Acciones de Polka. Adrián Suar y Araceli González, cara a cara en Tribunales: dos décadas después, llegaron a un acuerdo
Tras más de dos décadas de conflictos, los actores se encontraron en la justicia y firmaron un acuerdo que pone fin a los reclamos económicos por la productora.
Según contaron en LAM, Adrián Suar y Araceli González se presentaron este viernes en sede judicial para poner fin a una disputa legal que se extendió por 21 años.
Acompañados por sus respectivos abogados, los protagonistas del espectáculo argentino firmaron un acuerdo que cierra definitivamente la división de bienes derivada de su separación.
El eje central del conflicto, que se judicializó formalmente en 2018, giraba en torno a la participación accionaria de la productora Polka. González reclamaba el 2,5% correspondiente a su parte sobre el 5% total del paquete accionario que pertenecía al matrimonio.
Las cifras del acuerdo millonario
Aunque los términos específicos se mantienen bajo estricta confidencialidad, trascendió que el reclamo original de la actriz se estimaba entre los 300 mil y 500 mil dólares, según valores actualizados.
La resolución fue calificada como satisfactoria para González, quien defendió su derecho ante la Justicia durante los últimos años.
El encuentro en Tribunales fue descrito por De Brito como un proceso amable y profesional. Este paso representa no solo el cierre de una batalla legal de larga data, sino también un avance hacia la paz personal para ambos protagonistas tras años de diferencias públicas.
Un conflicto que nació con la productora
La disputa se remonta a la fundación de Polka en la década del 90. Mientras Suar se consolidaba como referente de la ficción nacional, González sostuvo haber aportado capital y apoyo fundamental en los inicios de la empresa, mencionando incluso el esfuerzo realizado durante el rodaje de Poliladron.
"No me gusta estar peleado con Ara, no es el estado natural", había admitido el gerente de programación de El Trece en instancias previas. Por su parte, la actriz manifestó en diversas entrevistas el sufrimiento vivido durante el proceso: "Es un hombre que amé con toda mi alma, pero tuve que soltar".
Impacto familiar y cierre definitivo
A lo largo del litigio, ambos protagonistas hicieron partícipes a sus hijos de las decisiones tomadas. Suar reconoció que, aunque se sintió enojado por la mediatización del conflicto, la prioridad siempre fue alcanzar una resolución que permitiera dejar atrás la etapa de "acusaciones cruzadas".
Con la firma de este documento, se cancelan todas las acciones legales pendientes relacionadas con la división de bienes. El acuerdo impone silencio a las partes y a sus representantes legales sobre los montos finales, marcando el punto final definitivo para una de las separaciones más mediáticas de las últimas décadas.

