En fotos. Así es por dentro la oficina minimalista chic de Juliana Awada

La empresaria abrió las puertas de su espacio de trabajo y dejó ver un ambiente donde predominan la luz natural, los tonos neutros y una estética cuidada que refleja su identidad.

30 de abril de 2026 a las 03:50 p. m.
Así es por dentro la oficina minimalista chic de Juliana Awada
Tonos neutros, flores frescas y luz natural definen la oficina de Juliana Awada, un espacio donde el diseño acompaña su estilo de vida.

La oficina de Juliana Awada es mucho más que un lugar de trabajo: es una extensión de su universo estético. Con una impronta minimalista pero cálida, el espacio combina diseño, funcionalidad y una fuerte conexión con lo natural. Desde el primer vistazo, se impone una paleta de colores suaves: blancos, beige y tonos tierra que aportan serenidad.

La luz natural juega un rol central, amplificando la sensación de amplitud y generando un clima ideal para la concentración. Nada parece librado al azar: cada elemento fue elegido para acompañar, sin sobrecargar.

Así es el espacio de trabajo de Juliana Awada con identidad propia

El escritorio, de líneas simples y dimensiones generosas, se presenta como el corazón del ambiente. Sobre él, conviven objetos cuidadosamente seleccionados: cuadernos, lápices, velas y libros que no solo cumplen una función práctica, sino también estética.

Detrás, una biblioteca empotrada suma carácter al espacio. Allí se organizan libros y revistas de moda que funcionan como fuente de inspiración constante, en sintonía con su rol al frente de su marca.

Tonos neutros, flores frescas y luz natural definen la oficina de Juliana Awada, un espacio donde el diseño acompaña su estilo de vida.
Tonos neutros, flores frescas y luz natural definen la oficina de Juliana Awada, un espacio donde el diseño acompaña su estilo de vida. (Instagram)

Lejos de una estética recargada, el sello distintivo está en los detalles. Ramos de flores frescas, velas encendidas y pequeños objetos decorativos aportan calidez sin romper la armonía visual. La presencia de elementos naturales no es casual: responde a una búsqueda de equilibrio entre el ritmo laboral y el bienestar personal.

Incluso en su escritorio se percibe esa lógica: todo está ordenado, pero no rígido; pensado para trabajar, pero también para disfrutar. Ese mismo concepto se replica en su home office, donde la impronta minimalista se vuelve más íntima. La madera gana protagonismo, los textiles suman textura y las flores siguen ocupando un lugar central.

En ese entorno más doméstico, el diseño se adapta a una dinámica distinta, pero mantiene la esencia: crear un espacio funcional, relajado y visualmente armonioso. La oficina de Juliana Awada se aleja del minimalismo frío para proponer una versión más actual: habitable, luminosa y emocional. Un lugar donde el lujo no se mide por la ostentación, sino por la calma y el orden.