciones con la élite y pase de etapa
"Es como que esté Messi y yo le diga: 'mirá, pateaste un poco mal el gol'", expresó Jimena Barón cuando llegó su turno de la devolución.
A pesar de los nervios lógicos de la competencia, la interpretación fue calificada como una "cachetada" de talento que dejó a los evaluadores sin palabras. Incluso se destacaron las sutilezas en momentos específicos de la canción, como la pronunciación y el aire en pasajes complejos
Tras la demostración de sus capacidades, el jurado no dudó en otorgarle el pase unánime a la tercera etapa del certamen. Abel Pintos, con 30 años de trayectoria, se mostró "consternado" por la potencia de la herramienta vocal de la joven de 16 años.

