
Escándalo en México: se desató una feroz pelea entre bailarinas en pleno show
Por
Redacción La Voz
Un momento cotidiano terminó convirtiéndose en una experiencia inesperada y desagradable para Nicolás Peralta. El periodista reveló que fue víctima de una insólita estafa protagonizada por un supuesto afilador de cuchillos que trabajaba en la zona de Las Cañitas, en Palermo. Ya en Córdoba estas estafas son comunes en algunos barrios.
El episodio ocurrió el lunes al mediodía, cuando el periodista regresaba del gimnasio y escuchó sonar el portero eléctrico de su departamento. Del otro lado de la línea, un hombre ofrecía servicios de afilado de cuchillos. Aunque reconoció que casi no cocina y no necesitaba realmente el trabajo, decidió ayudarlo.
“Pensé: ‘Le voy a dar una mano a este tipo’. Le pregunté cuánto cobraba y me dijo cinco mil pesos”, relató Peralta durante una entrevista en Desayuno americano, el ciclo conducido por Pamela David.
Según contó, el hombre incluso le sugirió llevar un segundo cuchillo para hacerle “precio”. Nico encontró otra cuchilla en su casa y bajó a encontrarse con el trabajador, que estaba en la vereda junto a su bicicleta y una piedra de afilar. Durante varios minutos conversaron cordialmente.
El afilador aseguró que viajaba desde Merlo y que hacía años recorría el barrio ofreciendo el servicio. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando el trabajo terminó. Al momento de pagar, el supuesto afilador le informó que el costo total era de 70 mil pesos.
“Me quedé recalculando porque yo había entendido que eran cinco mil”, recordó el periodista. El hombre entonces modificó su versión y aseguró que en realidad había dicho 35 mil pesos por cada cuchillo, aunque originalmente cobraba 50 mil.
Peralta reconoció que pensó en dejar las cuchillas y no pagar, pero una de ellas pertenecía a su abuelo y tenía un fuerte valor sentimental. Finalmente, terminó abonando el dinero. Desde el programa, Pamela David analizó la situación y sostuvo que el estafador probablemente aprovechó la buena predisposición del periodista para engañarlo.
El caso rápidamente se viralizó y generó repercusión en redes sociales, donde muchos usuarios compartieron experiencias similares con supuestos afiladores, técnicos o vendedores ambulantes que primero ofrecen un precio bajo y luego intentan cobrar cifras exorbitantes una vez realizado el trabajo.