Entrevista. Déborah Dixon, voz fundamental del rock nacional: Quienes acompañamos al Indio ocupamos un lugar de privilegio

La cantante visitará Córdoba por partida doble: este sábado se presenta junto con Luciana Palacios en Club Paraguay, y con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado ya prepara su visita a Jesús María el sábado 23 de mayo.

20 de marzo de 2026 a las 02:02 p. m.
Déborah Dixon, voz fundamental del rock nacional: Quienes acompañamos al Indio ocupamos un lugar de privilegio
Déborah Dixon y Luciana Palacios, las voces femeninas de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

En 2001, Indio Solari y Skay Beilinson disolvieron Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Al momento de que el cantante y compositor armara su banda solista para seguir tocando, una de las convocadas fue Déborah Dixon.

Sin embargo, la historia entre los artistas ya databa de años anteriores, cuando la nacida en Costa Rica formaba parte de Las Blacanblus y participó con Los Redondos en los shows de Huracán en 1994.

Por supuesto, Dixon construyó su propia historia con su banda; luego fue parte del grupo de Fito Páez y su carrera estuvo siempre ligada a la música, aportando su gran voz al rock, al blues y al soul, entre otros géneros.

Ahora, la actualidad la encuentra como una de las caras visibles de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, donde se desempeña como corista y también como cantante en algunas canciones del repertorio.

La bendición del “Míster” la tuvo siempre; ahora le toca asumir la responsabilidad de responder ante el siempre exigente público ricotero.

En la previa de su presentación junto con Luciana Palacios en Club Paraguay, Déborah Dixon habló sobre el presente del proyecto que comparten, sobre el vínculo con el público ricotero y sobre el peso de interpretar la obra del Indio Solari.

“Vamos calentando motores, soplando brasas”, definió entre risas sobre el show que darán en Córdoba. La cantante explicó que la idea inicial del proyecto con Palacios era interpretar canciones que les gustaran a ambas, con una impronta personal. Sin embargo, el público fue marcando el rumbo.

“Cuando empezamos a hacer estos recitales juntas, la idea era cantar cosas que nos gustaran a nosotras. Pero la gente, al vernos juntas, espera otra cosa. Entonces armamos un show que tiene algunos temas de rock nacional y después pasamos directo al 'ricoterismo', que es lo que más esperan”, contó.

Según Dixon, esa conexión con el público genera una mística particular. “No importa si hay cuatro personas; se hacen sentir igual. Es increíble lo que pasa”, aseguró.

−¿Cómo nació el proyecto con Luciana Palacios?

−La idea venía desde hacía tiempo, por la afinidad musical y también por la relación personal: somos amigas. Siempre decíamos que teníamos que hacer algo juntas, hasta que un día dijimos “ahora o nunca”. La respuesta del público fue tan linda que no paramos más. Esto empezó hace aproximadamente un año y medio, con una primera presentación en Buenos Aires, en Dibox. A partir de ahí, el boca en boca hizo crecer la propuesta: empezaron a llamarnos de otros lugares, fuimos a Rosario, a Córdoba, a varios lados, y funcionó muy bien. Por eso seguimos girando todo lo que podemos.

−¿Qué implica interpretar el repertorio del Indio Solari?

−Es una enorme responsabilidad, aunque ya está naturalizada. El Indio es muy generoso, siempre nos apoya, pero igual sentimos la necesidad de dar lo mejor para que su música llegue de la manera más genuina posible. Cada uno les aporta su impronta a las canciones, pero tratamos de reflejar el concepto de cada tema. Recibimos devoluciones todo el tiempo y, hasta ahora, vienen siendo muy positivas, incluso de él. Además, para nosotras, como mujeres, no fue fácil encarar canciones que históricamente fueron cantadas por varones.

−¿Cómo arman el repertorio de los shows?

−Es un proceso colectivo. Nos vamos sugiriendo temas entre nosotras, vemos qué le queda bien a cada una, probamos. Es muy fácil ponernos de acuerdo. Además, la banda tiene músicos increíbles y todos aportan. Dependiendo del lugar, a veces sumo canciones de mi propio repertorio, como temas de las Blacanblus. Córdoba, por ejemplo, es un lugar especial para mí, así que puede ser que incluya alguno.

–¿Es posible desarrollar una carrera solista en paralelo al fenómeno ricotero?

–No es fácil. Yo ya tengo una carrera y eso es una ventaja, pero entiendo que para quienes están empezando o tienen sus propias canciones puede ser más complicado, porque es algo que te lleva puesto. De todos modos, hay que persistir e insistir, porque lo que finalmente gana es lo auténtico.

–¿Cómo explicás el fenómeno alrededor del Indio Solari?

–Es algo inexplicable. La gente lo sigue como si fuera una especie de profeta. Es muy fuerte lo que genera. Nos pasa todo el tiempo que la gente se nos acerca y nos dice “me salvaron la vida”. No sólo con temas de Los Redonditos, en general. El otro día, en Mendoza, un chico vino llorando después del show y nos dijo eso. Obviamente uno no conoce el contexto, pero es algo que se repite mucho. También cuando tocamos afuera, en España, con tantos argentinos viviendo allá, se siente una energía muy especial. Yo lo veo como si fuéramos un canal por donde pasa todo ese amor y le llega al Indio. Él se pone muy contento con eso. Más allá de todo lo que crea todos los días –canciones, poemas, dibujos–, como no puede estar en el escenario, vive esto a través de nosotras: el cariño de la gente, el fervor. Y le hace muy bien.

–¿Y qué cambió en tu vida a partir de sumarte a Los Fundamentalistas?

–Es impresionante. Es como estar jugando en primera. Al principio uno no es tan consciente, pero con el tiempo sí. Quienes acompañamos al Indio ocupamos un lugar de privilegio, sobre todo en esta situación tan particular en la que él no está físicamente en el escenario. Yo sólo puedo agradecerle a la vida por esto.

Para ir

Déborah Dixon y Luciana Palacios presentan "Noche Fundamentalista" este sábado 21 de marzo en el Club Paraguay (Marcelo T. de Alvear 651). Entradas, desde $ 30 mil en alpogo.com

Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado se presentan el sábado 23 de mayo en el anfiteatro José Hernández, de Jesús María. Entradas, desde $ 70 mil + $ 10.500 por costo de servicio Tuentrada.com